Domingo XXIII Tiempo Ordinario. Ciclo B – "Effetá"



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P. Adolfo Franco, jesuita

Lectura del santo evangelio según san Marcos (7, 31-37)

En aquel tiempo, dejó Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del lago de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un sordo que, además, apenas podía hablar; y le piden que le imponga las manos.

Él, apartándolo de la gente a un lado, le metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua. Y, mirando al cielo, suspiró y le dijo: «Effetá», esto es: «Ábrete.»

Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba sin dificultad. Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos. Y en el colmo del asombro decían: «Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos.»

Palabra del Señor


Cuidar la lengua, abrir el oído; que el Señor nos los cure

Este párrafo del Evangelio de San Marcos narra la curación milagrosa de un sordomudo. La Iglesia, desde tiempos antiguos le ha encontrado a este milagro un sentido especial. Por eso este gesto milagroso de la curación del sordomudo lo utilizó la Iglesia como uno de los símbolos que acompañaban la realización del bautismo. Al que iba a ser bautizado se le decía tocándole los oídos: ¡ábrete! Evidentemente se quiere llamar la atención sobre el recto uso de los oídos y de la lengua en el cristiano; se pide a Dios que abra los sentidos y principalmente los sentidos interiores del espíritu, para que nos encaminen a la vida sobrenatural.

¡Qué penoso es no oír, o no poder hablar! Los que padecen de cualquiera de estas limitaciones, pierden, o sienten muy disminuida la comunicación con el mundo exterior; pueden llegar a quedar recluidos en un mundo solitario; a veces están a nuestro lado y parecerían no estar. Y no son ésas las únicas limitaciones que derivan de esa carencia de nuestros sentidos, ni las más importantes; hay también otros problemas peores; son los que teniendo oídos y lengua abiertos, no los usan rectamente; y de eso, por encima de todo, debemos ser curados.

A veces tenemos el oído sensible para escuchar los alborotos de nuestro alrededor, las músicas, los gritos, las bocinas, los anuncios, pero no escuchamos voces más hondas para las cuales no ponemos atención y no escuchamos la voz del Señor, que habla en la oración y en el silencio; y es que el exceso de ruido exterior, el no sabernos aislar alguna vez, puede producir una lamentable atrofia de nuestra capacidad interior de oír.

Tenemos que agudizar nuestra audición  para escuchar lo importante de las personas: un buen consejo sería tan importante, en muchas circunstancias, y a veces no lo sabemos oír. Hay gentes que nos rodean y claman nuestra ayuda, y su clamor no llega a nuestros oídos porque estamos oyéndonos sólo a nosotros mismos. Hay quienes son sordos a los demás, o se hacen los sordos. 

Otras veces, por el contrario, hay que saber no escuchar. Un oído excesivamente fino para lo que se dice (o imagino que se dice) acerca de mí, me hace ser infeliz; incluso por palabras que no han sido dichas, pero que mi pesimismo inveterado me hace escuchar: y estas voces llegan a nuestro interior para provocar un oleaje de susceptibilidades.

Y lo mismo que debemos curar nuestro oído, también necesitamos curar nuestra lengua. Y a este propósito valdría la pena reflexionar en lo que nos dice, especialmente el Apóstol Santiago en su carta (3, 1-12): "Si alguno no peca hablando, es un hombre perfecto". El hablar sobre el prójimo con una lengua de veneno que fulmina la honra de los demás qué frecuente es. Hay personas que saben producir palabras mortales, palabras más duras que las piedras. Qué imaginativos somos a veces, para la murmuración, la crítica y el chisme. La fama se quita muy fácilmente, y se restituye con dificultad. Hay tertulias que tienen como tema central la honra del prójimo; realmente la murmuración no es deporte que debieran practicar los cristianos.

La palabra a veces es usada como arma mortífera, o cargada de veneno, o cargada de agresión, y resulta mortal como espada de doble filo. Qué potencia tiene la mente para encontrar las palabras más duras, o más ofensivas o más humillantes: y esto también entre personas que se quieren.

Y también hay que curar la lengua que es muda, cuando debería hablar. Hay una variedad de situaciones, en las que no se puede callar. A veces mi silencio me puede hacer cómplice de una injusticia. O no corrijo, cuando tengo autoridad, y debo hacerlo. O prefiero no complicarme la vida, y no doy un consejo oportuno. Callar por cobardía, o por no complicarme la vida, son pecados de una lengua muda, que tendría que hablar.

Definitivamente nuestros oídos y nuestra lengua pueden padecer diversas enfermedades de las que el Señor debe curarnos.



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Voz de audio: José Alberto Torres Jiménez.
Ministerio de Liturgia de la Parroquia San Pedro, Lima. 
Agradecemos a José Alberto por su colaboración.

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Agradecemos al P. Adolfo Franco, S.J. por su colaboración.

Para otras reflexiones del P. Adolfo acceda AQUÍ.





Ofrecimiento Diario - Orando con el Papa Francisco en el mes de SEPTIEMBRE 2021: Un estilo de vida ecosostenible

 


 



RED MUNDIAL DE ORACIÓN DEL PAPA
APOSTOLADO DE LA ORACIÓN

INTENCIONES DEL PAPA PARA EL MES DE SEPTIEMBRE




OFRECIMIENTO DIARIO

Padre Bueno, sé que estás conmigo.
Aquí estoy en este nuevo día.
Pon una vez más mi corazón
junto al Corazón de tu Hijo Jesús,
que se entrega por mí y que viene a mí en la Eucaristía.
Que tu Espíritu Santo me haga su amigo y apóstol, 
disponible a su misión de compasión.
Pongo en tus manos mis alegrías y esperanzas,
mis trabajos y sufrimientos, todo lo que soy y tengo,
en comunión con mis hermanos y hermanas de esta red mundial de oración.
Con María te ofrezco mi jornada por la misión de la Iglesia y por la intención de Oración del Papa para este mes:

«Recemos para que todos tomemos decisiones valientes a favor de un estilo de vida sobrio y ecosostenible, alegrándonos por los jóvenes que están comprometidos con él.»

AMÉN




ORACIÓN

Alabado seas Padre Bueno que nos diste la Casa Común

y en ella a todas las cosas que hablan de tu amor por nosotros.

Envía el fuego de tu Espíritu que encienda nuestros corazones

para elegir siempre vivir al estilo de tu Hijo Jesús,

pobres, solidarios y sobrios en el uso de las cosas,

compartiendo los que somos y tenemos.

Danos un corazón generoso para cuidar

el legado de nuestra Casa Común para los jóvenes,

dejándonos animar por sus compromisos con ella.

Amén.


Padre Nuestro…

Ave María...

Gloria...

Amén





LUEGO DEL OFRECIMIENTO DIARIO
RECEMOS DURANTE LA MAÑANA, EL DÍA Y POR LA NOCHE


ENLACES AQUÍ

DESCARGUE EN PDF LAS ORACIONES
Revista virtual RED MUNDIAL DE ORACIÓN DEL PAPA, SEPTIEMBRE 2021, Nº59.
AQUÍ.





INTENCIÓN DEL MES

El Papa: Elijamos cambiar hacia estilos de vida más respetuosos del ambiente

En el Video del Papa de septiembre, Francisco aborda una vez más la crisis ambiental que atraviesa la humanidad, instando a cambiar hacia una vida sobria y ecosostenible y a seguir el ejemplo valiente de los jóvenes. “En todo lo que tiene que ver con el cuidado del planeta, afirma el Papa, los jóvenes están a la vanguardia. Aprovechemos su ejemplo".

Vatican News

“Recemos para que todos tomemos las decisiones valientes, las decisiones necesarias para una vida más sobria y ecosostenible, inspirándonos por los jóvenes ya que están comprometidos con este cambio”. 

Es la intención de oración que el Papa Francisco confía a toda la Iglesia Católica para septiembre a través de la Red Mundial de Oración del Papa, y que explica a través de El Video del Papa. En el mes del Tiempo de la Creación, el Pontífice aborda una vez más la crisis ambiental que atraviesa la humanidad.

El ejemplo de los jóvenes
En el Video, Francisco evidencia el valor de los jóvenes capaces de emprender “proyectos de mejora ambiental y mejora social, puesto que ambos van juntos” e insta a seguir su ejemplo:
“Los adultos podemos aprender mucho de los jóvenes pues, en todo lo que tiene que ver con el cuidado del planeta, los jóvenes están a la vanguardia. Aprovechemos su ejemplo, reflexionemos, especialmente en estos momentos de crisis, de crisis sanitaria, de crisis social, de crisis ambiental, reflexionemos sobre nuestro estilo de vida”

Elegir el cambio
Como anticipado por Francisco en la Laudato si’ “no nos servirá describir los síntomas, si no reconocemos la raíz humana de la crisis ecológica”. Por ello, en el video, el Pontífice llama a cuestionarnos acerca del modo en que vivimos y usamos los bienes materiales del planeta, sobre cómo nos alimentamos, consumimos o nos desplazamos o “el uso que hacemos del agua, de la energía y de los plásticos, y de tantos bienes materiales que son a menudo perjudiciales para la Tierra”. De ahí su invitación:
“¡Elijamos cambiar! Avancemos con los jóvenes hacia estilos de vida más sencillos y respetuosos del medio ambiente. Y recemos para que todos tomemos las decisiones valientes, las decisiones necesarias para una vida más sobria y ecosostenible, inspirándonos por los jóvenes que ya que están comprometidos con este cambio”
Los jóvenes, concluye el Pontífice, “no son tontos, porque están comprometidos con el futuro de ellos. Por eso quieren cambiar lo que ellos van a heredar en un tiempo en que ya nosotros no estaremos”.

El Tiempo de la Creación
La intención de oración indicada por el Papa se enmarca en la celebración anual mundial y ecuménica del Tiempo de la Creación. En 2021 se desarrollará desde el 1 de septiembre, Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, hasta el 4 de octubre, fiesta de San Francisco de Asís, patrono de la ecología, y en ella las comunidades participarán en proyectos de sensibilización y cuidado del medio ambiente.

La raíz humana de la crisis ecológica
La necesidad de acciones urgentes para combatir la crisis ambiental y social no es una novedad; cada vez son más las alertas mundiales para intentar concientizar a la humanidad de que algo tiene que cambiar, explica el texto que acompaña el video del Papa. El pasado junio, la ONU advirtió que “la Tierra está alcanzando rápidamente ‘extremos irreversibles’ y que nos enfrentamos a una triple amenaza: la pérdida de la biodiversidad, la alteración climática y el aumento de la contaminación”. Factores que impactan en la vida de todos.

Urge un estilo de vida sobrio y solidario
“Una vez más las palabras de Francisco no pueden dejarnos indiferentes. Frente a la crisis ecológica hay urgencia a cambiar nuestro estilo de vida para que sea sobrio y solidario. ¿Somos conscientes de esta urgencia?", comenta por su parte el P. Frédéric Fornos S.J., Director Internacional de la Red Mundial de Oración del Papa. "Cuando el Papa nos habla de ecología integral nos indica que todo está interconectado en nuestras vidas. Para proteger nuestra casa común las palabras ya no bastan. En Laudato Si’ Francisco nos propone un camino, un retorno a la simplicidad, a la fraternidad con la Creación y los más necesitados”, concluye el padre Fornos.

El Video del Papa
El Video del Papa es una iniciativa oficial de alcance global que tiene como objetivo difundir las intenciones de oración mensuales del Santo Padre. Es desarrollada por la Red Mundial de Oración del Papa (Apostolado de la Oración). Desde el año 2016 El Video del Papa lleva más de 152 millones de visualizaciones en todas sus redes sociales, es traducido a más de 23 lenguas y tiene una cobertura de prensa en 114 países.



Tomado de:
https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2021-09/video-del-papa-septiembre-estilo-vida-ecosostenible-ambiente.html


ACTITUDES

Vivir con estilo sobrio y sencillo
“Una minoría se cree con el derecho de consumir en una proporción que sería imposible generalizar, porque el planeta no podría ni siquiera contener los residuos de semejante consumo” (Papa Francisco). Este mes discerniré mis hábitos de consumo para decidir con sobriedad mis gastos.

Cuidar la Casa Común
El medio ambiente es un bien colectivo, patrimonio de toda la humanidad y responsabilidad de todos. Quien se apropia algo es sólo para administrarlo en bien de todos (Papa Francisco). Este mes haré propósito de consumir menos y compartir más con mis hermanos y hermanas.

Admirar y agradecer por la Creación
“Estamos llamados a incluir en nuestro obrar una dimensión receptiva y gratuita. Se trata de otra manera de obrar que forma parte de nuestra esencia. De ese modo, la acción humana es preservada del activismo vacío” (Papa Francisco). Tomaré tiempos de descanso gratuito para hacerme consciente de lo que vivo y agradecerlo. Dedicaré tiempo a estar gratuitamente con mis hermanos y hermanas.

Trabajar con otros
“La persona humana más crece, más madura y más se santifica a medida que entra en relación, cuando sale de sí misma para vivir en comunión con Dios, con los demás y con todas las criaturas” (Papa Francisco). Este mes compartiré mis tareas, en la comunidad, en la familia en el trabajo, ayudando y recibiendo ayuda.

Apoyar y ayudar decisiones valientes de los jóvenes
“Hay más sensibilidad ecológica en las poblaciones, aunque no alcanza para modificar los hábitos dañinos de consumo, que no parecen ceder, sino que se amplían y desarrollan” (Papa Francisco). Me interiorizaré de iniciativas comunitarias por el cuidado de la Casa Común para apoyarlas con la oración y el servicio, en la medida de mis posibilidades.

Fuente: ClickToPray




REFLEXIÓN SOBRE LA INTENCIÓN DEL PAPA PARA EL MES DE SEPTIEMBRE

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RECURSOS EN LA RED

A. Cada Primer Viernes en Youtube, se pude buscar "El Video del Papa".

B. "Click To Pray" es una aplicación para teléfonos inteligentes (iOS y Android) en donde puedes unirte cada día a la red Mundial de Oración del Papa. Descarga ClickToPray [App Store] [Google Play]

C. Para comunicarnos:
apostolado.oración.peru@gmail.com




Catequesis del Papa sobre la Carta a los Gálatas: 7, «Insensatos gálatas»


 PAPA FRANCISCO

AUDIENCIA GENERAL

Miércoles, 1 de septiembre de 2021

[Multimedia]


 

Hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Seguimos la explicación de la Carta de San Pablo a los gálatas. Esto no es algo nuevo, esta explicación, una cosa mía: esto que estamos estudiando es lo que dice san Pablo, en un conflicto muy serio, a los gálatas. Y es también Palabra de Dios, porque ha entrado en la Biblia. No son cosas que alguien se inventa, no. Es algo que sucedió en esa época y que puede repetirse. Y de hecho hemos visto que en la historia se ha repetido, esto. Esta simplemente es una catequesis sobre la Palabra de Dios expresada en la carta de Pablo a los gálatas, no es otra cosa. Es necesario tener siempre presente esto. En las catequesis precedentes hemos visto cómo el apóstol Pablo muestra a los primeros cristianos de la Galacia el peligro de dejar el camino que han iniciado a recorrer acogiendo el Evangelio. De hecho, el riesgo es el de caer en el formalismo, que es una de las tentaciones que nos lleva a la hipocresía, de la cual hemos hablado la otra vez. Caer en el formalismo y renegar la nueva dignidad que han recibido: la dignidad de redimidos por Cristo. El pasaje que acabamos de escuchar da inicio a la segunda parte de la Carta. Hasta aquí, Pablo ha hablado de su vida y de su vocación: de cómo la gracia de Dios ha transformado su existencia, poniéndola completamente al servicio de la evangelización. A este punto, interpela directamente a los gálatas: les pone delante de las decisiones que han tomado y de su condición actual, que podría anular la experiencia de gracia vivida.

Y los términos con los que el apóstol se dirige a los gálatas no son de cortesía: lo hemos escuchado. En las otras Cartas es fácil encontrar la expresión “hermanos” o “queridísimos”, aquí no. Porque está enfadado. Dice de forma genérica “gálatas” y en dos ocasiones les llama “insensatos”, que no es un término de cortesía. Insensatos, ingenuos y muchas cosas puede decir… No lo hace porque no sean inteligentes, sino porque, casi sin darse cuenta, corren el riesgo de perder la fe en Cristo que han acogido con tanto entusiasmo. Son insensatos porque no se dan cuenta que el peligro es el de perder el tesoro valioso, la belleza de la novedad de Cristo. La maravilla y la tristeza del Apóstol son evidentes. No sin amargura, él provoca a esos cristianos para recordar el primer anuncio realizado por él, con el cual les ha ofrecido la posibilidad de adquirir una libertad hasta ese momento inesperada.

El apóstol dirige a los gálatas preguntas, en el intento de sacudir sus conciencias: por eso es tan fuerte. Se trata de interrogantes retóricos, porque los gálatas saben muy bien que su venida a la fe en Cristo es fruto de la gracia recibida con la predicación del Evangelio. Les lleva al inicio de la vocación cristiana. La palabra que habían escuchado de Pablo se concentraba sobre el amor de Dios, manifestándose plenamente en la muerte y resurrección de Jesús. Pablo no podía encontrar expresiones más convincentes que la que probablemente les había repetido varias veces en su predicación: «No vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí; la vida que vivo al presente en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios que me amó y se entregó a sí mismo por mí» (Gal 2,20). Pablo no quería saber otra cosa que Cristo crucificado (cf. 1 Cor 2,2). Los gálatas deben mirar a este evento, sin dejarse distraer por otros anuncios. En resumen, el intento de Pablo es poner en un aprieto a los cristianos para que se den cuenta de lo que hay en juego y no se dejen encantar por la voz de las sirenas que quieren llevarlos a una religiosidad basada únicamente en la observancia escrupulosa de preceptos. Porque ellos, estos nuevos predicadores que llegaron allí a Galacia, les convencieron de que tenían que ir hacia atrás y tomar también los preceptos que se observaban y que llevaban a la perfección antes de la venida de Cristo, que es la gratuidad de la salvación.

Los gálatas, por otro lado, comprendían muy bien a lo que el apóstol hacía referencia. Ciertamente, habían hecho experiencia de la acción del Espíritu Santo en la comunidad: como en las otras Iglesias, así también entre ellos se habían manifestado la caridad y otros varios carismas. Puestos en aprietos, necesariamente tienen que responder que lo que han vivido era fruto de la novedad del Espíritu. Por tanto, al comienzo de su llegada a la fe, estaba la iniciativa de Dios, no de los hombres. El Espíritu Santo había sido el protagonista de su experiencia; ponerlo ahora en segundo plano para dar la primacía a las propias obras —es decir al cumplimiento de los preceptos de la Ley— sería de insensatos. La santidad viene del Espíritu Santo y que es la gratuidad de la redención de Jesús: esto nos justifica.

De este modo, san Pablo nos invita también a nosotros a reflexionar ¿cómo vivimos la fe? ¿Permanece el amor de Cristo crucificado y resucitado en el centro de nuestra vida cotidiana como fuente de salvación, o nos conformamos con alguna formalidad religiosa para tener la conciencia tranquila? ¿Cómo vivimos la fe, nosotros? ¿Estamos apegados al tesoro valioso, a la belleza de la novedad de Cristo, o preferimos algo que en el momento nos atrae pero después nos deja un vacío dentro? Lo efímero llama a menudo a la puerta de nuestras jornadas, pero es una triste ilusión, que nos hace caer en la superficialidad e impide discernir sobre qué vale la pena vivir realmente. Hermanos y hermanas, por tanto, mantengamos firme la certeza de que, también cuando tengamos la tentación de alejarnos, Dios sigue otorgando sus dones. Siempre en la historia, también hoy, suceden cosas que se parecen a lo que le sucedió a los gálatas. También hoy algunos vienen a insistirnos una y otra vez: “No, la santidad está en estos preceptos, en estas cosas, tenéis que hacer esto y esto”, y nos proponen una religiosidad rígida, la rigidez que nos quita esa libertad en el Espíritu que nos da la redención de Cristo. Estad atentos delante de la rigidez que os proponen: estad atentos. Porque detrás de toda rigidez hay algo feo, no está el Espíritu Santo. Y por esto, esta Carta nos ayudará a no escuchar estas propuestas un poco fundamentalistas que nos llevan hacia atrás en nuestra vida espiritual, y nos ayudará a ir adelante en la vocación pascual de Jesús. Es lo que el apóstol reitera a los gálatas recordando que el Padre es «el que os otorga, pues, el Espíritu y obra milagros entre vosotros» (3,5). Habla al presente, no dice “el Padre ha otorgado el Espíritu con abundancia”, capítulo 3, versículo 5, no: dice “otorga”; no dice “ha obrado”, no: “obra”. Porque, no obstante todas las dificultades que nosotros podemos poner a sus acciones, también no obstante nuestros pecados, Dios no nos abandona sino que permanece con nosotros con su amor misericordioso. Dios siempre está cerca de nosotros con su bondad. Es como el padre que todos los días subía a la terraza para ver si volvía el hijo: el amor del Padre no se cansa de nosotros. Pidamos la sabiduría de darnos cuenta siempre de esta realidad y de echar a los fundamentalistas que nos proponen una vida de ascesis artificial, lejos de la resurrección de Cristo. La ascesis es necesaria, pero la ascesis sabia, no artificial.




Tomado de:

https://www.vatican.va/content/francesco/es/audiences/2021/documents/papa-francesco_20210901_udienza-generale.html

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Doctrina Social de la Iglesia - 6. La Persona humana III



P. Ignacio Garro, jesuita †

2. LA PERSONA HUMANA

CONTINUACIÓN 


2.11. LA IGLESIA Y LOS DERECHOS FUNDAMENTALES DEL HOMBRE

La Iglesia Católica ha colaborado con los organismos internacionales en iniciativas que tienen como fin la defensa de los derechos humanos. De hecho la encíclica "Pacem in terris", de Juan XXIII,  ha tenido una gran influencia y proyección internacional. También les importante la presencia y mensaje de J. Pablo II en el Foro de la Asamblea General de la ONU en 1979 cuando dijo:

"Es de notar que la Santa Sede coherente con su propia identidad y a distintos niveles ha procurado ser siempre colaboradora fiel de las Naciones Unidas en todas las iniciativas que contribuyen a esta labor noble y difícil a un tiempo. La santa Sede ha estimado, alabado y apoyado los esfuerzos de las Naciones Unidas encaminados a garantizar cada vez más eficazmente la protección plena y justa de los derechos y libertades fundamentales de la persona humana".

La Santa Sede cuenta en la actualidad, desde que  Pablo VI la fundara en 1967, la Comisión Pontificia de Justicia y Paz. Institución que, a través de estudios, mensajes y una labor de animación dentro de la Iglesia, trata de la defensa de los derechos humanos, especialmente con los relacionados con la Justicia y la Paz.

La defensa de los derechos humanos tiene un amplio campo de aplicación. Para cubrir el mayor espacio posible, la Iglesia Católica cuenta con una gran número de organizaciones, que asumen tareas específicas dentro del objetivo común de la promoción de los derechos fundamentales del hombre; unas se especializan en la información de situaciones de injusticia, otras se aplican a promover y financiar planes de mejora de vida, de promoción cultural, de asesoramiento de técnicas, etc, y las hay con una actividad asistencial para paliar casos de extrema necesidad como: Caritas Internacional, Cor Unum, Pax Christi, Manos Unidas, Misereor, Pro Mundi Vita, etc.

De todos los derechos humanos que hemos descrito anteriormente, en este capitulo veremos aquellos derechos que nos parecen los principales como son : el derecho a la vida como fundamento de todos los demás derechos, el derecho a la libertad religiosa, como expresión concreta del respeto que cada sociedad humana debe al ser humano, el derecho a la participación social y el derecho a salir de condiciones humanas de miseria a situaciones  más humanas. 


2.12. EL DERECHO A LA VIDA

La Iglesia Católica está en favor al derecho a la vida, así el Concilio Vaticano II en G et S, nº 27 dice: "Cuanto atenta contra la vida - homicidios de cualquier clase, genocidios, aborto, eutanasia y el mismo suicidio deliberado -, todo cuanto viola la integridad de la persona humana, como por ejemplo, las mutilaciones, las torturas morales o físicas, los conatos sistemáticos para dominar la mente ajena; cuanto ofende a la dignidad de la persona humana, como son las condiciones infrahumanas de vida, las detenciones arbitrarias, las deportaciones, la esclavitud, la prostitución, la trata de blancas y de jóvenes; o las condiciones laborales degradantes, que reducen el operario al rango de mero instrumento de lujo, sin respeto a la libertad y responsabilidad de la persona humana: todas estas prácticas y otras parecidas son en sí mismas infamantes, degradan la civilización humana, deshonran más a sus autores que a sus víctimas y son totalmente contrarias  al honor debido al Creador".

En nuestro mundo contemporáneo la proclamación de los derechos fundamentales del hombre constituye el núcleo central del ordenamiento legal de los Estados y establece el fundamento más sólido para la convivencia humana en justicia y solidaridad. Y en particular, el reconocimiento y el respeto de los derechos humanos, vividos en la práctica de la vida social, son la base insustituible de una sociedad libre y democrática.

Los derechos fundamentales del hombre proceden, como ya hemos dicho, de la dignidad inherente de la persona humana, como dice el preámbulo del Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos de la ONU (1996). Estos derechos se consideran iguales para todos los seres humanos: "todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona". (Artclo, nº 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos).

El principio de igualdad se fundamenta en la naturaleza misma: tratándose de derechos inherentes a la dignidad de la persona humana, su titular es el hombre, independientemente de cualquier condición individual o social en la que se encuentre. Allí donde hay un hombre, se encuentra la dignidad de la persona humana - que los creyentes reconocemos como creada a imagen y semejanza de  Dios - y, en consecuencia, allí hay un sujeto de los derechos inherentes de esa dignidad.

Son muy numerosos los documentos y pronunciamientos que ha dedicado la Iglesia a defender la vida como uno de los principales derechos de la persona humana; el más reciente es la Instrucción sobre "El respeto de la vida humana naciente y dignidad de la procreación", emitido por la Congregación para la Doctrina de la Fe. Si la mayor parte de los hombres creen que la vida tiene un carácter sagrado, y que nadie puede disponer de ella a capricho, los creyentes ven a la vez en ella un don del amor de Dios, que son llamados a conservar y a hacer fructificar.

La Iglesia ha sostenido siempre que el derecho a la vida se funda, ante todo, en la voluntad de Dios, Creador de la vida misma, así en "Familiaris Consortio", Nº 30, dice: "la doctrina de la Iglesia se encuentra hoy en una situación social y cultural que la hace a la vez más difícil de comprender y más urgente e insustituible para promover el verdadero bien del hombre y de la mujer".


2.13. LA VIDA ES UN DON DE DIOS 

La vida humana debe considerarse como el fundamento de todos los bienes, la fuente y condición necesaria de toda actividad humana y de toda convivencia social. La Sagrada Escritura reafirma el valor de la vida de todo hombre independientemente de sus cualidades y de su utilidad social, Mc 12, 27; Gen 9 5 s.s.; Ex 20, 13.

Juan Pablo II, ha desarrollado con amplitud el principio del respeto a la vida, aplicando especialmente al amor conyugal como fuente de vida: "Quien negare la defensa a la persona humana ya concebida, aunque todavía no nacida, cometería una gravísima violación en el orden moral". ¿Qué sentido  tendría hablar de la dignidad de la persona humana, de sus derechos fundamentales, si no se protege a un ser viviente, inocente, o se llega incluso a facilitar los medios o servicios médicos, privados o públicos, para destruir vidas humanas indefensas?.

El derecho a la vida se funda ante todo en la voluntad de Dios, creador de la vida misma. Todos los seres humanos deben de valorar la individualidad de cada persona, como criatura que es de Dios. La vida humana independientemente considerada bajo cualquier creencia religiosa tiene un valor en sí misma. Ciertamente la vida en su sentido físico no garantiza una vida en libertad, en solidaridad con  los demás y abierta a Dios, pero es condición indispensable para la realización de todo proyecto personal. La vida es un valor básico, en un don de Dios pero con una dignidad intrínseca y por sí misma. En consecuencia, los creyentes cuando afirmamos el valor de la vida debemos reconocerlo en consonancia con la ética más elemental que corresponde a su propia dignidad.

El valor de la vida humana en algunas ocasiones puede ceder en aras de una entrega y una ofrenda libre de sí misma, como es el caso de aquello que consagran su vida a Cristo en un compromiso de fe dispuestos a ofrecer y entregar su vida a Dios y al servicio de los demás: "El que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mí y el Evangelio, ése se salvará", Mc 8, 35. Ello no significa minusvalorar en absoluto la dignidad de toda vida humana, pues debe de acogerse favorablemente toda iniciativa en favor de la vida y   denunciarse toda manipulación de esta misma vida. 

El derecho a la vida y la misión de conservar la vida que Dios ha confiado a los hombres forma parte de la dignidad de la persona humana: se puede afirmar que la mayor parte de las exigencias de los derechos humanos guardan relación con el derecho primero y fundamental del derecho a la vida. Precisamente por eso la consideramos en primer lugar. El derecho a la vida su puede considerar fundamento y condición de todos los otros derechos, y su importancia es bien clara, pues nos responsabiliza del cuidado de la vida propia y ajena y de las condiciones necesarias para que la criatura humana viva dignamente.

La enseñanza social y moral de la Iglesia se preocupa cada vez más de resaltar los avances que se observan en la Humanidad en favor de la vida humana. En "Sollicitudo rei socialis", Nº 26 dice: 

"Aquí se inserta también, como signo de respeto por la vida - no obstante todas las tentaciones por destruirla, desde el aborto a la eutanasia -".

Pero advierte, al mismo tiempo, que esta sensibilidad tan acusada por el derecho a la vida, con ser tan positiva, se puede ver dañada en su valoración, si no se hace extensiva a todas las fases de la existencia humana, desde la concepción hasta la  muerte. (15)


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15. Cfr. Doctrina Social de la Iglesia. Cptlo 6º, Pgs 40- 60. Instituto Internacional de Teología a Distancia. Madrid. 1993.

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Damos gracias a Dios por la vida del P. Ignacio Garro, SJ † quien, como parte del blog, participó con mucho entusiasmo en este servicio pastoral, seguiremos publicando los materiales que nos compartió.


Para acceder a las publicaciones de esta SERIE AQUÍ.


Textos claves del Nuevo Testamento - 22. "...estoy con vosotros..."


 

P. Fernando Martínez Galdeano, jesuita

Jesús elige a sus apóstoles, a los que van a ser enviados al mundo entero a proclamar su mensaje de salvación. A ellos les da el poder de las “llaves” que abren y cierran las puertas de esa nueva ciudad más celestial que terrena, por ser ella fuente de vida eterna y de reconciliación. Y Jesús en su despedida subraya: “Sabed ésto, que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28,20). Con J.C. resucitado y la animación del Espíritu Santo, el misterio de la Iglesia se expresa como cuerpo místico, como templo que se construye, como relación de amor entre esposos: “Constituyéndole cabeza suprema de la Iglesia, que es su cuerpo, y por lo mismo, plenitud del que llena totalmente el universo” (Ef 1,22-23); “Cristo en quien todo el edificio, bien trabado, va creciendo hasta formar un templo consagrado al Señor, y en quien también vosotros vais formando conjuntamente parte de la construcción, hasta llegar a ser, por medio del Espíritu, casa en la que habite Dios” (Ef 2,21-22); “Gran misterio éste (el del matrimonio), que yo relaciono con la unión de Cristo y de la Iglesia” (Ef 5,32).

“Sed humildes, amables y pacientes. Soportaos los unos a los otros con amor. Mostraos solícitos en conservar, mediante el vínculo de la paz, la unidad que es fruto del Espíritu. Uno sólo es el cuerpo y uno sólo el Espíritu, como también una sola es la esperanza a la que habéis sido llamados; un sólo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios que es Padre de todos, que está sobre todos, actúa en todos y habita en todos” (Ef 4,2-6).



Agradecemos al P. Fernando Martínez SJ por su colaboración.

Para acceder a los otros temas AQUÍ.





Teología fundamental. 51. La Iglesia y el Estado IV


 
P. Ignacio Garro, jesuita †

Continuación

7.6. DERECHOS Y DEBERES DE LOS CATOLICOS EN CUANTO A LA POLITICA 

7.6.1. LOS CATÓLICOS COMO CIUDADANOS 

Los católicos como ciudadanos tienen los mismos deberes y derechos que los demás ciudadanos, con igual libertad y responsabilidad ante el Estado. 


7.6.2. EL ORDEN DE LA LEY NATURAL 

El católico tiene, como todo ciudadano, el derecho y el deber de exigir que el Estado respete el orden de la ley natural; y en concreto: su derecho sobre la educación de los hijos, una justa regulación del matrimonio, y la potestad dada por Dios a su Iglesia. Especialmente para los católicos se trata de un deber grave. 

Especialmente en estos puntos, los católicos han de saber luchar bien. Es muy importante que quienes tienen condiciones y posibilidades, participen activamente en la política; pero todos han de intervenir de un modo u otro en la consecución del bien común y el recto orden de la vida social. 

"La vocación propia de los laicos consiste en buscar el reino de Dios tratando y ordenando, según el querer de Dios, las cosas temporales" (Conc. Vat. II, Decl. Apostolicam Actuositaten, n. 7). 

"Es preciso que los laicos acepten como obligación propia el instaurar el orden temporal v el actuar directamente y de forma concreta en dicho orden, dirigidos por la luz del Evangelio y la mente de la Iglesia, y movidos por la caridad cristiana; el cooperar como ciudadanos con los demás, según su competencia y bajo su propia responsabilidad,- y el buscar en todas partes y en todo la justicia del Reino de Dios. Hay que instaurar el orden temporal de tal forma que, salvando íntegramente todas las leyes, se ajuste a los principios superiores de la vida cristiana y se mantenga adaptado a las variadas circunstancias de lugar, tiempo y nación" Josemaría Escrivá de Balaguer, Amigos de Dios, ERSA 1982, n. 58). 


7.6.3. LIBERTAD DE LOS CATÓLICOS 

Además de la obligación de cumplir en todo la ley de Dios, y de defender especialmente estos principios de la Ley natural que obligan a todos los hombres por ser de Ley natural, los católicos no tienen otra obligación propia por ser católicos. Por esto, actúan con libertad y responsabilidad en materia política. 

La jerarquía no puede inmiscuirse en su modo concreto de actuar, si respetan la ley de Dios, dentro de las múltiples opciones humanas legítimamente opinables. Este es el fundamento de que el Estado tampoco pueda ponerles ninguna traba o condición a los católicos, por el mismo hecho de serlo, pues sería injusto. 


7.6.4. VERDADERA OBLIGACIÓN CRISTIANA 

Por desgracia, "es frecuente, aun entre católicos que parecen responsables y piadosos, el error de pensar que sólo están obligados a cumplir sus deberes familiares y religiosos, y apenas quieren oír hablar de deberes cívicos. No se trata de egoísmo: es sencillamente falta de formación, porque nadie les ha dicho nunca claramente que la virtud de la piedad -aparte de la virtud cardinal de la justicia-, y el sentido de la solidaridad cristiana se concretan también en este estar presentes, en este conocer y contribuir a resolver los problemas que interesan a toda la comunidad".

"No pueden, por consiguiente, los fieles descuidar el cumplimiento de sus deberes "sociales" (...) semejante ignorancia o abstencionismo significaría una grave omisión: privar a la sociedad de las aportaciones constructivas que las praxis de dicha doctrina acarrea para el bien común" (Pero-Sanz, J.M, Creyentes en la Sociedad (Madrid 1981) p. 62). 

Como es lógico, en estas páginas no cabe apuntar sumariamente -ni es posible todo el contenido de las "obligaciones sociales" del cristiano. Basta a modo de ejemplo señalar omisiones -a veces graves en este terreno: 

  • Transigencia cómplice con irregularidades de tipo institucional; 
  • Abstencionismo en elecciones 
  • Acomodación a un sistema injusto de comisiones comerciales 
  • Incumplimiento de obligaciones con los superiores o inferiores 
  • Maltrato o desprecio a los necesitados 
  • Negar el apoyo que pueda darse a instituciones asistenciales, culturales, etc. 
  • Apegamiento a los bienes de la tierra 
  • Gastos inútiles o superfluos, por lujo, capricho, vanidad, etc. 
  • Aplicación de la justicia a secas, sin que esté empapada de caridad 
  • Limitarse a un poco de beneficencia 
  • Desprecio de las obras de misericordia 
  • Trabajo mal hecho 
  • Etc. 



Damos gracias a Dios por la vida del P. Ignacio Garro, S.J. quien nos brindó toda su colaboración. Seguiremos publicando los materiales que nos compartió para dicho fin.

Para acceder a las publicaciones anteriores acceder AQUÍ.




Intención del Papa Francisco para el mes de Septiembre: Un estilo de vida ecosostenible


 

«Recemos para que todos tomemos decisiones valientes a favor de un estilo de vida sobrio y ecosostenible, alegrándonos por los jóvenes que están comprometidos con él.»


Comentario del Papa Francisco a la intención del mes

Este es el tiempo para reflexionar sobre nuestro estilo de vida y sobre cómo nuestra elección diaria en términos de alimentos, consumo, desplazamientos, uso del agua, de la energía y de tantos bienes materiales a menudo son imprudentes y perjudiciales. Nos estamos apoderando demasiado de la creación. ¡Elijamos cambiar, adoptar estilos de vida más sencillos y respetuosos! Es hora de abandonar la dependencia de los combustibles fósiles y emprender, de manera rápida y decisiva, transiciones hacia formas de energía limpia y economía sostenible y circular. Y no olvidemos escuchar a los pueblos indígenas, cuya sabiduría ancestral puede enseñarnos a vivir mejor la relación con el medio ambiente.

Este es el tiempo para emprender acciones proféticas. Muchos jóvenes están alzando la voz en todo el mundo, pidiendo decisiones valientes. Están decepcionados por tantas promesas incumplidas, por compromisos asumidos y descuidados por intereses y conveniencias partidistas. Los jóvenes nos recuerdan que la Tierra no es un bien para estropear, sino un legado que transmitir; esperar el mañana no es un hermoso sentimiento, sino una tarea que requiere acciones concretas hoy. A ellos debemos responder con la verdad, no con palabras vacías; hechos, no ilusiones.

MENSAJE PARA LA JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN POR EL CUIDADO DE LA CREACIÓN

FRANCISCO

1 DE SEPTIEMBRE DE 2019


Actitudes del mes para encarnar en nuestra vida

Las intenciones de oración del Papa nacen de la compasión por el mundo y, por lo tanto, expresan desafíos para la humanidad y para la misión de la Iglesia. Cuando Francisco nos confía sus intenciones de oración, nos ayuda a acercarnos al corazón de Cristo, a contemplar el mundo con sus propios ojos: «El corazón de Cristo es tan grande que desea acogernos a todos en la revolución de la ternura. La cercanía al Corazón del Señor insta a nuestro corazón a acercarse a nuestro hermano con amor, y nos ayuda a entrar en esta compasión por el mundo» Francisco.

Cada intención puede ser desplegada en actitudes concretas que ayudan a encarnarla en la propia vida. Estas actitudes constituyen “una bajada” a la vida concreta y por tanto orientan el diseño de contenidos en los diversos proyectos de la RMOP, las instancias de formación, oración y actividades apostólicas en las comunidades cuyo tema sea la intención de oración mensual. Las actitudes orientan el modo de concretar en la propia vida, la intención de oración. La actitud que aparece en el centro es la actitud global mensual, la cual es desplegada en actitudes concretas a trabajar durante el mes.




P A R A  M E D I T A R

Humildad

El tiempo de la Creación

El Tiempo de la Creación, desde el 1 de septiembre hasta la fiesta de San Francisco de Asís el 4 de octubre, es un tiempo anual de reflexión, oración y acción renovada para combatir la degradación del medio ambiente y fomentar formas de vida sostenibles. El tema de este año se hace eco de las enseñanzas del Papa Francisco en Laudato Si, según las cuales la tierra es nuestra casa común ('oikos'), por lo que cada persona comparte la responsabilidad de ser agente de una ecología integral que proteja el mundo natural, permitiendo que sus recursos se utilicen equitativamente para el bien de todos, al tiempo que se preservan para las generaciones futuras. Esto permitiría a cada persona disfrutar de "la vida en plenitud" (Jn 10:10), tal y como Dios lo ha previsto para la creación.

Esto está en armonía con la intención de oración de septiembre, que nos insta a colaborar intergeneracionalmente, aprovechando la energía y el entusiasmo de los jóvenes con la sabiduría de los que tienen más experiencia de vida, para crear una nueva relación entre las personas y el planeta que ya no sea explotadora y derrochadora, sino que "pueda integrar y promover a todos sus habitantes, permitiéndoles disfrutar del "buen vivir"". (Querida Amazonia 8)

Podemos contribuir a la salvaguarda y transformación del mundo si empezamos por nosotros mismos:

  • ¿He aprovechado todas las oportunidades para informarme de los daños causados al medio ambiente por la codicia y la explotación humanas?
  • ¿Recuerdo en mis oraciones a todos los que en el mundo sufren a causa del cambio climático o de los daños medioambientales?
  • ¿Qué puedo cambiar en mi vida para vivir con más sencillez y responder realmente al "clamor de la tierra y al clamor de los pobres"?
  • ¿Estoy dispuesto a hablar y hacer campaña por la justicia climática?
  • ¿Cómo puedo participar en los esfuerzos para presionar a los líderes gubernamentales en la próxima reunión de la COP26 para que se comprometan a realizar esfuerzos reales y duraderos para hacer frente al cambio climático?
  • ¿Qué puedo hacer en mi casa, mi parroquia, mi escuela o lugar de trabajo y mi comunidad local para promover el bienestar y el florecimiento de todos los seres vivos?

Ningún esfuerzo es demasiado pequeño: "Hay una nobleza en el deber de cuidar la creación a través de pequeñas acciones cotidianas... formas de actuar que afectan directa y significativamente al mundo que nos rodea, como evitar el uso de plástico y papel, reducir el consumo de agua, separar la basura, cocinar sólo lo que se puede consumir razonablemente, mostrar cuidado por otros seres vivos, utilizar el transporte público o compartir el coche, plantar árboles, apagar las luces innecesarias, o cualquier otra práctica. Todas ellas reflejan una creatividad generosa y digna que saca lo mejor del ser humano". (LS 211)

Que este mes sea una nueva temporada de descubrimiento ecológico para todos nosotros: en la apreciación de las maravillas de la creación, y en el compromiso de protegerlas ahora y para el futuro.

DR MARIE COOKE - LAUDATO SI' MOVEMENT


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Humanos

Desear y elegir un estilo de vida ecosostenible

La experiencia profunda de reconocer que somos creados para amar y servir al Señor en lo cotidiano de nuestras vidas, moviliza toda nuestra persona hacia la búsqueda de un estilo de vida coherente que custodie la creación. Somos llamados por el Señor a situarnos desde nuestro justo lugar de criaturas, viviendo una relación armoniosa con todo lo creado, reconociendo en el otro, en los otros al Otro Siempre Mayor, quien orienta nuestra entrega desde la disponibilidad y compasión con el mundo.

Para hacer frente a conductas que, desde términos utilitaristas, se tornan autorreferenciales y potencian el individualismo desmedido, el consumo masivo y la explotación indiscriminada de los recursos naturales, la acumulación de bienes, muchos de ellos con alto impacto medioambiental, es fundamental recuperar el sentido profundo de nuestra existencia como don para los demás, viviendo al estilo de Jesús fomentando una actitud evangélica ante la sociedad del descarte.

De este modo, “desear y elegir lo que más nos conduce al fin para el que somos criados” [EE 23], moviliza toda nuestra vida desde el discernimiento cotidiano para corresponder con generosidad al Señor, asumiendo el compromiso de ser custodios de la creación desde un estilo de vida sobrio y ecosostenible. Esta experiencia confronta nuestros hábitos cotidianos de consumo, de adquisición de los bienes y utilización de los recursos naturales al reconocerlos como dones que el Señor nos confía.

Es el amor de Dios presente en todas las criaturas que unifica nuestra mirada desde una actitud de respeto, armonía y sintonía con todo lo creado, conduciéndonos a una dimensión contemplativa que moviliza nuestra vida a la gratitud y al servicio.

En este contexto, muchos grupos de jóvenes de nuestras parroquias, de la Red de Oración del Papa, con su rama juvenil MEJ, y de otros movimientos o grupos universitarios, van gestando acciones que evidencian esta búsqueda de un estilo de vida sobrio y ecosostenible. En ellos se percibe una sensibilidad mayor en su relación con todo lo creado.

La conciencia de construir una sociedad humanamente sostenible, que erradique la pobreza, que vulnerabiliza la vida tantas personas en el mundo, es para los jóvenes un desafío latente que asumen como el “ahora de Dios” para la humanidad. En este hoy de la historia donde la pandemia nos ha situado, los jóvenes nos revelan el compromiso concreto de recuperar los espacios de contacto con la realidad, abriendo nuestra mirada a lo diferente, acompañando el sufrimiento de los otros, especialmente los pobres, para que puedan acceder a los servicios básicos y de este modo tener una mejor calidad de vida.

También en el marco del cuidado de la creación, es necesario promover el comercio justo, hábitos de reciclaje y el compromiso social expreso en nuestras acciones/elecciones cotidianas, ante los productos que consumimos o producimos, buscando que los mismos generen bajo impacto en el medioambiente y sean renovables.

Que la experiencia del amor de Dios que se nos entrega sin medida en toda su Creación, nos conduzca a “desear y elegir” un estilo de vida ecosostenible para corresponder con generosidad, amando y sirviendo en lo cotidiano.

HNA. LIDIA CARLOTA CARBAJAL DÍAZ ODN - DIRECTORA NACIONAL MEJ PARAGUAY


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Vínculos

Ordenar el propio corazón

Todo lo creado tiene un valor único por su sola existencia. Cada criatura refleja a su manera un rayo de la sabiduría y de la bondad infinitas de Dios; todas ellas por su simple existencia le dan gloria y lo alaban. Existir es para las criaturas una manera de alabar al creador. Por eso las personas hemos de cuidar el modo en que usamos de las cosas, pues los vegetales, cosas y animales, aunque prestan una utilidad al ser humano, no sólo son valiosos por esto; son valiosas por su “ser” más que por su “ser útiles”. Y más aún, y con mayor cuidado, hemos de cuidar ser arrastrados por la tendencia utilitarista con nuestros hermanos y hermanas.

Es necesario dar el justo lugar a las cosas y personas en nuestra vida, ordenar el modo en que nos vinculamos con las criaturas, ordenando el propio corazón. Es del interior del corazón de donde surge la voracidad que no sólo induce al uso y consumo desmedido de cosas, sino de relaciones. Debemos gestar relaciones “ecosostenibles” en las que nos cuidemos mutuamente, un estilo de vida sobrio que nos abra a los hermanos y hermanas, respetando su libertad, sus decisiones, su particular ser. El estilo de vida sobrio supone usar equilibradamente de las cosas y también relacionarnos equilibradamente con los demás evitando invadir, pero cuidando de no caer en la indiferencia. Cuidar la casa común también significa cuidar las relaciones entre los seres humanos, pues la ecología integral supone el cuidado de las personas y la relación con ellas.

Una ecología que ponga en el centro a la persona comenzando en lo sencillo de la vida cotidiana y en las relaciones habituales, pide ordenar el propio corazón poniéndolo en relación con su Creador y Señor, modelándolo en la oración, en el silencio y en el servicio humilde. Pidamos la gracia de sembrar y alimentar relaciones ecosostenibles en las que cada ser humano pueda desplegarse plenamente.

BETTINA RAED - COORDINADORA INTERNACIONAL - CLICK TO PRAY


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Oración

El buen samaritano del siglo XXI

Me parece adecuado en estos tiempos reflexionar sobre el uso de las redes sociales. Y se me ocurre relacionar esto con la propuesta que el Papa Francisco ofrece en su encíclica “Fratelli Tutti” . Creo que el mundo cada vez se torna más virtual e inmediato gracias a las diversas plataformas que hoy en día están al alcance de muchos. Esto ha otorgado grandes avances, como la velocidad de la comunicación, y también conflictos sociales más visibles, ya que todos tenemos la posibilidad de opinar y escribir sobre el tema de turno. En estos conflictos se provocan enfrentamientos virtuales que son muy alejados de la realidad, no hay pudor ni respeto y constantemente emerge la ebullición de formas insólitas de agresividad, de insultos… (44).

Frente a esta realidad de permanentes conflictos y discusiones aparece una nueva problemática llamada “Mecanismo de selección” que consiste en el hábito de separar inmediatamente lo que me gusta de lo que no me gusta, lo atractivo de lo feo. Perdiéndose la sana comunicación humana y creando un nuevo estilo de vida donde uno construye lo que quiere tener delante, excluyendo todo aquello que no se pueda controlar o conocer superficial e instantáneamente (49).

Francisco nos invita a romper con estas barreras de desigualdad, a buscar juntos la verdad en el diálogo, en la conversación reposada o en la discusión apasionada. Es un camino perseverante, hecho también de silencios y de sufrimientos (50). Y recuerda lo valioso de sentarse a escuchar a otro, característico de un encuentro humano, es un paradigma de actitud receptiva, de quien supera el narcisismo y recibe al otro, le presta atención, lo acoge en el propio círculo (48). Pero, ¿Por qué es tan difícil adoptar estas actitudes en las redes sociales? Creo que es porque se pierde la realidad y el encuentro con el otro, que es un “poco conocido” la mayoría de las veces, es un choque de opiniones distintas ante un gran público de personas. Hay que concientizar el gran daño que produce encerrarse en uno mismo, el “tipeo” desenfrenado conducido por emociones temporales que normalmente son comentarios que están distorsionados por el impulso del momento, etc., todo eso, en fin, conduce a destruir la imagen de ese “otro”. Hoy suena a locura, pero por momentos es maravilloso pensar como el justo y sano uso de estos medios de comunicación nos orientaría hacia una sabiduría común capaz de construir muchísimo.

Hay que intentar, y es un lindo desafío, ser “buen samaritano del siglo XXI”, adaptarse a los tiempos en constante cambio, utilizando la creatividad y originalidad, actuando con los ojos del corazón, con amor y caridad al prójimo, atravesando todas las barreras culturales e históricas (81). De esto se trata el mensaje de Jesús, volvernos cercanos a cualquiera… sintiéndome llamado a volverme yo un prójimo de los otros (81) porque es el «amor que rompe las cadenas que nos aíslan y separan, tendiendo puentes; amor que nos permite construir una gran familia donde todos podamos sentirnos en casa. […] Amor que sabe de compasión y de dignidad» (62). Ánimo.

LOS PARÉNTESIS CON NUMERO HACEN REFERENCIA AL NÚMERO EN LA ENCÍCLICA FRATELLI TUTTI

FEDERICO MOYAN SJ - NOVICIO JESUITA DE LA PROVINCIA ARU



FUENTE:

REVISTA DIGITAL - RED MUNDIAL DE ORACIÓN DEL PAPA - SEPTIEMBRE 2021 - N°59


Introducción a la Biblia - P. Gerardo Aste, jesuita


 El P. Gerardo Aste SJ nos comparte sus conocimientos sobre el tema en este curso que nos introduce en el estudio de la Biblia. El Curso comprende 7 sesiones, compartimos los enlaces al Canal de YouTube de la Compañía de Jesús de Perú:














¿Cómo orar con la Biblia? - P. Gerardo Aste, jesuita


 

El P. Gerardo Aste SJ, nos explica un modo de usar la Biblia para hacer oración personal. Esta es la última entrega del "Curso Introducción a la Biblia". Compartimos el enlace al Canal de YouTube de la Compañía de Jesús de Perú:

¿Cómo orar con la Biblia?