ESPECIAL: SAN IGNACIO DE LOYOLA


 El 31 de julio se celebra la fiesta de San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús - Jesuitas, por este motivo compartimos nuestras publicaciones dedicadas a su vida y su obra, y también enlaces a conferencias en YouTube del Canal de Jesuitas del Perú, para ello acceda AQUÍ



Domingo XVII del Tiempo Ordinario - A: El tesoro que debemos buscar es Dios mismo

 


DOMINGO XVII   (ciclo A)

El tesoro que debemos buscar es Dios mismo.

Compartimos la reflexión del P. Adolfo Franco, jesuita.

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PERÚ: ¡FELICES FIESTAS PATRIAS!



Que Dios nos conceda la gracia de trabajar por un Perú más justo, solidario, con oportunidades, por un país en donde el progreso que se alcance llegue a todas y todos los peruanos, y que los valores cristianos guíen este progreso.
A todas las peruanas y peruanos un especial saludo en estas fiestas.

XVI Domingo del Tiempo Ordinario - A: El trigo y la cizaña


DOMINGO XVI   (ciclo A)

Dios es paciente incluso con el mal del mundo y espera.

Compartimos la reflexión del P. Adolfo Franco, jesuita.

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XV Domingo del Tiempo Ordinario - A: El Sembrador


DOMINGO XV   (ciclo A)

La semilla que se siembra en nuestras vidas es la vida de Dios.

Compartimos la reflexión del P. Adolfo Franco, jesuita.

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Virgen del Carmen

 


Nuestra Señora de Monte Carmelo
Fiesta: 16 de julio

Referida comúnmente como Virgen del Carmen, es una de las diversas advocaciones de la Virgen María. Su denominación procede del llamado Monte Carmelo, en Israel, un nombre que deriva de la palabra Karmel o Al-Karem y que se podría traducir como 'jardín'. Existen hoy en activo órdenes carmelitas repartidas por todo el mundo, masculinas y femeninas, las cuales giran en torno a esta figura mariana. Acceda AQUÍ para mayor información.








Catequesis del Papa. La pasión por la evangelización: el celo apostólico del creyente 17. Los testigos: Santa María MacKillop


 PAPA FRANCISCO

AUDIENCIA GENERAL

Plaza de San Pedro
Miércoles, 28 giugno 2023

[Multimedia]

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¡Queridos hermanos y hermanas, buenos días!

¡Hoy tenemos que tener un poco de paciencia, con este calor! ¡Gracias por haber venido con este calor, con este sol, muchas gracias por vuestra visita!

En esta serie de catequesis sobre el celo apostólico, estamos viendo algunas figuras ejemplares de hombres y mujeres de todo tiempo y lugar, que dieron la vida por el Evangelio. Hoy nos vamos lejos, a Oceanía, un continente formado por muchísimas islas, grandes y pequeñas. La fe en Cristo, que tantos emigrantes europeos llevaron a esas tierras, echó raíces pronto y dio frutos abundantes (cfr. Exhort. ap. postsin. Ecclesia in Oceania, 6). Entre ellos está una religiosa extraordinaria, santa Mary MacKillop (1842-1909), fundadora de las Hermanas de San José del Sagrado Corazón, que dedicó su vida a la formación intelectual y religiosa de los pobres en la Australia rural.

Mary MacKillop nació cerca de Melbourne de padres que emigraron a Australia desde Escocia. De niña, se sintió llamada por Dios a servirlo y testimoniarlo no solo con las palabras, sino sobre todo con una vida transformada por la presencia de Dios (cfr. Evangelii gaudium, 259). Como María Magdalena, que fue la primera en encontrar a Jesús resucitado y fue enviada por Él a llevar el anuncio a los discípulos, Mary estaba convencida de ser ella también enviada a difundir la Buena Noticia y a atraer a otros al encuentro con el Dios viviente.

Leyendo con sabiduría los signos de los tiempos, entendió que para ella la mejor forma de hacerlo era a través de la educación de los jóvenes, siendo consciente de que la educación católica es una forma de evangelización. Es una gran forma de evangelización. Así, si podemos decir que «cada santo es una misión; es un proyecto del Padre para reflejar y encarnar, en un momento determinado de la historia, un aspecto del Evangelio» (Exhort. ap. Gaudete et exsultate, 19), Mary MacKillop lo fue sobre todo a través de la fundación de escuelas.

Una característica esencial de su celo por el Evangelio consistía en cuidar de los pobres y los marginados. Y esto es muy importante: en el camino de la santidad, que es el camino cristiano, los pobres y los marginados son protagonistas y una persona no puede ir adelante en la santidad si no se dedica también a ellos, de una forma u otra. Estos, que necesitan de la ayuda del Señor, llevan la presencia del Señor. Una vez leí una frase que me impresionó; decía así: “El protagonista de la historia es el mendigo: los mendigos son aquellos que atraen la atención sobre la injusticia, que es la gran pobreza en el mundo”, se gasta el dinero para fabricar armas y no para producir comidas…. Y no lo olvidéis: no hay santidad si, de una manera u otra, no hay cuidado de los pobres, los necesitados, de aquellos que están un poco al margen de la sociedad. Este cuidar de los pobres y de los marginados impulsaba a Mary a ir a donde otros no querían o no podían ir. El 19 de marzo de 1866, fiesta de San José, abrió la primera escuela en un pequeño suburbio al sur de Australia. Le siguieron tantas otras que ella y sus hermanas fundaron en las comunidades rurales de Australia y Nueva Zelanda. Se multiplicaron, porque el celo apostólico hace así: multiplica las obras.

Mary MacKillop estaba convencida de que el propósito de la educación es el desarrollo integral de la persona tanto como individuo que como miembro de la comunidad; y que esto requiere sabiduría, paciencia y caridad por parte de todo educador. En efecto, la educación no consiste en llenar la cabeza de ideas: no, no es solo esto. ¿En qué consiste la educación? En acompañar y animar a los estudiantes en el camino de crecimiento humano y espiritual, mostrándoles cuánto la amistad con Jesús Resucitado dilata el corazón y hace la vida más humana. Educar es ayudar a pensar bien: a sentir bien —el lenguaje del corazón— y a hacer bien —el lenguaje de las manos—. Esta visión es plenamente actual hoy, cuando sentimos la necesidad de un “pacto educativo” capaz de unir a las familias, las escuelas y toda la sociedad.

El celo de Mary MacKillop por la difusión del Evangelio entre los pobres la condujo también a emprender otras obras de caridad, empezando por la “Casa de la Providencia” abierta en Adelaida para acoger ancianos y niños abandonados. Mary tenía mucha fe en la Providencia de Dios: siempre confiaba que en cualquier situación Dios provee. Pero esto no le ahorraba las preocupaciones y las dificultades que derivan de su apostolado, y María tenía buenas razones: tenía que pagar las cuentas, tratar con los obispos y los sacerdotes locales, gestionar las escuelas y cuidar la formación profesional y espiritual de las Hermanas; y, más tarde, los problemas de salud. Sin embargo, en todo esto, permanecía tranquila, llevando con paciencia la cruz que es parte integrante de la misión.

En una ocasión, en la fiesta de la Exaltación de la Cruz, Mary le dijo a una de sus hermanas: “Hija mía, desde hace muchos años he aprendido a amar la Cruz”. No se rindió en los momentos de prueba y de oscuridad, cuando la oposición y el rechazo trataban de apagar su alegría. Veis: todos los santos han encontrado oposiciones, también dentro de la Iglesia. Es curioso, esto. También ella las vivió. Estaba convencida de que, incluso cuando el Señor le asignaba «pan de asedio y aguas de opresión» (Is 30,20), el mismo Señor respondería pronto a su grito y la rodearía con su gracia. Este es el secreto del celo apostólico: la relación continua con el Señor.

Hermanos y hermanas, que el discipulado misionero de santa Mary MacKillop, su respuesta creativa a las necesidades de la Iglesia de su tiempo, su compromiso por la formación integral de los jóvenes nos inspire hoy a todos nosotros, llamados a ser levadura del Evangelio en nuestras sociedades en rápida transformación. Que su ejemplo y su intercesión sostengan el trabajo cotidiano de los padres, de los profesores, de los catequistas y de todos los educadores, por el bien de los jóvenes y por un futuro más humano y lleno de esperanza.



Tomado de:

https://www.vatican.va/content/francesco/es/audiences/2023/documents/20230628-udienza-generale.html

Para anteriores catequesis del Papa AQUÍ

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Ofrecimiento Diario - Orando con el Papa Francisco en el mes de JULIO 2023: Por una vida eucarística

 

 



RED MUNDIAL DE ORACIÓN DEL PAPA
APOSTOLADO DE LA ORACIÓN

INTENCIONES DEL PAPA PARA EL MES DE JULIO




OFRECIMIENTO DIARIO

Padre Bueno, sé que estás conmigo.
Aquí estoy en este nuevo día.
Pon una vez más mi corazón
junto al Corazón de tu Hijo Jesús,
que se entrega por mí y que viene a mí en la Eucaristía.
Que tu Espíritu Santo me haga su amigo y apóstol, 
disponible a su misión de compasión.
Pongo en tus manos mis alegrías y esperanzas,
mis trabajos y sufrimientos, todo lo que soy y tengo,
en comunión con mis hermanos y hermanas de esta red mundial de oración.
Con María te ofrezco mi jornada por la misión de la Iglesia y por la intención de Oración del Papa para este mes:

«Oremos para que los católicos pongan en el centro de su vida la celebración de la Eucaristía, que transforma profundamente las relaciones humanas y abre al encuentro con Dios y con los hermanos.»
AMÉN




ORACIÓN

Jesús, Pan de Vida cada vez que te recibimos en la Eucaristía vienes a dar sentido nuevo a nuestras fragilidades y nos recuerdas cuán valiosos somos ante tus ojos. Que la participación frecuente en este sacramento nos una cada vez más a ti y nos haga asimilar tu manera de vivir, tu capacidad de partirte y entregarte a los hermanos, de responder al mal con el bien, y nos dé el valor de salir de nosotros mismos y de inclinarnos con amor hacia la fragilidad de los demás Amén.


Padre Nuestro…

Ave María...

Gloria...

Amén




VIDEO DEL PAPA







LUEGO DEL OFRECIMIENTO DIARIO
RECEMOS DURANTE LA MAÑANA, EL DÍA Y POR LA NOCHE


ENLACES AQUÍ

DESCARGUE EN PDF LAS ORACIONES
Revista virtual RED MUNDIAL DE ORACIÓN DEL PAPA, JULIO 2023, Nº81.
AQUÍ.



INTENCIÓN DEL MES

Que los católicos pongan en el centro de su vida la Eucaristía

El nuevo Video del Papa invita a poner la celebración de la Eucaristía en el centro de nuestras vidas: “es la presencia de Jesús, es profundamente transformadora”. Explicando que “es Cristo quien se ofrece” en la Eucaristía, Francisco nos llama “a que nuestra vida se alimente de él y alimente la de nuestros hermanos”.

“Si al salir de misa estás igual que como entraste, algo no funciona”, comienza diciendo el Papa Francisco en este Video del Papa. En su nueva intención de oración, que se confía a toda la Iglesia Católica a través de la Red Mundial de Oración del Papa, el Santo Padre invita a poner la Eucaristía en el centro de nuestras vidas. Nos invita a mirar esta celebración no como una obligación ritual, sino más bien como un encuentro con Jesús resucitado, pues “la Eucaristía es la presencia de Jesús”, que es “profundamente transformadora”. En esta línea, Francisco insiste en el video que “es Cristo quien se ofrece, quien se da por nosotros”, lo cual nos debería llevar a “que nuestra vida se alimente de él y alimente la de nuestros hermanos”.

Devolver el amor

Esto es lo que le sucede a los protagonistas del video de este mes: tres fieles que -al final de la Misa- llevan la Eucaristía a sus hermanos necesitados, fuera de la iglesia, devolviendo ese amor y ese don de sí mismos que recibieron en el sacramento. Las escenas de la vida cotidiana están ambientadas en la ciudad estadounidense de Detroit: de hecho, gracias a la ayuda de la Archidiócesis de Detroit, se realizó el Video del Papa de julio. La colaboración no es casual, como explica el arzobispo Allen H. Vigneron: "Estamos profundamente agradecidos por esta oportunidad de apoyar a nuestro Santo Padre y la iniciativa de El Video del Papa. En particular, nos sentimos honrados de producir este video sobre la Eucaristía. El momento es providencial, ya que nuestra archidiócesis y todas las diócesis de los Estados Unidos están comprometidas en un renacimiento eucarístico para restaurar la comprensión y la devoción a Jesucristo en el Santísimo Sacramento. Rezamos para que este video sirva como una convincente invitación a todos nosotros en la Iglesia universal para encontrar a Jesús y darle gracias por el precioso don de sí mismo en la Eucaristía".

Salir de nosotros mismos, abrirnos a los demás

En este Video del Papa, Francisco explica “la lógica de la Eucaristía”, una que “nos da el valor de salir al encuentro, salir de nosotros mismos y abrirnos con amor a los demás”. Así también lo había indicado en un Ángelus de junio de 2021, cuando puso de manifiesto que Jesús, “en la culminación de su vida, no reparte pan en abundancia para alimentar a las multitudes, sino que se parte a sí mismo en la cena de la Pascua con los discípulos”. De alguna manera, siguió diciendo Francisco, Jesús nos muestra que “el objetivo de la vida es el donarse, que lo más grande es servir”. Por eso nos anima a encontrarnos con Él en la Eucaristía, porque allí se nos da la capacidad de amar a los demás, de dejarnos transformar por ella.

Eucaristía en el centro

El P. Frédéric Fornos S.J., Director Internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, comentó: “Una vez más, Francisco nos recuerda dónde poner el foco, qué es lo realmente importante en nuestra vida. La Eucaristía es un encuentro con Jesús resucitado, nos dice. Jesucristo desea transformarnos, darnos su capacidad de amar, al servicio de su misión. ¿Cuántas veces reducimos la misa a un ritual, a la homilía del sacerdote o a la comunión? Es a este encuentro personal y comunitario con el Resucitado al cual invita nuestro Movimiento Eucarístico Juvenil (MEJ), rama juvenil de la Red Mundial de Oración del Papa. Cuando nos dejamos transformar por Jesucristo en la Eucaristía, asimilamos su modo de vivir y deseamos compartir su misión de compasión por el mundo. Acompañemos este mes al Santo Padre con esta intención de oración para acercarnos aún más a esta experiencia transformadora”.


Tomado de:
https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2023-07/video-papa-catolicos-pongan-centro-vida-celebracion-eucaristia.html



ACTITUDES PARA LA VIDA COTIDIANA


Celebración de la Eucaristía “No podemos olvidar el gran número de cristianos que, en el mundo entero, en dos mil años de historia, han resistido hasta la muerte por defender la eucaristía; y cuántos, todavía hoy, arriesgan la vida para participar en la misa dominical. «Sin el domingo no podemos vivir»: si no podemos celebrar la eucaristía, no podemos vivir, nuestra vida cristiana moriría.” (Papa Francisco). ¿Hay algo que puedas mejorar en tu participación en la Eucaristía diaria o dominical?



Escuchar la Palabra de Dios

  “La Palabra de Dios nutre y renueva la fe, ¡volvamos a ponerla en el centro de la oración y de la vida espiritual! Al centro la Palabra que nos revela cómo es Dios y nos hace cercanos a Él.” (Papa Francisco)

  Acostúmbrate a que la Palabra de Dios forme parte esencial de tu oración



Compartir su vida “La Eucaristía sana porque nos une a Jesús: nos hace asimilar su manera de vivir, su capacidad de partirse y entregarse a los hermanos, de responder al mal con bien. Nos da el valor de salir de nosotros mismos y de inclinarnos con amor hacia la fragilidad de los demás. Como hace Dios con nosotros” (Papa Francisco). ¿Quién, a tu alrededor, necesita del pan de tu presencia, de tu compañía, de tu acompañamiento?



 Dejarse transformar “Cada vez que recibimos el Pan de Vida, Jesús viene a dar un nuevo sentido a nuestras fragilidades. Nos recuerda que a sus ojos somos más valiosos de lo que pensamos. Nos dice que se complace si compartimos con Él nuestras fragilidades. Nos repite que su misericordia no teme nuestras miserias”. (Papa Francisco). En tu oración, ¿compartes con Él tus fragilidades, confiando plenamente en su misericordia y en su capacidad para transformar tu vida?



Abrirse a la misión. “Esta es la lógica de la Eucaristía: recibimos a Jesús que nos ama y sana nuestras fragilidades para amar a los demás y ayudarles sus fragilidades. Y esto durante toda la vida” (Papa Francisco) ¿Cómo está tu disponibilidad para colaborar en la misión de compasión a la que Jesús te llama? 

Fuente: ClickToPray




RECURSOS EN LA RED

A. Cada Primer Viernes en Youtube, se pude buscar "El Video del Papa".

B. "Click To Pray" es una aplicación para teléfonos inteligentes (iOS y Android) en donde puedes unirte cada día a la red Mundial de Oración del Papa. Descarga ClickToPray [App Store] [Google Play]

C. Para comunicarnos:
apostolado.oración.peru@gmail.com


  


XIV Domingo del Tiempo Ordinario - A: El orgullo, una dificultad para seguir a Dios.

 


DOMINGO XIV   (ciclo A)

El orgullo es la gran dificultad para que la palabra de Dios no penetre en nuestro corazón.

Compartimos la reflexión del P. Adolfo Franco, jesuita.

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XIII Domingo del Tiempo Ordinario - A: El amor cristiano


DOMINGO XIII   (ciclo A)

Como los apóstoles pidieron a Jesús que les enseñara a orar, nosotros también podemos pedirle que nos enseñe a amar como es debido.

Compartimos la reflexión del P. Adolfo Franco, jesuita.

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