Ofrecimiento Diario - Orando con el Papa Francisco en el mes de ABRIL 2025: Por el uso de las nuevas tecnologías

  

 



RED MUNDIAL DE ORACIÓN DEL PAPA
APOSTOLADO DE LA ORACIÓN

INTENCIONES DEL PAPA PARA EL MES DE ABRIL






OFRECIMIENTO DIARIO

Padre Bueno, sé que estás conmigo.
Aquí estoy en este nuevo día.
Pon una vez más mi corazón
junto al Corazón de tu Hijo Jesús,
que se entrega por mí y que viene a mí en la Eucaristía.
Que tu Espíritu Santo me haga su amigo y apóstol, 
disponible a su misión de compasión.
Pongo en tus manos mis alegrías y esperanzas,
mis trabajos y sufrimientos, todo lo que soy y tengo,
en comunión con mis hermanos y hermanas de esta red mundial de oración.
Con María te ofrezco mi jornada por la misión de la Iglesia y por la intención de Oración del Papa para este mes:

«Oremos para que el uso de las nuevas tecnologías no reemplace las relaciones humanas, respete la dignidad de las personas, y ayude a afrontar las crisis de nuestro tiempo.»

AMÉN






ORACIÓN

Señor, Padre Bueno, al contemplar el mundo y, a hombres y mujeres trabajando en él y embelleciéndolo, brota de mi corazón un enorme ¡Gracias! La acción de tu Espíritu entre nosotros, nos anima a crecer en el progreso de la ciencia y la tecnología al servicio de la dignidad de la persona para un desarrollo humano integral e integrador.

Porque sabemos que tu deseas el bien de todos, desde el corazón de tu Iglesia Tu Hijo nos llama a que la tecnología no suplante el contacto “persona a persona”, a que lo virtual no reemplace lo real y a que, las redes sociales no reemplacen el ámbito social.

Ayúdanos a desarrollar la capacidad de vivir sabiamente, de pensar en profundidad, de amar con generosidad, sin desanimarnos; promoviendo un crecimiento científico y tecnológico que se concilie cada vez más con un desarrollo humano en responsabilidad, valores y conciencia.

Amén. 

Padre Nuestro…

Ave María...

Gloria...

Amén






VIDEO DEL PAPA





LUEGO DEL OFRECIMIENTO DIARIO
RECEMOS DURANTE LA MAÑANA, EL DÍA Y POR LA NOCHE


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DESCARGUE EN PDF LAS ORACIONES
Revista virtual RED MUNDIAL DE ORACIÓN DEL PAPA, ABRIL 2025, Nº102.
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INTENCIÓN DEL MES


Francisco: La tecnología no puede beneficiar solo a unos pocos

En el vídeo que ilustra su intención de oración para el mes de abril, el Papa pide oraciones “para que el uso de las nuevas tecnologías no reemplace las relaciones humanas, respete la dignidad de las personas, y ayude a afrontar las crisis de nuestro tiempo”. El Papa Francisco aboga por poner la tecnología al servicio de todas las personas, especialmente de las más débiles, y del cuidado de la tierra.
“Si pasamos más tiempo con el móvil que con la gente, algo no funciona.”

La intención de oración del Papa Francisco para el mes de abril está dedicada a las nuevas tecnologías: el pontífice pide oraciones “para que el uso de las nuevas tecnologías no reemplace las relaciones humanas, respete la dignidad de las personas, y ayude a afrontar las crisis de nuestro tiempo”. Se trata de un tema de gran actualidad que nos afecta a todos, especialmente a causa de la enorme difusión de las redes sociales y el vertiginoso desarrollo de la inteligencia artificial.


Tecnología al servicio de las personas

En el videomensaje que ilustra esta intención de oración, realizado por la Red Mundial de Oración con la ayuda -este mes- de Coronation media y en colaboración con el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, el Papa Francisco subraya que “la tecnología es fruto de la inteligencia que Dios nos ha dado”. Pero, si no se utiliza bien, puede producir efectos negativos. Entre ellos, el Papa alude al aislamiento y la falta de relaciones auténticas: “Si pasamos más tiempo con el móvil que con la gente, algo no funciona”. El ciberacoso y el odio en las redes sociales son otro riesgo importante: “La pantalla nos hace olvidar que detrás hay personas reales que respiran, ríen y lloran”. Asimismo, el Papa advierte que “la tecnología… no puede beneficiar solo a unos pocos mientras que otros quedan excluidos”; de lo contrario, aumentarán cada vez más las desigualdades económicas, sociales, laborales, educativas, etc.

A fin de evitar estos peligros, el Papa Francisco invita a poner la tecnología al servicio del ser humano, utilizándola para unir a las personas, ayudar a los necesitados, mejorar la vida de los enfermos y de quienes poseen capacidades diferentes, fomentar la cultura del encuentro y salvaguardar nuestro planeta.  

Se trata, en definitiva, de que las nuevas tecnologías no nos alejen de los demás y de la realidad. Por eso, en su videomensaje, el Papa pide que miremos “menos las pantallas” y que “nos miremos más a los ojos”. De este modo, podremos descubrir “lo que realmente importa: que somos hermanos, hermanas, hijos del mismo Padre”, y obrar en consecuencia.


Un enfoque ético 

El cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, se hace eco de las palabras del Papa Francisco: “Las nuevas tecnologías -afirma- son un importante recurso e instrumento al servicio de la familia humana. Para que sirvan a su desarrollo, su uso debe orientarse hacia el respeto de la dignidad y de los derechos fundamentales del hombre. Unámonos al llamamiento del Santo Padre, a fin de que el progreso digital constituya un don para la humanidad, en el respeto de la dignidad de cada persona, de la justicia y del bien común”.

La necesidad de un enfoque ético de las nuevas tecnologías también es subrayada por Coronation Media, la casa de producción estadounidense que ha colaborado en la realización del vídeo de este mes. “Coronation Media está orgullosa de apoyar El Video del Papa, continuando una década de servicio a la Iglesia Católica como premiado estudio de vídeo y animación”, aseguran sus cofundadores, Bill Phillips y Gary Gasse. “Esta colaboración representa un hito significativo en el compromiso continuo de la empresa de navegar por la intersección de la auténtica expresión humana con las nuevas tecnologías y medios de comunicación. Ha sido un profundo honor apoyar directamente el oportuno mensaje de Su Santidad a la comunidad eclesial mundial sobre el uso responsable de la tecnología. De un modo muy concreto, apoyar este mensaje supone reforzar nuestra dedicación al uso ético de las tecnologías emergentes para fomentar el desarrollo humano y para Coronar el Bien en nuestro trabajo”.


Los efectos de la tecnología en nuestras vidas

El Director Internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, p. Cristóbal Fones, S.J., señala que, en el video, “el Papa Francisco desea recordarnos que usar responsablemente la tecnología implica ponerla al servicio de la persona humana y de la creación. Si se emplea de esta forma, es también un medio para dar gloria a Dios, ya que nuestras capacidades y nuestra creatividad provienen de Él. Por otra parte, el uso ético de las nuevas tecnologías ayuda a cuidar la creación, salvaguarda la dignidad del ser humano y mejora su vida”.

En este punto, el P. Fones menciona adelantos como la facilidad de acceso a una infinidad de recursos educativos en línea; la telemedicina, las aplicaciones dedicadas a la salud y los nuevos instrumentos de diagnósticos; las aplicaciones que mejoran la comunicación y que permiten mantener contactos alrededor del mundo e incluso trabajar en equipo a pesar de las distancias; las tecnologías de reciclaje y las energías renovables… “La tecnología puede ser una poderosa herramienta para abordar crisis globales como la pobreza o el cambio climático”, afirma. 

Pero este uso ético de la tecnología “requiere, sobre todo, que miremos a los demás con los ojos del corazón, que establezcamos relaciones fraternas con ellos, que es a lo que nos invita el Papa -continúa el P. Fones-. El respeto a la dignidad de cada persona y el bien común son los principios que deben guiarnos a la hora de discernir cómo usar la tecnología y para qué”. 

En definitiva, “el Papa Francisco nos exhorta a desarrollar una conciencia crítica sobre cómo usamos las nuevas tecnologías y sus efectos en nuestra propia vida y en la sociedad. Y nos anima a que hagamos y promovamos un uso responsable de las nuevas tecnologías que favorezca el desarrollo humano integral de todos, especialmente de los más desfavorecidos”. 


La indulgencia del Jubileo 2025

En el marco del Año Santo 2025, cabe recordar que una de las condiciones necesarias para obtener las indulgencias concedidas con motivo del Jubileo es rezar por las intenciones del Sumo Pontífice. El Vídeo del Papa presenta y difunde, precisamente, estas intenciones.



ACTITUDES PARA LA VIDA COTIDIANA


Usar con discernimiento

“En la era del internet, donde el espacio y el tiempo son suplantados por el “aquí y ahora”, la paciencia resulta extraña… La paciencia ha sido relegada por la prisa, ocasionando un daño grave a las personas. De hecho, ocupan su lugar la intolerancia, el nerviosismo y a veces la violencia gratuita, que provocan insatisfacción y cerrazón.” (Papa Francisco).

Piensa si tu modo de usar la tecnología te ayuda a vivir más serenamente, a pensar en calma y estrechar relaciones más profundas, pacíficas y fraternas con los demás. ¿Hay algo que deberías modificar en este punto?


Cuidar las relaciones

“Los medios actuales permiten que nos comuniquemos y que compartamos conocimientos y afectos. Sin embargo, a veces también nos impiden tomar contacto directo con la angustia, con el temblor, con la alegría del otro y con la complejidad de su experiencia personal… El próximo Jubileo puede ayudar mucho a restablecer un clima de esperanza y confianza, como signo de un nuevo renacimiento que todos percibimos como urgente.” (Papa Francisco).

¿Cuidas el encuentro personal con quienes amas? Nada puede reemplazar el contacto directo con tus conocidos. Ánimo. Estás a tiempo de revertir la situación, si ves que lo artificial está tomando el lugar del contacto natural.


Cultivar una conciencia crítica

“La Iglesia no deja de animar el progreso de la ciencia y de la tecnología al servicio de la dignidad de la persona, y para un desarrollo humano «integral e integrador». …En la red de las relaciones, tanto subjetivas como comunitarias, la tecnología no puede suplantar el contacto humano.” (Papa Francisco).

¿Tomas conciencia de la necesidad de potenciar los vínculos humanos directos, sin mediación de pantallas? ¿Qué iniciativas quisieras tomar en este punto? ¿Cómo ayudar a tu entorno a formar una conciencia crítica sobre la necesidad de evitar el dañino aislamiento?


Promover un estilo de vida sostenible

“Una ecología integral implica dedicar algo de tiempo para recuperar la serena armonía con la creación, para reflexionar acerca de nuestro estilo de vida y nuestros ideales, para contemplar al Creador, que vive entre nosotros y en lo que nos rodea … también está hecha de simples gestos cotidianos donde rompemos la lógica de la violencia, del aprovechamiento, del egoísmo.” (Papa Francisco).

Dedica tiempo gratuito a las relaciones. Este será tu mejor aporte para descontaminar nuestras comunicaciones deshumanizadas, nuestro planeta y tu corazón…


Usar con responsabilidad

“¡Qué bonito sería si al crecimiento de las innovaciones científicas y tecnológicas correspondiera también una equidad y una inclusión social cada vez mayores! ¡Qué bonito sería que a medida que descubrimos nuevos planetas lejanos, volviéramos a descubrir las necesidades del hermano o de la hermana en órbita alrededor de mí!” (Papa Francisco).

¿Quiénes están cerca tuyo cotidianamente? ¿te detienes a conocer sus necesidades? ¿hay alguien en las periferias de tu corazón? Que el uso de la tecnología no te aleje de las personas que necesiten de ti.





RECURSOS EN LA RED

A. Cada Primer Viernes en Youtube, se pude buscar "El Video del Papa".

B. "Click To Pray" es una aplicación para teléfonos inteligentes (iOS y Android) en donde puedes unirte cada día a la red Mundial de Oración del Papa. Descarga ClickToPray [App Store] [Google Play]






 


ESPECIAL DE CUARESMA


Cruz del P. Francisco Del Castillo, jesuita
con la que evangelizaba a los esclavos negros en El Baratillo del Rímac en la época de la colonia.
Se encuentra junto a los restos del P. Francisco en el Santuario Arquidiocesano del Corazón de Jesús - Iglesia de San Pedro en Lima.



COMIENZA LA CUARESMA

Vivir de Cristo y con Cristo, eso es vivir la fe. Así lo hacemos presente y actuante en el mundo.
En estas semanas la Iglesia nos alienta a que oremos más, nos esforcemos más en corregir defectos y perfeccionar virtudes que nos son más necesarias en nuestra relación con Dios y los demás. Dios actúa en la Iglesia y nos ayudará con gracia más abundante.
Es tiempo de orar más y mejor, de esforzarse más en corregir los defectos que nos hacen más difícil la relación con los demás y con Dios.
Porque esto es lo único que queda, lo más importante. Acordémonos de que somos polvo y en polvo vamos a terminar; pero quedará lo que hayamos asimilado de Jesús.

P. José Ramón Martínez Galdeano, S.J.












Vía Crucis






 




Homilía del Domingo 3° de Cuaresma (C) - La higuera seca


La higuera seca

Compartimos la homilía de nuestro Director fundador P. José Ramón Martínez Galdeano, S.J.†

para el Domingo III de Cuaresma.

"Para mantenerse en mejora y conversión continua es necesario que la fe, la esperanza y la caridad estén conscientemente vivas y actuando."

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P. Francisco Del Castillo, jesuita - Vocación y la experiencia del noviciado

 


VOCACIÓN

El P. Francisco del Castillo en su biografía hace referencia de su primera experiencia que lo hace pensar en su vocación religiosa de manera seria. Sobre ello nos manifiesta:

“Estoy determinado a dejar el século (el mundo), y ha más de cuatro años que he determinado aquesto (esto)”.

Una de las situaciones que ayudó a reflexionar sobre su vocación al P. Francisco Del Castillo fue la muerte del franciscano fray Juan Gómez, quien era el enfermero del Convento Grande de Jesús, él tenía fama de santidad en la ciudad de Lima y era muy devoto del Niño Jesús, esto último había impresionado al P. Francisco. En su autobiografía recuerda que estando en las exequias de fray Juan Gómez, experimentó un consuelo muy intenso y deseos de ser muy santo.

También el P. Francisco atribuyó su vocación a la Virgen María, él acudía con frecuencia a la Capilla de Nuestra Señora de Loreto de su colegio San Martín, y es allí en sus momentos de oración, donde sintió con fuerza el llamado a la vida religiosa en la Compañía de Jesús.

Recordemos que desde su infancia mostró inclinación sobre las cosas religiosas, y el tiempo que vivió hasta esta experiencia le permitieron ir madurando suficientemente su vocación religiosa y la decisión de vivir este estilo de vida.

Desde su colegio venía siendo alentado para que hiciera su discernimiento vocacional, quienes lo ayudaron a ello fueron sus maestros como los padres Pedro Ignacio, Francisco González y Lázaro del Águila.


NOVICIADO

El P. Francisco Del Castillo ingresa al noviciado de la Compañía de Jesús, que fue fundado en agosto de 1606 y llevaba el nombre de San Antonio Abad, por ser el patrono del generoso benefactor del noviciado, don Antonio Correa, él sustentaba los gastos para su establecimiento y sustentación.

Cuando el P. Francisco Del Castillo ingresa al noviciado de la Compañía de Jesús, la provincia peruana vivía una época de florecimiento y expansión. El número de jesuitas era de 476, habían 21 domicilios: 11 colegios, una casa para el noviciado, 4 residencias, 3 seminarios de estudiantes seglares y 2 convictorios de indios. La casa de la Compañía que tenía la mayor cantidad de jesuitas era el Colegio de San Pablo en Lima, parte de este colegio es el actual Santuario Arquidiocesano del Corazón de Jesús Iglesia de San Pedro, y estaba ubicado en lo que es ahora la Iglesia, la Biblioteca Nacional y el Banco Central de Reserva del Perú. Esta Casa acogía a 163 profesores y estudiantes de Humanidades, Filosofía y Teología. De allí también había jesuitas que salía a las misiones de Chavín de Pariarca, entre los indios panataguas y carapachos, y la de los chiriguanas, en la selva de la actual Bolivia. También trabajaban en las primeras reducciones de Juli, que fueron anteriores a las famosas del Paraguay.

El P. Francisco Del Castillo fue registrado en el Libro de Ingresos del Noviciado el 31 de diciembre de 1632, cuando tenía 17 años de edad.

Lo recibió el P. Diego de Torres Vázquez quien era el Provincial de la Compañía. El Maestro de Novicios era el P. Francisco Antonio Jorge, bajo cuya dirección los novicios viviría la experiencia de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola.

El 8 de agosto de 1633 suscribió dos hojas informativas en donde, especialmente, cuenta sus prácticas religiosas que acostumbraba realizar antes de ingresar en la Compañía (oración, meditación, rezo del Rosario, Misa, comunión confesión, etc.) y su firme intensión de perseverar en la vida religiosa.

Durante el tiempo en el noviciado, el P. Francisco Del Castillo pudo adaptarse a este estilo de vida y de exigencia en su formación, cumpliendo con exactitud las normas de esta etapa de noviciado. A través de esta etapa se busca que el novicio afiance un intenso amor a Jesucristo, la abnegación y mortificación en todas las cosas posibles, mediante una ascesis enérgica pero humana. 

Sus compañeros Juan José de Salazar y Juan de Jibaja testimoniaron que el P. Francisco vivió ejemplarmente estos dos años de novicio y manifestó que aspiraba a la perfección de la santidad. También el P. Tomás Romero, quien fue su confesor por un tiempo, declaró que el P. Francisco conservó siempre la gracia bautismal.

El P. Francisco Del Castillo vivó su época de novicio, una etapa de fuerte formación y sus variados recursos y actividades del quehacer diario, que buscaba fomentar los hábitos de autodisciplina, abnegación, obediencia, unión con Dios y armonía de pareceres.

La meta se puede decir que es conocer más a Jesús y vivir según su estilo de vida, y para ello es fundamental vivir la experiencia de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola, de un mes de duración que preparan al futuro apóstol. Durante esta experiencia los ejemplos de vida de San Ignacio de Loyola y San Francisco Javier, que había sido canonizados dos años antes, estuvieron presentes durante este período de intensa oración.

Según el esquema de la formación en el noviciado de aquellos tiempos, los días jueves tenía el día libre para descansar. Las grandes huertas interiores del noviciado, invitaban a los novicios a pasear y tener contacto con la naturaleza, sin necesidad de salir de la ciudad. Entre la variada vegetación que los novicios cultivaban y cuidaban, había ermitas y capillas dispersas. La principal capilla y más frecuente visitada era la de Estanislao de Kostka (1550-1568), patrono de los novicios, cuya vida era propuesta como ejemplo para los novicios. El P. Francisco acostumbraba visitar esta capilla para su oración, en especial las dirigidas a la Virgen.


Para acceder al Especial sobre el P. Francisco Del Castillo, jesuita



...

Referencia bibliográfica: Francisco Del Castillo, El Apóstol de Lima. P. Armando Nieto Vélez S.J. Pontificia Universidad Católica del Perú. Fondo Editorial 1992. 





Homilía del Domingo 2° de Cuaresma (C) Cristo habita en mí


 La Transfiguración

Compartimos la homilía de nuestro Director fundador P. José Ramón Martínez Galdeano, S.J.†
para el Domingo II de Cuaresma.

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Teología Litúrgica - El Misterio Litúrgico de la Iglesia y su dimensión dialogal - Parte 1



Rodrigo Sánchez-Arjona Halcón, S.J.

CAPÍTULO 3

EL MISTERIO LITÚRGICO DE LA IGLESIA Y SU DIMENSIÓN DIALOGAL

En la primitiva Iglesia la experiencia del carácter dialogal del misterio litúrgico, es decir la vivencia existencial de la interacción de Cristo y de la Iglesia y de la colaboración entre la gracia y la libertad en el culto cristiano hizo que toda la pastoral de los primeros siglos, brotando de la liturgia, mantuviese una integración equilibrada del gesto ritual y de la palabra, de lo ético y de lo cultual. Al pretender el Concilio Vaticano II una vuelta a las fuentes originales del cristianismo para reorientar la vida de la Iglesia, ha puesto como base de la pastoral la liturgia.

La liturgia reformada por el Concilio busca la integración de todos los elementos pastorales a partir del carácter dialogal del misterio litúrgico. Por eso el Vaticano II, colocándose entre el activismo salvador humano de los pelagianos y el pasivismo protestante, ha intentado dar una solución al perenne problema teológico suscitado por los semipelagianos.

A primera vista el semipelagianismo podría parecer un problema trasnochado, una momia de la teología y disputas de unos monjes del siglo V. Sin embargo es un problema eterno en la historia de la Iglesia y por consiguiente de la teología. Prueba de ello son los muchos escritos de los teólogos contemporáneos en orden a solucionar la paradoja siguiente: Por una parte, la gracia tiene que estar en alguna manera enraizada en la naturaleza para que no resulte algo extraño y sin interés para el hombre, pero a la vez esta misma gracia sólo puede ser un don gratuito de Dios, el cual se entrega generosa y dadivosamente al hombre.

La tradición escolástica hasta el siglo XX ha tratado de recalcar la gratuidad de la gracia no sólo para el hombre caído, sino también para Adán. Los escolásticos afirman, que hubiera podido existir una humanidad sin pecado y sin llamado a la visión intuitiva de Dios, es decir, una natura pura.

Esta postura escolástica ha creado uno de los problemas más vivos de la teología en las inmediaciones del Concilio Vaticano II. Mauricio Blondel, movido por una preocupación apologética, trató de hacer ver que la necesidad de enraizar la gracia en la naturaleza era imprescindible si no se quería convertir la gracia en algo extrínseco, lejano y ajeno a los intereses existenciales del hombre moderno. La insistencia en la gratuidad de la gracia, la convertía en algo caído del cielo, que no podía atraer el interés del hombre de hoy ( 1 ).

Después fue De Lubac el que planteó el problema desde la dogmática. Para él la potencia obediencial de los escolásticos no podía solucionar el problema del enraizamiento de lo sobrenatural en el hombre. La elevación sobrenatural, por ser un cambio del fin de la creatura, no podía consistir en un decreto extrínseco de Dios. Para solucionar el problema acudió al tema tomista del appetitus naturalis de la visión de Dios. Para De Lubac este appetitus naturalis no podía ser una veleidad, como se había defendido desde Cayetano, sino algo esencial a la creatura racional.

Por consiguiente, la no-destinación del hombre al orden sobrenatural supondría una frustración esencial del hombre. La hipótesis de la natura pura quedaba, pues, descartada, y De Lubac pensaba que no correspondía a la mente de Tomás, sino que era una interpretación de Cayetano.

Sin embargo, De Lubac mantiene la gratuidad de la gracia, pues el appetitus naturalis de ver a Dios consiste en apetecerlo en espera humilde, como se recibe el milagro y el don del amor, en donde toda exigencia jurídica es absurda y en donde se da la suma gratuidad.

El error de Bayo fue, según De Lubac, poner en la naturaleza una exigencia jurídica del don de Dios (D.1003), lo cual mata en su raíz toda relación de amor y por tanto de la gracia.

La Encíclica Humani Generis, dirigida manifiestamente contra el libro Surnaturel (D. 2318) hizo que esta opinión pasara a ser sospechosa (2).

El P. Rahner, consciente de la gravedad del problema y de la necesidad de una solución, hizo en ensayo sugestivo (-3). Para él la esencia histórica del ser humano es su dimensión religiosa que le abre hacia lo infinito y le dirige hacia el encuentro personal con Dios. Usando un término de Heidegger llama existencial sobrenatural a esa dimensión, que se ha de dar siempre en el hombre.

Pero la innovación de Rahner consiste en afirmar, que este existencial no pertenece a la naturaleza teológicamente considerada (que sería el resto que queda de separar el existencial sobrenatural de la naturaleza históricamente considerada) sino que es un don gratuito de Dios comunicado a todos los hombres.

Para Rahner, “existencial es todo aquello que, como condición, posibilidad y límite permanente e interno, precede a la libre realización de la persona, sea porque venga dado por una estructura esencial del hombre, sea porque procede histórica y contingentemente, como algo que afecta internamente a la sustancia humana, aunque no sea deducible de la esencia” (4). -

Él también afirma que los límites de la natura pura nunca pueden ser conocidos, aunque sería posible que Dios la hubiera creado.

Todos estos esfuerzos de los teólogos modernos vienen quizás a enseñarnos el fondo de verdad, que pudo haber en el semipelagianismo.

Agustín y su escuela en medio de la polémica oscurecieron la intervención de la libertad humana en la obra de la salvación, con su doctrina sobre la predestinación y sobre el reducido número, de los que se salvan, sembraron el pesimismo y al recalcar la gratuidad del don de Dios corrieron desde el principio el peligro de hacer de la gracia algo demasiado lejano y extraño a las apetencias íntimas del hombre.

Los semipelagianos, en contraposición, quisieron subrayar la voluntad salvífica universal de Dios y la acción del hombre en la salvación y en medio de su herejía vislumbraron un problema que reclamaba un esfuerzo teológico para solucionar la conexión de naturaleza y gracia.

El Vaticano II ha enfrentado también este problema eterno de la teología, pero lo hace principalmente desde la perspectiva litúrgica; por eso busca introducir a los fieles a través del misterio del culto en la contemplación de la armonía salvadora entre la gracia divina y la libertad humana, entre Cristo y la Iglesia, entre el opus operatum y el opus operantis.

Analicemos por separado cada una de estas tres antinomias, para poder captar mejor la dimensión dialogal del misterio litúrgico de la Iglesia.



Referencia:
“TEOLOGÍA LITÚRGICA para agentes de pastoral” -  P. Rodrigo Sánchez-Arjona Halcón, S.J.


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Mensaje del Santo Padre Francisco para la Cuaresma 2025: Caminemos juntos en la esperanza

 

Publicamos a continuación el Mensaje del Santo Padre Francisco para la Cuaresma de 2025 sobre el tema «Caminemos juntos en la esperanza».

Mensaje del Santo Padre

Queridos hermanos y hermanas:

Con el signo penitencial de las cenizas en la cabeza, iniciamos la peregrinación anual de la santa cuaresma, en la fe y en la esperanza. La Iglesia, madre y maestra, nos invita a preparar nuestros corazones y a abrirnos a la gracia de Dios para poder celebrar con gran alegría el triunfo pascual de Cristo, el Señor, sobre el pecado y la muerte, como exclamaba san Pablo: «La muerte ha sido vencida. ¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿Dónde está tu aguijón?» ( 1 Co 15,54-55). Jesucristo, muerto y resucitado es, en efecto, el centro de nuestra fe y el garante de nuestra esperanza en la gran promesa del Padre: la vida eterna, que ya realizó en Él, su Hijo amado (cf. Jn 10,28; 17,3) [1].

En esta cuaresma, enriquecida por la gracia del Año jubilar, deseo ofrecerles algunas reflexiones sobre lo que significa caminar juntos en la esperanza y descubrir las llamadas a la conversión que la misericordia de Dios nos dirige a todos, de manera personal y comunitaria.

Antes que nada, caminar. El lema del Jubileo, “Peregrinos de esperanza”, evoca el largo viaje del pueblo de Israel hacia la tierra prometida, narrado en el libro del Éxodo; el difícil camino desde la esclavitud a la libertad, querido y guiado por el Señor, que ama a su pueblo y siempre le permanece fiel. No podemos recordar el éxodo bíblico sin pensar en tantos hermanos y hermanas que hoy huyen de situaciones de miseria y de violencia, buscando una vida mejor para ellos y sus seres queridos. Surge aquí una primera llamada a la conversión, porque todos somos peregrinos en la vida. Cada uno puede preguntarse: ¿cómo me dejo interpelar por esta condición? ¿Estoy realmente en camino o un poco paralizado, estático, con miedo y falta de esperanza; o satisfecho en mi zona de confort? ¿Busco caminos de liberación de las situaciones de pecado y falta de dignidad? Sería un buen ejercicio cuaresmal confrontarse con la realidad concreta de algún inmigrante o peregrino, dejando que nos interpele, para descubrir lo que Dios nos pide, para ser mejores caminantes hacia la casa del Padre. Este es un buen “examen” para el viandante.

En segundo lugar, hagamos este viaje juntos. La vocación de la Iglesia es caminar juntos, ser sinodales [2]. Los cristianos están llamados a hacer camino juntos, nunca como viajeros solitarios. El Espíritu Santo nos impulsa a salir de nosotros mismos para ir hacia Dios y hacia los hermanos, y nunca a encerrarnos en nosotros mismos [3]. Caminar juntos significa ser artesanos de unidad, partiendo de la dignidad común de hijos de Dios (cf. Ga 3,26-28); significa caminar codo a codo, sin pisotear o dominar al otro, sin albergar envidia o hipocresía, sin dejar que nadie se quede atrás o se sienta excluido. Vamos en la misma dirección, hacia la misma meta, escuchándonos los unos a los otros con amor y paciencia.

En esta cuaresma, Dios nos pide que comprobemos si en nuestra vida, en nuestras familias, en los lugares donde trabajamos, en las comunidades parroquiales o religiosas, somos capaces de caminar con los demás, de escuchar, de vencer la tentación de encerrarnos en nuestra autorreferencialidad, ocupándonos solamente de nuestras necesidades. Preguntémonos ante el Señor si somos capaces de trabajar juntos como obispos, presbíteros, consagrados y laicos, al servicio del Reino de Dios; si tenemos una actitud de acogida, con gestos concretos, hacia las personas que se acercan a nosotros y a cuantos están lejos; si hacemos que la gente se sienta parte de la comunidad o si la marginamos [4]. Esta es una segunda llamada: la conversión a la sinodalidad.

En tercer lugar, recorramos este camino juntos en la esperanza de una promesa. La esperanza que no defrauda (cf. Rm 5,5), mensaje central del Jubileo [5], sea para nosotros el horizonte del camino cuaresmal hacia la victoria pascual. Como nos enseñó el Papa Benedicto XVI en la Encíclica Spe salvi, «el ser humano necesita un amor incondicionado. Necesita esa certeza que le hace decir: “Ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni criatura alguna podrá apartarnos del amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús, Señor nuestro” ( Rm 8,38-39)» [6]. Jesús, nuestro amor y nuestra esperanza, ha resucitado [7], y vive y reina glorioso. La muerte ha sido transformada en victoria y en esto radica la fe y la esperanza de los cristianos, en la resurrección de Cristo.

Esta es, por tanto, la tercera llamada a la conversión: la de la esperanza, la de la confianza en Dios y en su gran promesa, la vida eterna. Debemos preguntarnos: ¿poseo la convicción de que Dios perdona mis pecados, o me comporto como si pudiera salvarme solo? ¿Anhelo la salvación e invoco la ayuda de Dios para recibirla? ¿Vivo concretamente la esperanza que me ayuda a leer los acontecimientos de la historia y me impulsa al compromiso por la justicia, la fraternidad y el cuidado de la casa común, actuando de manera que nadie quede atrás?  

Hermanas y hermanos, gracias al amor de Dios en Jesucristo estamos protegidos por la esperanza que no defrauda (cf. Rm 5,5). La esperanza es “el ancla del alma”, segura y firme [8]. En ella la Iglesia suplica para que «todos se salven» ( 1 Tm 2,4) y espera estar un día en la gloria del cielo unida a Cristo, su esposo. Así se expresaba santa Teresa de Jesús: «Espera, espera, que no sabes cuándo vendrá el día ni la hora. Vela con cuidado, que todo se pasa con brevedad, aunque tu deseo hace lo cierto dudoso, y el tiempo breve largo» ( Exclamaciones del alma a Dios, 15, 3) [9].

Que la Virgen María, Madre de la Esperanza, interceda por nosotros y nos acompañe en el camino cuaresmal.

 

Roma, San Juan de Letrán, 6 de febrero de 2025, memoria de los santos Pablo Miki y compañeros, mártires.

     FRANCISCO

 

___________________

[1] Cf. Carta enc. Dilexit nos (24 octubre 2024), 220.

[2] Cf. Homilía en la Santa Misa por la canonización de los beatos Juan Bautista Scalabrini y Artémides Zatti (9 octubre 2022).

[3] Cf. ibíd.

[4] Cf. ibíd.

[5] Cf. Bula Spes non confundit, 1.

[6] Carta enc. Spe salvi (30 noviembre 2007), 26.

[7] Cf. Secuencia del Domingo de Pascua.

[8] Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, 1820.

[9] Ibíd.1821.

 

Tomado de:

https://press.vatican.va/content/salastampa/es/bollettino/pubblico/2025/02/25/240225a.html