San Francisco Javier, jesuita


 Fiesta: 3 de diciembre

San Francisco Javier fue uno de los misioneros más notables de la historia. Nace en Navarra, en el castillo de Xavier, el 7 de abril de 1506. Muere en China el 3 de diciembre de 1552.

La Compañía de Jesús lo considera como a una de sus dos importantes columnas y coloca a San Francisco Javier siempre junto a San Ignacio de Loyola.

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ESPECIAL: INMACULADA CONCEPCIÓN DE MARÍA


La Iglesia celebra el 8 de diciembre el dogma de la inmaculada concepción de la virgen María, por ello compartimos nuestras publicaciones relacionados a este tema.
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ESPECIAL: ADVIENTO, CICLO A - 2° SEMANA


 
Bautiza mis sentidos

No amanezcas, Señor,
que todavía mis ojos
no aprendieron a verte
en medio de la noche.

No me hables, Señor,
que todavía mis oídos
no logran escucharte
en los ruidos de la vida.

No me abraces, Señor,
que todavía mi cuerpo
no percibe tu piel
en los saludos y la brisa.

No me endulces, Señor,
que todavía mi garganta
no saborea tu ternura
en medio de lo amargo.

No me perfumes, Señor,
que todavía mi olfato
no huele tu presencia
en el olor de la miseria.

¡Bautiza mis sentidos
con el lento discurrir
de tu gracia encarnada
fluyendo por mi cuerpo!

(Benjamín González Buelta, sj)









Doctrina Social de la Iglesia - 46. La Globalización III



P. Ignacio Garro, jesuita †


8. LA GLOBALIZACIÓN

Continúa...


8.3.- Las raíces de la crisis

Es cierto que dicha crisis tiene diferentes raíces, no todas relacionadas con la globalización. Hay factores internos (endógenos) al propio Estado cuando se producen fuertes desequilibrios de los recursos públicos, es decir, cuando el Estado gasta más de lo que se recauda. Mientras el gasto público y sobre todo el gasto social, no dejan de crecer como consecuencias de las necesidades extremas en las que vive la población, los ingresos se reducen por la crisis económica general y la falta de empleo.

Por otra parte, el desarrollo continuo del Estado ha llevado a la administración pública a adquirir, en algunos casos, dimensiones considerables que derivan en problemas de burocratización e ineficacia. Por último hay que denunciar ciertas dinámicas que el mismo Estado ha generado en el seno de la sociedad. Podemos decir que hemos habituado a los ciudadanos a exigir derechos humanos y se ha insistido poco o muy poco en cumplir seriamente los deberes cívicos inherentes a los derechos, por ejemplo:  pagar debidamente los impuestos, no llevar contabilidades dobles o falseadas para no pagar impuestos, etc.

También hay elementos externos (o exógenos) que están relacionados con el proceso mal llevado de la globalización. Porque la progresiva eliminación de las fronteras comerciales reduce la autonomía política de cada Estado y la autonomía propia de cada Nación. Las multinacionales con las teorías neoliberales promueven las aperturas de mercados, con los movimientos libres de capitales, con inversiones de capital exigiendo exoneraciones fiscales que atentan a la buena marcha y administración del Estado. No olvidemos este principio de economía: si el Estado no recauda impuestos no puede gobernar bien el país. La seriedad fiscal y tributaria por parte de todos lleva a la buena marcha del país, de lo contrario se origina el déficit público que va siempre contra los más pobres y desfavorecidos.

8.3.1.- Consecuencias culturales

Nadie pone en duda que nuestro mundo se caracteriza por un intercambio cultural mucho más amplio y diversificado, como fruto de las facilidades para las comunicaciones y los intercambios comerciales y culturales. Pero esto también esto tiene también como efecto inevitable la “homogeneización cultural”, que se impone por encima de las culturas autóctonas o particulares de cada país. Esta homogeneización es la última consecuencia del fenómeno de la globalización. Merece una atención especial, porque desborda ya el terreno estrictamente socioeconómico para alcanzar el conjunto de la sociedad y de la existencia humana.

- La nueva cultura global se difunde gracias, sobre todo, a los medios de comunicación de masas, especialmente la TV; que han visto multiplicarse su efectividad con unas dimensiones insospechadas hasta ahora.

- La gran influencia de los grupos financieros que actúan al servicio de intereses internacionales con predominio casi total del Primer Mundo sobre los países en vías de desarrollo y el Tercer y Cuarto Mundo. También conviene destacar como factor difusor de la cultura global la facilidad que hay hoy día para desplazarse por todo el mundo, viajes de negocios, ya sea por el turismo, los emigrantes, etc.

- Este proceso de homogeneización cultural tiene cierto carácter de invasión, a la que sirven como instrumentos los medios de comunicación y los intereses económicos, políticos y sociales que van unidos a ellos. Se trata de una cultural de fuerte índole occidental, y especialmente norteamericana. La matriz de esta nueva cultura está, sin duda, por los conceptos y valores en la civilización occidental, tanto en lo que se refiere a la persona humana y sus consecuencias (derechos humanos, modelo de democracia política), como los que tienen carácter socioeconómico (derechos sociales, remuneraciones, pensiones, etc) que han representado conquistas irrenunciables para toda la humanidad desde los albores  de la modernidad. Pero principalmente lo que se está exportando en este modelo de globalización es el valor absoluto del dinero, de la competencia en todos los niveles de la sociedad sin mirar el bien común, sin tener en cuenta a los más desfavorecidos, con todas las secuelas que lleva consigo todo esto.[1]

8.4.- Hacia un juicio cristiano de la globalización

Para acercarnos a un juicio acertado sobre el fenómeno de la globalización bien formulado recurriremos a un documento elaborado por diferentes organizaciones alemanas junto con la Conferencia episcopal Alemana, titulado:[2] “Las numerosos rostros de la globalización”, que dice: “Puesto que en este proceso hay ganadores y perdedores, la Iglesia, en virtud de su opción preferencial por los pobres, está obligada  a analizar la globalización desde la perspectiva de aquellos que quedan excluidos de las mejoras de bienestar que van ligadas a ella. La Iglesia debe de tomar en serio las preocupaciones y las necesidades de estas personas, poner a disposición de ellas su propia voz y asumir sus intereses. Todo ello tiene como meta configurar el proceso de globalización de la forma más acorde posible con la dignidad de la persona humana, como corresponde al mensaje del Evangelio y de la tradición de la ética social cristiana”.

También el papa J. Pablo II en su Mensaje a los empresarios católicos participantes en una jornada de reflexión acerca de “Responsabilidad social y globalización”, les recuerda lo siguiente: “La Conferencia actual tiene lugar en momentos en los que el sector financiero y comercial está tomando cada vez más conciencia de la necesidad de profundos comportamientos éticos que aseguren que la actividad empresarial siga siendo sensible a sus dimensiones fundamentalmente humanas y sociales. Dado que la búsqueda del beneficio no es el único objetivo de esta actividad, el Evangelio reta a las mujeres y los hombres de negocios a respetar tanto la dignidad y la creatividad de sus empleados y clientes como las exigencias del bien común. En un mundo tentado por perspectivas consumistas y materialistas, los ejecutivos cristianos están llamados a afirmar la prioridad del “ser” sobre el “tener”.

“Una sana globalización, llevada a cabo respetando los valores de las diversas naciones y grupos étnicos, puede contribuir significativamente a la unidad de la familia humana y puede permitir formas de cooperación no sólo económicas sino también sociales y culturales. La globalización tiene que convertirse en algo más que en un sinónimo de absoluta relativización de los valores y de la homogeneización de los estilos de vida y culturas. Para que esto  suceda, los líderes cristianos, incluidos los de la esfera comercial, tienen el reto de testimoniar el poder  liberador y transformador de la verdad cristiana, que nos inspira a poner todos nuestros talentos, nuestras capacidades intelectuales, nuestras posibilidades persuasivas, nuestra experiencia y nuestras habilidades al servicio de Dios, de nuestro prójimo, y del bien común de la familia humana”. Ciudad del Vaticano, 3 de marzo 2004.

Con este punto de partida vamos a seleccionar algunos temas más importantes de la Doctrina Social de la Iglesia que puedan iluminar nuestro análisis.

 

8.4.1.- Hay que encauzar y gestionar la fuerza de la globalización

Hemos entrado en la época de la globalización antes de poseer los instrumentos legales, jurídicos y culturales para gobernarla con justicia y equidad.

Lo que importa es reducir los daños y aumentar los beneficios de la globalización, a fin de orientarla hacia el progreso de los pueblos. No, por tanto, a una globalización salvaje como la conocemos hasta ahora; sí, a una globalización con reglas justas y equitativas. La globalización nunca debe de ser la anarquía, a favor de los más poderosos y en detrimento de los más necesitados.

La globalización tendrá efectos muy positivos si logra fundamentarse en el valor absoluto de la dignidad de la persona humana y en el principio del destino universal de los bienes de la tierra. Ya hemos dicho que el fenómeno de la globalización es ambivalente pues según se aplica favorece enormemente a los que más medios tienen y deja al margen del desarrollo humano, creando desigualdades en las grandes mayorías de los habitantes de la tierra. Otro de los peligros de la globalización es el uniformismo cultural, es decir, predominio del tipo de vida norteamericano y occidental sin respetar otro tipos de culturas y de diversas formas de vida.

Éticamente hablando la globalización es buena si es solidaria, mira al bien común de toda la humanidad, es mala si solamente la usan y la disfrutan una parte del genero humano creando un gran abismo entre ricos y pobres. El proceso de globalización convenientemente gestionado y solidariamente orientado, puede ser muy favorable para toda la humanidad y sobre todo para los países más pobres que buscan con gran interés salir del subdesarrollo.



[1] Es lo que la “Comisión Justicia  y  Paz”  de la Conferencia Episcopal Francia llama la lógica implacable de las empresas, y que describe así: “Todo tiende a juzgarse según el criterio del beneficio posible, tanto las naciones como las personas. Un “buen país” será aquel en el que el beneficio sea fácil y rápido; un “buen Estado” será el que asegure la estabilidad de su moneda y el orden social e invierta en formación e infraestructura; una “buena mano de obra” será la que trabaje mucho, sea muy cualificada y poco reivindicativa en cuestión de salarios. La aplicación de esta lógica, de esta ideología (neoliberal) suele calificarse de “pensamiento único” porque se la cree efectivamente la única posible”.

[2] Conferencia Episcopal Alemana. Nov. 1999


...


Damos gracias a Dios por la vida del P. Ignacio Garro, SJ † quien, como parte del blog, participó con mucho entusiasmo en este servicio pastoral, seguiremos publicando los materiales que nos compartió.


Para acceder a las publicaciones de esta SERIE AQUÍ.



 



II Domingo de Adviento - A: San Juan Bautista y su llamado a la conversión


SEGUNDO domingo de Adviento (ciclo A). Llamado a la conversión.
Compartimos la reflexión del P. Adolfo Franco, jesuita

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Ofrecimiento Diario - Orando con el Papa Francisco en el mes de DICIEMBRE 2022: Por organizaciones de voluntariados


 



RED MUNDIAL DE ORACIÓN DEL PAPA
APOSTOLADO DE LA ORACIÓN

INTENCIONES DEL PAPA PARA EL MES DE DICIEMBRE




OFRECIMIENTO DIARIO

Padre Bueno, sé que estás conmigo.
Aquí estoy en este nuevo día.
Pon una vez más mi corazón
junto al Corazón de tu Hijo Jesús,
que se entrega por mí y que viene a mí en la Eucaristía.
Que tu Espíritu Santo me haga su amigo y apóstol, 
disponible a su misión de compasión.
Pongo en tus manos mis alegrías y esperanzas,
mis trabajos y sufrimientos, todo lo que soy y tengo,
en comunión con mis hermanos y hermanas de esta red mundial de oración.
Con María te ofrezco mi jornada por la misión de la Iglesia y por la intención de Oración del Papa para este mes:

«Recemos para que las organizaciones de voluntariado y de promoción humana encuentren personas que estén deseosas de comprometerse con el bien común y buscar nuevas vías de colaboración a nivel internacional..»
AMÉN




ORACIÓN

Espíritu Santo que impulsas la construcción

del Reino del Padre animando los corazones

y fortaleciendo voluntades,

te agradecemos por quienes generosamente

entregan su vida en favor de los más frágiles,

con compromiso y gratuidad siendo

anuncio vivo de la ternura de Jesucristo.

Envía tu inspiración y alegría a más personas

que deseen donar su tiempo y sus vidas con amor

en favor de hermanos y hermanas necesitados,

refugiados, enfermos, ancianos, niños,

para que sean más quienes deseen

hacerse prójimos de los hermanos y hermanas.

Amén.


Padre Nuestro…

Ave María...

Gloria...

Amén




VIDEO DEL PAPA






LUEGO DEL OFRECIMIENTO DIARIO
RECEMOS DURANTE LA MAÑANA, EL DÍA Y POR LA NOCHE


ENLACES AQUÍ

DESCARGUE EN PDF LAS ORACIONES
Revista virtual RED MUNDIAL DE ORACIÓN DEL PAPA, DICIEMBRE 2022, Nº73.
AQUÍ.



INTENCIÓN DEL MES

Video del Papa: El mundo necesita voluntarios comprometidos por el bien común

Este jueves se publicó El Video del Papa con la intención de oración del Santo Padre para el mes de diciembre, en el cual nos invita a rezar “para que las organizaciones de voluntariado y de promoción humana encuentren personas que estén deseosas de comprometerse con el bien común y buscar nuevas vías de colaboración a nivel internacional”.
Vatican News

La 12.ª edición del 2022 de El Video del Papa se publicó este 1 de diciembre con la intención de oración que el Santo Padre confía a toda la Iglesia a través de la Red Mundial de Oración del Papa. Para cerrar el año, el Santo Padre pone en primera plana a las organizaciones de voluntariado (y a todas las personas que participan en ellas), actores clave de la sociedad por su compromiso con la promoción humana y con el bien común.

En su intención de oración, el Papa Francisco exhorta a continuar esta labor trabajando “no solo para la gente, sino con la gente”, practicando la cercanía, siendo “artesanos de misericordia” y sabiendo siempre escuchar las necesidades del otro. Consciente de la necesidad de “multiplicar esperanza” en las comunidades, pide rezar “para que las organizaciones de voluntariado y de promoción humana encuentren personas que estén deseosas de comprometerse con el bien común y buscar nuevas vías de colaboración a nivel internacional”.

Voluntarios: rostro humano y cristiano de la sociedad

Este llamado que hace el Santo Padre destaca la labor de millones de organizaciones y asociaciones de voluntariado en el mundo, la mayoría de ellas muchas veces sin visibilidad o sin estar bajo alguna figura jurídica.

De hecho, según el programa de Voluntarios de las Naciones Unidas (UNV), 1 de cada 9 personas en el mundo hace trabajo voluntario: en total, hay 862,4 millones de voluntarios en los cinco continentes, y sumando todas las horas de voluntariado se obtendrían 109 millones de empleados a tiempo completo. Sin embargo, “la mayoría del servicio voluntario a escala mundial tiene lugar de manera informal” y, por lo tanto, este factor dificulta la precisión estadística del impacto que tienen sobre las comunidades.

Muchas de las organizaciones de voluntariado del mundo tienen una inspiración cristiana y con su trabajo buscan dar testimonio del Evangelio en las situaciones más difíciles. Del Líbano a Filipinas, de México a Ucrania, pasando por Venezuela y Uganda, El Video del Papa de este mes los muestra junto a las víctimas de las catástrofes naturales, los pobres que sufren las consecuencias de la crisis económica, los niños desnutridos, los refugiados que huyen de las guerras, los jóvenes y las mujeres que buscan trabajo.

“Ser voluntario solidario es una opción que nos hace libres”, explica Francisco en El Video del Papa. “Nos hace abiertos a las necesidades del otro; a las demandas de justicia, a la defensa de los pobres, al cuidado de la creación”.

Escuchar, colaborar con los Estados y multiplicar esperanza

El Papa Francisco no quiere dejar de compartir las bases fundamentales que cree que deberían tener dichas organizaciones: como la cercanía de escuchar a los demás y el esfuerzo de dar lo mejor de sí para verdaderamente multiplicar la esperanza en comunidades desesperadas por la promoción humana general. Además, un aspecto fundamental del voluntariado es, según el pontífice, cambiar el enfoque para trabajar no tanto para la gente, sino con la gente, es decir, involucrarse, de igual a igual, en busca de una causa común. Por último, el Papa insiste en la necesidad de una cooperación cada vez mayor en este ámbito: tanto entre las distintas organizaciones de voluntarios como entre las propias organizaciones y los Estados.

Padre Fornos: El mundo necesita voluntarios

A propósito de la última intención de oración del 2022, el Padre Frédéric Fornos S.J., Director Internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, subrayó que el Papa Francisco insiste en el valor que el servicio voluntario representa en la sociedad, más allá de prestarlo bajo alguna modalidad religiosa o gubernamental: la clave está en el compromiso desinteresado (“estar abiertos” al prójimo) y en la búsqueda del bien común. También recordó que en mayo de este año Francisco dijo que, en el voluntariado, estaba “implicada la dimensión fundamental de la imagen cristiana de Dios y del hombre: el amor a Dios y el amor al prójimo”, pues Jesús, en los Evangelios, nos invita a amar a Dios con todo el corazón y al prójimo como a nosotros mismos. En nuestras sociedades en crisis son esenciales, “el mundo necesita voluntarios”, por eso el Papa Francisco nos invita a rezar: “para que las organizaciones de voluntariado y de promoción humana encuentren personas que estén deseosas de comprometerse con el bien común y buscar nuevas vías de colaboración a nivel internacional”.

Acerca de El Video del Papa

El Video del Papa es una iniciativa oficial de alcance global que tiene como objetivo difundir las intenciones de oración mensuales del Santo Padre. Es desarrollada por la Red Mundial de Oración del Papa (Apostolado de la Oración). Desde el año 2016 El Video del Papa lleva más de 182 millones de visualizaciones en todas las redes sociales vaticanas, es traducido a más de 23 lenguas y tiene una cobertura de prensa en 114 países. Este video está producido y realizado por el equipo de El Video del Papa de la Red de Oración, coordinado por Andrea Sarubbi, y distribuido por la agencia La Machi Comunicación para Buenas Causas. El proyecto cuenta con el apoyo de Vatican Media. Más información en: elvideodelpapa.org.

Acerca de la Red Mundial de Oración del Papa

La Red Mundial de Oración del Papa es una Obra Pontificia, que tiene como misión movilizar a los católicos por la oración y la acción, ante los desafíos de la humanidad y de la misión de la Iglesia. Estos desafíos se presentan en forma de intenciones de oración confiadas por el Papa a toda la Iglesia. Su misión se inscribe en la dinámica del Corazón de Jesús, una misión de compasión por el mundo. Fue fundada en 1844 como Apostolado de la Oración. Está presente en 89 países y la integran más de 22 millones de católicos. Incluye su rama de jóvenes, el MEJ - Movimiento Eucarístico Juvenil. En diciembre 2020 el Papa constituyó esta obra pontificia como fundación vaticana y aprobó sus nuevos estatutos. Su Director Internacional es el P. Frédéric Fornos, SJ. Más información en: oraciondelpapa.va.


Tomado de:
https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2022-12/papa-francisco-video-intencion-oracion-diciembre-2022-voluntario.html


ACTITUDES PARA LA VIDA COTIDIANA

Compromiso

“Les doy las gracias por lo que hacen y por cómo lo hacen. Sus intervenciones junto a los hombres y a las mujeres en dificultad son un anuncio vivo de la ternura de Cristo, que camina con la humanidad de cada época.” (Papa Francisco).

¿Eres cercano a alguna obra de voluntariado? ¿Colaboras con ella?


Darse

“Una Iglesia que se pone el delantal y se inclina para servir a los hermanos en dificultad” (Papa Francisco).

Haz un pequeño propósito de ayuda a alguna persona necesitada o vulnerable


Compartir

“Los aliento, por lo tanto, a continuar en su compromiso para que la creación siga siendo un patrimonio de todos, que se ha de entregar en toda su belleza a las generaciones futuras.” (Papa Francisco).

Comparte tu tiempo y tus bienes con quienes necesiten de ti.


Salir al encuentro

“Ante todo esto, el discípulo de Cristo no da un paso atrás, no gira la cara hacia otro lado, sino que busca hacerse cargo de esta humanidad que sufre, con projimidad y acogida evangélica.” (Papa Francisco).

Interiorízate sobre alguna organización de voluntariado cercana y sus necesidades.


Colaborar con otros

“Es necesaria la colaboración de todos, instituciones, ONG y comunidades eclesiales, para promover itinerarios de convivencia armónica entre personas y culturas diversas.” (Papa Francisco).

Cultiva una actitud colaborativa con las personas cercanas a ti.



Fuente: ClickToPray




RECURSOS EN LA RED

A. Cada Primer Viernes en Youtube, se pude buscar "El Video del Papa".

B. "Click To Pray" es una aplicación para teléfonos inteligentes (iOS y Android) en donde puedes unirte cada día a la red Mundial de Oración del Papa. Descarga ClickToPray [App Store] [Google Play]

C. Para comunicarnos:
apostolado.oración.peru@gmail.com


 




ESPECIAL: ADVIENTO, CICLO A - 1° SEMANA

 


Anoche cuando dormía*


Anoche cuando dormía

soñé, ¡bendita ilusión!,

que una fontana fluía

dentro de mi corazón.

 

Di, ¿por qué acequia escondida,

agua, vienes hasta mí,

manantial de nueva vida

de donde nunca bebí?

 

Anoche cuando dormía

soñé, ¡bendita ilusión!,

que una colmena tenía

dentro de mi corazón;

 

y las doradas abejas

iban fabricando en él,

con las amarguras viejas

blanca cera y dulce miel.

 

Anoche cuando dormía

soñé, ¡bendita ilusión!,

que un ardiente sol lucía

dentro de mi corazón.

 

Era ardiente porque daba

calores de rojo hogar,

y era sol porque alumbraba

y porque hacía llorar.

 

Anoche cuando dormía

soñé, ¡bendita ilusión!,

que era Dios lo que tenía

dentro de mi corazón.

(Antonio Machado)



*ANOCHE CUANDO DORMÍA - Texto de apoyo de Rezandovoy




I Domingo de Adviento - A: Estén despiertos


Hoy es el primer domingo de Adviento y el primer día del NUEVO AÑO LITURGICO (ciclo A). Nos llama a la esperanza.

Compartimos la reflexión del P. Adolfo Franco, jesuita

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Catequesis del Papa sobre el discernimiento: 9. La consolación


 

PAPA FRANCISCO

AUDIENCIA GENERAL

Plaza de San Pedro
Miércoles, 23 de noviembre de 2022

[Multimedia]

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Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Seguimos con las catequesis sobre el discernimiento del espíritu: cómo discernir lo que sucede en nuestro corazón, en nuestra alma. Y después de haber considerado algunos aspectos de la desolación —esa oscuridad del alma— hablamos hoy de la consolación, que sería la luz del alma, y que es otro elemento importante para el discernimiento, que no debe darse por descontado, porque se puede prestar a equívocos. Nosotros debemos entender qué es la consolación, como hemos tratado de entender bien qué es la desolación.

¿Qué es la consolación espiritual? Es una experiencia de alegría interior, que consiente ver la presencia de Dios en todas las cosas; esta refuerza la fe y la esperanza, y también la capacidad de hacer el bien. La persona que vive la consolación no se rinde frente a las dificultades, porque experimenta una paz más fuerte que la prueba. Se trata por tanto de un gran don para la vida espiritual y para la vida en su conjunto. Y vivir esta alegría interior.

La consolación es un movimiento íntimo, que toca lo profundo de nosotros mismos. No es llamativa, sino que es suave, delicada, como una gota de agua en una esponja (cfr. S. Ignacio de L., Ejercicios espirituales, 335): la persona se siente envuelta en la presencia de Dios, siempre de una forma respetuosa con la propia libertad. Nunca es algo desafinado, que trata de forzar nuestra voluntad, tampoco es una euforia pasajera: al contrario, como hemos visto, también el dolor —por ejemplo, por los propios pecados— puede convertirse en motivo de consolación.

Pensemos en la experiencia vivida por san Agustín cuando habla con su madre Mónica de la belleza de la vida eterna; o en la perfecta leticia de san Francisco —asociada además a situaciones muy duras de soportar—; y pensemos en tantos santos y santas que han sabido hacer grandes cosas, no porque se consideraban buenos y capaces, sino porque fueron conquistados por la dulzura pacificante del amor de Dios. Es la paz que san Ignacio notaba en sí con estupor cuando leía las vidas de los santos. Ser consolado es estar en paz con Dios, sentir que todo está arreglado en paz, todo es armónico dentro de nosotros. Es la paz que siente Edith Stein después de la conversión; un año después de haber recibido el Bautismo, ella escribe – así dice Edith Stein: «Cuando me abandono a este sentimiento, me invade una vida nueva que, poco a poco, comienza a colmarme y que, sin ninguna presión por parte de mi voluntad, va a impulsarme hacia nuevas realizaciones. Este aflujo vital me parece ascender de una actividad y de una fuerza que no me pertenecen, pero que llegan a hacerse activas en mí» (Psicologia e scienze dello spirito, Città Nuova, 1996, 116). Es decir, una paz genuina es una paz que hace brotar los buenos sentimientos en nosotros.

La consolación tiene que ver sobre todo con la esperanza, mira hacia el futuro, pone en camino, consiente tomar iniciativas hasta ese momento siempre postergadas, o ni siquiera imaginadas, como el Bautismo para Edith Stein.

La consolación es una paz grande, pero no para permanecer sentados ahí disfrutándola, no, te da la paz y te atrae hacia el Señor y te pone en camino para hacer cosas, para hacer cosas buenas. En tiempo de consolación, cuando somos consolados, nos vienen ganas de hacer mucho bien, siempre. En cambio, cuando llega el momento de la desolación, nos vienen ganas de cerrarnos en nosotros mismos y de no hacer nada. La consolación te impulsa adelante, al servicio de los demás, de la sociedad, de las personas. La consolación espiritual no es “controlable” —tú no puedes decir ahora que venga la consolación, no, no es controlable— no es programable a voluntad, es un don del Espíritu Santo: permite una familiaridad con Dios que parece anular las distancias. Santa Teresa del Niño Jesús, visitando la basílica de Santa Cruz en Jerusalén a la edad de catorce años en Roma, intenta tocar el clavo allí venerado, uno de aquellos con los que Jesús fue crucificado. Teresa siente esta osadía suya como un arranque de amor y confianza. Y luego escribe: «Fui realmente demasiado audaz. Pero el Señor ve el fondo de los corazones, sabe que mi intención era pura […]. Actuaba con él como niña que se cree todo permitido y considera como propios los tesoros del Padre» (Manuscrito autobiográfico, 183). La consolación es espontánea, te lleva a hacer todo espontáneo, como si fuéramos niños. Los niños son espontáneos, y la consolación te lleva a ser espontáneo con una dulzura, con una paz muy grande. Una chica de catorce años nos da una descripción espléndida de la consolación espiritual: se advierte un sentido de ternura hacia Dios, que nos hace audaces en el deseo de participar de su misma vida, de hacer lo que le agrada, porque nos sentimos familiares con Él, sentimos que su casa es nuestra casa, nos sentimos acogidos, amados, revitalizados. Con esta consolación no nos rendimos frente a las dificultades: de hecho, con la misma audacia, Teresa pedirá al Papa el permiso para entrar en el Carmelo, aunque sea demasiado joven, y le será concedido.  ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que la consolación nos hace audaces: cuando estamos en tiempo de oscuridad, de desolación, y pensamos: “Esto no soy capaz de hacerlo”. Te abate la desolación, te hace ver todo oscuro: “No, yo no puedo hacerlo, no lo haré”. En cambio, en tiempo de consolación, ves las mismas cosas de forma diferente y dices: “No, yo voy adelante, lo hago”. “Pero ¿estás seguro?”. “Yo siento la fuerza de Dios y voy adelante”. Y así la consolación te impulsa a ir adelante y a hacer las cosas que en tiempo de desolación tú no serías capaz; te impulsa a dar el primer paso. Esto es lo hermoso de la consolación.

Pero estemos atentos. Tenemos que distinguir bien la consolación que es de Dios, de las falsas consolaciones. En la vida espiritual sucede algo similar a lo que sucede en las producciones humanas: están los originales y están las imitaciones. Si la consolación auténtica es como una gota en una esponja, es suave e íntima, sus imitaciones son más ruidosas y llamativas, son puro entusiasmo, son un fuego fatuo, sin consistencia, llevan a plegarse sobre uno mismo, y a no cuidar de los otros. La falsa consolación al final nos deja vacíos, lejos del centro de nuestra existencia. Por esto, cuando nosotros nos sentimos felices, en paz, somos capaces de hacer cualquier cosa. Pero no confundir esa paz con un entusiasmo pasajero, porque el entusiasmo hoy está, después cae y ya no está.

Por eso se debe hacer discernimiento, también cuando uno se siente consolado. Porque la falsa consolación puede convertirse en un peligro, si la buscamos como fin en sí misma, de forma obsesiva, y olvidándonos del Señor. Como diría san Bernardo, se buscan las consolaciones de Dios y no se busca al Dios de las consolaciones. Nosotros debemos buscar al Señor y el Señor, con su presencia, nos consuela, nos hace ir adelante. Y no buscar a Dios porque nos trae las consolaciones, con esto implícito, no, esto no va, no debemos estar interesados en esto. Es la dinámica del niño de la que hablábamos la vez pasada, que busca a los padres solo para obtener cosas de ellos, pero no por ellos mismos: va por interés. “Papá, mamá”. Y los niños saben hacer esto, saben jugar y cuando la familia está dividida, y tienen esta costumbre de buscar ahí y buscar aquí, esto no hace bien, esto no es consolación, eso es interés. También nosotros corremos el riesgo de vivir la relación con Dios de forma infantil, buscando nuestro interés, buscando reducir a Dios a un objeto para nuestro uso y consumo, perdiendo el don más hermoso que es Él mismo. Así vamos adelante en nuestra vida, que procede entre las consolaciones de Dios y las desolaciones del pecado del mundo, pero sabiendo distinguir cuando es una consolación de Dios, que te da paz hasta el fondo del alma, de cuando es un entusiasmo pasajero que no es malo, pero no es la consolación de Dios.




Tomado de:

https://www.vatican.va/content/francesco/es/audiences/2022/documents/20221123-udienza-generale.html

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