"Dios que nos llama, y nos llama a tres cosas: a vivir en su casa, en el nivel sobrenatural; además nos llama para que lleguemos a ser sus amigos íntimos; y finalmente nos llama para que seamos a su imagen y semejanza; finalmente el libro es un itinerario para llegar a estas tres metas"; nos dice el autor. Para mayor información acceda AQUÍ.
"El Buzo" libro del P. Adolfo Franco S.J.
"El Buzo" nos lleva por un viaje de exploración interior que ayuda a ver lo que tenemos dentro en nuestro espíritu: nuestras ideas, deseos, miedos, recuerdos, valores y al final descubrimos que en el centro de nosotros habita Dios mismo, nos dice el autor. Acceda AQUÍ para mayor información.
Cristología - 1° Parte: La existencia histórica de Jesús
Testimonio de conversión de Tatiana Goritcheva
Compartimos un testimonio de una típica intelectual soviética, se convirtió al cristianismo a los 26 años, como ella misma expone en el relato de su conversión, su juventud fue una muestra típica de lo que era capaz de producir el sistema ateo soviético, a excepción quizá de una cierta inquietud intelectual que sus estudios de filosofía le habían despertado. Acceda AQUÍ.
Ofrecimiento Diario - Orando con el Papa Francisco en el mes de Octubre
Compartimos las intenciones del Papa Francisco para orar con él durante este mes de octubre y las de la Conferencia Episcopal Peruana, acompañamos con reflexiones seleccionadas por el P. Enrique Rodríguez S.J., Secretario Nacional del Apostolado de la Oración. Acceda AQUÍ.
"Enamorarse de Dios" último libro del P. Adolfo Franco,S.J.
Queremos felicitar al P. Adolfo Franco, S.J. por la publicación de su último libro "Enamorarse de DIOS", presentado el 29 de septiembre 2015, esfuerzo que, estamos seguros, el Señor recompensará con la gracia de producir muchos frutos en quienes lo lean.
Como el autor nos dice en su introducción "primero hay que decir que esta expresión tiene el mismo significado que la fórmula en que está presentado el primer mandamiento (Lc 10,27): "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente, y a tu prójimo como a ti mismo". Amar a Dios en esa forma total, es lo mismo que decir vivir enamorado de Dios, porque es hacer que tu corazón esté totalmente poseído por Dios. Y además se propone como el primer mandamiento o sea como la tarea fundamental de la vida."
Transcribimos el texto de la contraportada:
"Amarás a Yahveh tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza. Queden en tu corazón estas palabras que yo te dicto hoy. Se las repetirás a tus hijos, les hablarás de ellas tanto si estás en casa como si vas de viaje, así acostado como levantado" Dt 6,5-7
Lo que propongo en las páginas de este libro es un camino que nos conduce a ese amor entrañable con Dios que llamamos enamorarse y que es la luz que da resplandor a nuestra existencia, el gozo que colma nuestro deseo de ser felices, la esperanza que nos motiva siempre a vivir anhelando esa meta, la realización de todo lo que quisiéramos llegar a ser.
Es una alegría saber que a eso que estoy llamado es posible y que existe un camino. Y ese camino naturalmente es Jesús.
LUGARES DE VENTA:
Parroquia Nuestra Señora de Fátima - Miraflores: Despacho parroquial y librería parroquial.
Av. Armendáriz 350, Miraflores, a dos cuadras de Larcomar
Horario de atención: 9:00am a 12:00m y de 4:00 a 7:00pm.
Teléfonos 4463119, 4466762, 4460707, 4464807
Correo electrónico nsdefatima@terra.com.pe
Centro de Espiritualidad Ignaciano
Fulgencio Valdez 780, Breña. Teléfono 433-7337
CEIsecretaria@jesuitas.pe
Costo S/. 15.00
Invitamos a visitar los artículos del P. Adolfo Franco, S.J. en la etiqueta REFLEXIONES de nuestro blog.
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"Hijo mío, ven" libro del P. Adolfo Franco, S.J.
Nos alegra anunciar la venta del libro "Hijo mío, ven" del P. Adolfo Franco, S.J., colaborador de nuestro blog, libro que fue publicado a fines del 2013.
"Dios que nos llama, y nos llama a tres cosas: a vivir en su casa, en el nivel sobrenatural; además nos llama para que lleguemos a ser sus amigos íntimos; y finalmente nos llama para que seamos a su imagen y semejanza; finalmente el libro es un itinerario para llegar a estas tres metas", nos dice el autor.
Este libro pretende desarrollar el panorama de lo que es esa vida cristiana en sus distintas etapas, con sus distintas situaciones, una vida cristiana que busca la entrega a Dios en totalidad, o sea que en estas páginas se describe la vida de un cristiano que responde a Dios y para eso se toma totalmente en serio el Evangelio y el seguimiento de Jesús; ese cristiano tiene en mente lo que el Padre dice de Jesús en la Transfiguración: "Este es mi Hijo, el Amado, escúchenlo" (Lc. 9,35) (1)
Libro de lectura espiritual que, con la gracia de Dios, nos llevará por este itinerario al encuentro de Dios, como respuesta al llamamiento que Él nos hace como hijos adoptivos suyos.
Transcribimos el texto de la contraportada del libro:
Desde que hubo la llamada inicial "Hijo mío, ven", el hijo viendo que la llamada era personal y conducía a esa triple situación: a vivir en el "Territorio de Dios", a entrar en el amor y la unión con Él, y a tener la meta de realizar en la propia vida la imagen de Dios según la cual ha sido creado, se puso en camino. Un camino de liberación, de entrega con encuentros hermosos con el Señor y propuestas de Dios pero también un camino laborioso y a veces con tentaciones peligrosas.
Pero llega el final del camino en que el hijo será conducido a la plenitud de lo que hasta ahora ha sido una maravillosa propuesta y una invitación. Sabe que ahora se realizará todo aquello que ha buscado desde el principio, y lo ha buscado cuando se le ha hecho una llamada a liberarse, cuando tuvo que atravesar aquel mar difícil. En cada una de las etapas que ha recorrido tenía la conciencia de que estaba respondiendo a la invitación.
(1) Extractos del Prólogo.
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"El Buzo" libro del P. Adolfo Franco S.J.
Una exploración en nuestro interior
"Habiéndome convencido de que debía volver a mí mismo, penetré en mi interior, siendo Tú mi guía, y ello me fue posible porque Tú, Señor, me socorriste"
San Agustín
Con alegría anunciamos la venta del libro "El Buzo" del P. Adolfo Franco S.J., de quien publicamos semanalmente sus reflexiones del evangelio dominical. Este libro fue publicado en el 2012. El Buzo surge de la experiencia de oración y reflexión del autor, quien en una oportunidad reflexionando sobre su ser interior empezó a "sumergirse en sus profundidades como un buzo yendo hasta dentro de sus propios espacios interiores".
El Buzo nos lleva por un viaje de exploración interior que ayuda a ver lo que tenemos dentro en nuestro espíritu: nuestras ideas, deseos, miedos, recuerdos, valores y al final descubrimos que en el centro de nosotros habita Dios mismo, nos dice el autor.
"El Buzo no es un tratado doctrinal sobre el mundo interior de la persona, no es un estudio de la psicología de nuestro interior, ni un viaje psicoanalítico. La lectura pretende inducir a que conozcas tus propios espacios, que identifiques lo que hay dentro de ti mismo, que es una cosa muy bella y muy importante. Eso sólo lo puede hacer cada uno"; y los "capítulos solo pretenden ser una ayuda para que hagas esa labor personal. Además no se trata sólo de constatar lo que hay dentro de cada uno, sino además ver lo que se puede mejorar". (1)
Estamos seguros que su lectura, orada y meditada, con la gracia de Dios, nos permitirá profundizar en nuestro conocimiento interior.
Compartimos el texto de la contraportada del libro:
LA AVENTURA DEL BUZO
El Buzo es la persona que quiere entrar en su maravilloso mundo interior. Y empieza un viaje exploratorio descubriendo y asombrándose ante lo que sus ojos van viendo. El Buzo entra al BOSQUE DEL SABER, y queda fascinado ante lo que es el mundo de sus propias ideas. Baja a los espacios más profundos y llega a LA CUEVA DE LOS FANTASMAS, el oscuro lugar donde se esconden sus miedos y complejos; pero no se detiene porque hay mucho que conocer, y así entra a un lugar encantador y tiene EL ENCUENTRO DEL TESORO; pasa después a visitar LA CIUDAD SUMERGIDA, donde se ha almacenado toda su memoria. Pero todo esto por más interesante que sea no es el objetivo final: lo que hay al final de este recorrido submarino es el encuentro maravilloso del YO, de la persona en su esencia y detrás de ese YO de la persona una PRESENCIA INSOSPECHADA (DIOS) que lo habita. Esta PRESENCIA INESPERADA lo ha dejado asombrado y seducido.
Sale de sus profundidades ahora con un nuevo objetivo: buscar en el mundo del exterior, en el mundo de cada día, esa PRESENCIA, quiere encontrarse cara a cara con Dios; y para eso establece su itinerario guiado por los mensajes del evangelio. Al final sabe que Dios está, pero que por ahora no le será visible; sabe que El lo estará esperando para un encuentro pleno y definitivo.
(1) Extractos de la introducción.
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Testimonio de conversión de Tatiana Goritcheva
Una típica intelectual soviética, se convierte al cristianismo a los 26
años
Tatiana Goritcheva nació en Leningrado en 1947. Estudió filosofía y
radiotecnia. Como ella misma expone en el relato de su conversión, su juventud
fue una muestra típica de lo que era capaz de producir el sistema ateo
soviético, a excepción quizá de una cierta inquietud intelectual que sus
estudios de filosofía le habían despertado. A los 26 años se convirtió al cristianismo.
"Si alguien me pregunta -relata ella- qué significa para mí el retorno a
Dios, qué es lo que esa conversión me ha hecho patente y cómo ha cambiado mi
vida, puedo contestarle con toda sencillez y brevedad: lo significa todo. Todo
ha cambiado en mí y a mí alrededor. Y, para decirlo con mayor precisión aún: mi
vida empezó sólo después de haber encontrado a Dios". Pocos años después,
en 1984, puso por escrito el relato de su conversión.
Desde la
absoluta falta de libertad - De ningún
sitio a ninguna parte
"Para las personas que han crecido en países occidentales no es
fácil entender. Han nacido en un mundo de tradiciones y normas, aunque ya no
puedan considerarse totalmente estables. Esas personas han podido desarrollarse
de una manera "normal", leyendo los libros que han querido, eligiendo
sus amigos y haciendo la carrera que han preferido. Han podido viajar a
cualquier país. O han podido retirarse del mundo, para cuidar amorosamente de
su familia, para encerrarse en un monasterio o dedicarse a la ciencia,
eligiendo para ello el mejor lugar. Yo he nacido, por el contrario, en un país
en que los valores de la cultura, religión y moral fueron arrancados de raíz,
de manera intencional y con éxito. Yo no vengo de ninguna parte ni voy a ningún
lugar. Carezco de raíces y he tenido que caminar hacia un futuro vacío y
absurdo.
El suicidio
de una amiga - Yo lo odiaba todo
Cuando era adolescente, una amiga mía se quitó la vida a los quince años
porque no pudo soportar lo que le rodeaba. Dejó una nota que decía: "Soy
una persona muy mala", cuando era una criatura de corazón
extraordinariamente puro, que no sufría la mentira, y que jamás pudo mentirse a
sí misma. Aquella muchacha se quitó la vida al descubrir que no vivía como
hubiera debido hacerlo y porque de alguna manera tenía que romper el vacío que
le rodeaba y encontrar la luz. Pero no encontró el verdadero camino... Hoy,
veinte años después de su muerte, yo puedo expresar lo mismo en un lenguaje
cristiano. Mi amiga había descubierto su condición de pecadora. Había
descubierto una verdad fundamental, a saber: que el hombre es débil e
imperfecto, pero no alcanzó a conocer la otra verdad, aún más importante, que
Dios puede salvar al hombre, arrancarlo de su condición de caído y sacarlo de
las tinieblas más impenetrables. De esa esperanza nadie le había hablado, y
murió oprimida por la desesperación.
Cínica
resentida y sin escrúpulos
Personalmente no
podía compararme con mi amiga en sus dotes espirituales. Yo vivía como una
bestezuela acorralada y furiosa, sin erguirme jamás y sin levantar la cabeza,
sin hacer intento alguno por comprender o decidir algo. En las redacciones
escolares escribía -como era de ley- que amaba a mi patria, a Lenin y a mi
madre, pero eso era pura y llanamente una mentira. Desde mi infancia odié todo
lo que me rodeaba; odiaba a las personas con sus minúsculas preocupaciones y
angustias, más aún me repugnaban; odiaba a mis padres que en nada se
diferenciaban de todos los demás, y que se habían convertido en mis
progenitores por pura casualidad. Oh, sí, yo enloquecía de rabia al pensar que,
sin deseo alguno de mi parte, y de modo totalmente absurdo, me habían traído al
mundo. Odiaba hasta la naturaleza con su ritmo eternamente repetido y aburrido,
verano, otoño, invierno... Lo único que yo amaba era la soledad absoluta.
Leía y leía para no
pensar
Más tarde, cuando
ya supe leer, me parapetaba tras los libros... Sólo en ellos se vive sin
angustia, sin postergaciones, engaños, y atropellos, sólo en los libros no se
vive en una mentira permanente...
El desprecio que alentaba en mi interior, no fue obstáculo, sin embargo,
para que externamente pasase por una niña tranquila y con éxito, que siempre
destacaba por sus logros especiales, alabada por los profesores y querida por
los compañeros. Naturalmente yo no me daba cuenta de lo incoherente de mi
conducta, mi razón y mi conciencia callaban.
Educada en el
orgullo - Nadie me había dicho
que el amor está por encima de todo
Y en la escuela, por supuesto, sólo se fomentaban las cualidades externas
y "combativas". Con esto se reforzó más mi orgullo, floreciendo
plenamente. Mi meta fue entonces ser más inteligente, más capaz, más fuerte que
los demás. Pero nadie me dijo nunca que el valor supremo de la vida no está en
superar a los otros, en vencerlos, sino en amarlos. Amar hasta la muerte, como
únicamente lo hiciera el Hijo del hombre, al que nosotros todavía no
conocíamos.
Existencialista
Es bien sabido que
mi generación dio muchísimos seguidores de Nietzsche. A Nietzsche lo leí cuando
tenía diecinueve años (mientras que el Evangelio sólo lo leí a los veintiséis)
y de inmediato me gustó mucho, como me gustaron también Sartre, Camus,
Heidegger, y la filosofía existencialista, rebelde y tan cercana a nosotros. En
los años de la liberalización, eran autores en parte permitidos, cuyas
traducciones empezaron a circular. Para nosotros el existencialismo fue el
primer sorbo de libertad, la primera palabra sincera que no estaba prohibida...
Descubriendo
verdaderos valores
Por lo demás, es
interesante consignar que nuestros caminos (el de occidente y oriente) pronto
se separaron. La juventud occidental vivió los sucesos de 1968, recorrió el
camino de una "politización" cada vez mayor de la conciencia y se
enardeció con el marxismo... Nosotros, por el contrario, ahondamos más y
descubrimos los valores imperecederos de la cultura, la historia y la ética. Y
acabamos familiarizándonos con Dios y con la Iglesia... Así ,
nuestra liberación empezó con el descubrimiento del pensamiento occidental
libre. Y es curioso que, cuando entramos en contacto con el mundo ancho y
maravilloso del pensamiento cristiano, no mandamos al diablo al impío Sartre ni
al orgulloso Camus. Pese a toda su antireligiosidad, Sartre pudo conducirnos
hasta la frontera de la desesperación en que empieza la fe. Su idea central de
que el hombre en cada segundo de su existencia tiene que tomar una decisión
libre, es de hecho una idea cristiana. Porque a Dios le agrada el amor
voluntario del hombre, y por respeto a la libre decisión de nuestra voluntad
Dios no aniquila el mal en el mundo.
Todavía fiel
a Nietzsche - Pero no nos
adelantemos
Para mí, en tanto que existencialista consecuente y rabiosa, durante
mucho tiempo no existió el cristianismo ¿Para qué regresar a los viejos mitos?
Pero en mi vida se afianzaba la tendencia a un orgullo cada vez mayor y a una
mayor autodestrucción. Siguiendo la línea de Nietzsche yo me tenía por una
aristócrata espiritual; es decir, por una persona "fuerte" capaz de
dirigir y configurar mi propia vida gracias a la decisión de mi libre voluntad.
Las gentes "débiles" y vulgares no pueden hacer frente con
"nada" a ese reto y escapan del absurdo y sin sentido de la
existencia refugiándose unos en la familia, y otros en la política o en la
carrera. Oh, cómo los odiaba a todos y qué bien entendía lo de
"esclavizar" a los hombres para comprobar enseguida maliciosamente,
que todos, tanto varones como mujeres, aman la esclavitud y hasta la buscan.
Entre la
intelectualidad más sublime y la miseria más ruin - Dejé de mentir
Entonces aspiraba ya a una vida "íntegra" y consecuente. Me
sentía filósofa y dejé de engañarme a mí misma y a los demás. La verdad amarga,
terrible y triste, estaba para mí por encima de todo lo otro. Pese a lo cual mi
existencia seguía tan desgarrada y contradictoria como antes. Yo sentía un
gusto permanente por el contraste y el absurdo, por los imponderables de la
vida. También alentaba en mí el esteticismo. Por ejemplo un día me gustaba
mucho ser una alumna "brillante" y con el orgullo de la facultad de
filosofía trataba con intelectuales sutiles, asistía a conferencias y coloquios
científicos, hacia observaciones irónicas y sólo me daba por satisfecha con lo
mejor en el aspecto intelectual. Por la tarde y por la noche, en cambio, me
mantenía en compañía de marginados y de gentes de los estratos más bajos,
ladrones, alienados y drogadictos. Esa atmósfera sucia me encantaba. Nos
emborrachábamos en bodegas y buhardillas. A veces alquilábamos una vivienda
simplemente para pasar el rato, tomar una taza de café y después desaparecer.
El primer
maestro
Sólo un hombre
intentó una vez ponerme una contención. Debo calificarle con todo merecimiento
como mi primer maestro. Fue nuestro profesor Boris Míchailowitsch Paramonov;
era docente eventual en la facultad de filosofía y no pudo permanecer mucho
tiempo. Ahora ha emigrado y vive en América. Una vez me dijo:
"¿Por
qué intenta usted destruirlo todo?"
- Tania, ¿por qué
intenta usted destruirlo todo? ¿No comprende que ese placer destructivo ha sido
desde siempre la miseria del pensamiento ruso? Vea usted que vivimos en un
mundo en el que el nihilismo ya ha triunfado por completo. No tiene más que
acudir al mercado soviético y sólo hallará mostradores vacíos. No hay nada de
lo que debería haber en un mercado. En lugar de eso sólo se ve por doquier
letreros en rojo que dicen "¡Adelante hacia la victoria del
comunismo!", "Un paso adelante y dos para atrás. Lenin", etc.
Ahí tiene usted su absurdo tan acariciado. Es algo que ya está creado por los
bolcheviques. Por completo. ¿Qué es lo que usted desea agregar todavía?
No sabía qué hacer
Esas palabras me produjeron entonces una impresión profunda. Pero ni
Paramonov ni yo sabíamos por entonces cómo se podía salir de ese círculo
infernal y crear vida en lugar de destruirla.
El yoga
Tampoco hallé una
salida con mi entusiasmo por las filosofías orientales y por el yoga al que me
dediqué después de las horas de estudio. El yoga me permitió sólo el acceso al
mundo de lo absoluto, haciendo que mi ojo espiritual percibiese una nueva
dimensión vertical de la existencia y destruyendo mi orgullo intelectual. Pero
el yoga no pudo librarme de mí misma. Tenía un cierto carácter científico que a
nosotros nos atraía en gran manera: con la ayuda de ejercicios y mediante el
conocimiento de determinadas "fuerzas astrales y mentales" se podía
apuntar de lleno y de un modo consciente al superhombre.
"Quise
convertirme en un dios"
Pero ¿por qué y
para qué? A esta pregunta respondía cada uno como más le venía en gana. Yo
quería, naturalmente, convertirme en un dios. Yo quería ser la más inteligente
y la más fuerte. Deseaba fundirme con el absoluto y sumergirme en la felicidad
eterna. Ahora tenía que luchar contra ciertos sentimientos negativos como el
odio y la irritabilidad, porque sabía muy bien que "consumen energía"
y me arrojan a un plano más bajo de la existencia. Mas el vacío, que desde
largo tiempo atrás venía siendo mi sino y me rodeaba de continuo, no estaba aún
superado. Al contrario, se hacía cada vez mayor, se convertía en algo místico y
amenazador que me angustiaba hasta la locura.
Enloquecía
Me invadió entonces
una melancolía sin límites. Me atormentaban angustias incomprensibles y frías,
de las que no lograba desembarazarme. A mis ojos me estaba volviendo loca. Ya ni
siquiera tenía ganas de seguir viviendo.
Bastantes no superaron ese punto
¿Cuántos de mis amigos de entonces han caído víctimas de ese vacío
horroroso y se han suicidado? Otros se han convertido en alcohólicos; algunos
están en instituciones para enajenados... Todo parecía indicar que no teníamos
esperanza alguna en la vida.
Fue
repitiendo el Padrenuestro, como si de un mantra más se tratase - Mi segundo nacimiento
Pero el viento, que es el Espíritu Santo, sopla donde quiere. Cansada y
desilusionada realizaba mis ejercicios de yoga y repetía los mantras.
Hasta ese instante yo nunca había pronunciado una oración, y no conocía
realmente oración alguna. Pero el libro de yoga proponía como ejercicio una
plegaria cristiana, en concreto la oración del Padrenuestro. ¡Justamente la
oración que nuestro Señor había recitado personalmente! Empecé a repetirla
mentalmente como un mantra, de un modo inexpresivo y automático. La dije
unas seis veces; entonces de repente me sentí trastornada por completo.
Comprendí -no con mi inteligencia ridícula, sino con todo mi ser- que Él
existe. ¡Él, el Dios vivo y personal, que me ama a mí y a todas las criaturas,
que ha creado el mundo, que se hizo hombre por amor, el Dios crucificado y
resucitado!
Y todo cambió
En aquel instante comprendí y capté el
"misterio" del cristianismo, la vida nueva y verdadera. En aquel
momento todo cambió en mí. El hombre viejo había muerto. No sólo dejé mis
valoraciones e ideales anteriores, sino también las viejas costumbres.
"Empecé a querer... y estaba impaciente por hacer el bien"
Finalmente también mi corazón se
abrió. Empecé a querer a las personas. Inmediatamente después de mi conversión
todas las gentes se me presentaron sin más como admirables habitantes del cielo
y estaba impaciente por hacer el bien y servir a Dios y a los hombres.
El mundo se transforma
¡Qué
alegría y qué luz esplendorosa brotó entonces en mi corazón! El mundo se
transformó para mí en el manto regio y pontifical del Señor. ¿Cómo no lo había
percibido hasta entonces?
El Espíritu Santo
soluciona el conflicto entre libertad y obediencia
Así empezó de nuevo mi vida. Mi redención era algo
perfectamente concreto y real; había llegado de modo repentino, aunque la había
anhelado desde mucho tiempo atrás, y sólo el Espíritu Santo pudo realizarla en
mí, porque sólo Él puede crear una "nueva criatura" y puede
reconciliaría con el Eterno. Sólo por Él y su gracia puede solucionarse el
conflicto central de la personalidad humana, el conflicto entre libertad y
obediencia".
T. Goritcheva. Hablar de Dios resulta peligroso.
...
Agradecemos al P. Adolfo Franco, S.J. por compartir este testimonio.
...
Oraciones al Señor de los Milagros
Oración al Señor de los Milagros
Señor de los Milagros,
en tu presencia vengo a hacer mi oración.
Mi fe en Ti, está presente, porque Tú todo lo llenas.
Estás en todas partes, para que en todas partes yo te busque.
Estás dentro de mí para darme y conservarme el ser,
estás delante de mí para guiarme, estás detrás de mí para defenderme.
Estás debajo de mí para sostenerme, estás sobre mí para bendecirme, estás a mi lado para acompañarme, estás siempre conmigo para inspirarme, para fortalecerme, para trabajar conmigo.
A tu presencia vengo pues, Señor de los Milagros,
a hacer mi oración. Haz que ella sea sencilla, humilde, sincera.
Sencilla como la súplica del niño. Humilde como la petición del pobre.
Sincera como la oración del publicano.
Aquí estoy Señor de los Milagros, en tu presencia, débil ante el omnipotente, pecador ante la santidad infinita.
Quiero postrarme, reverente para adorarte, quiero que mis pensamientos todos sean para Ti.
Que para Ti sean todos mis deseos, todos mis afectos, toda mi voluntad, todo mi entendimiento.
Y que mi oración, sencilla, humilde y sincera, sea Señor para gloria y alabanza tuya.
Te ruego atiendas mi súplica.
Oración al Señor de los Milagros
Señor de los Milagros,
aquí vengo lleno de fe y amor
porque eres mi DIOS Y REDENTOR
agradezco tu poder de creador
y mis limitaciones de criatura,
pero me siento feliz
porque tú has querido
ser mi amigo y mi hermano.
Quiero que todo mi ser,
cuerpo y alma
estén abiertos a tu plan de salvación,
que toda mi vida esté dentro de tus planes
y así colaborar contigo
haciendo en todo
la voluntad del PADRE.
Amén.
Oración al Señor de los Milagros
Bendícenos en cada hora Señor de los Milagros,
en nuestras enfermedades y pobrezas,
en nuestras pruebas y desolaciones,
en nuestros quebrantos e infortunios,
escucha nuestra voz, atiende nuestras plegarias,
acude pronto a favor de nosotros,
de nuestras familias
y de nuestros intereses temporales y eternos.
En Ti confiamos Señor de los Milagros
y de tu misericordia infinita,
esperamos alcanzar el remedio en nuestras necesidades.
Padrenuestro, Avemaría con la jaculatoria;
Señor de los Milagros,
en Ti confiamos.
Oración al Señor de los Milagros
Creemos en Ti, Hijo de Dios, Hermano y Salvador nuestro. Confiamos en tu
bondad y poder.
Queremos amarte siempre cumpliendo tus mandamientos y sirviéndote en
nuestros hermanos.
Te damos gracias porque nos amas, nos atraes con tu imagen, nos acoges en
tus brazos,
nos guías con tu palabra y nos brindas tu perdón.
Señor de los Milagros,
te consagramos nuestras familias: consérvalas en la armonía;
nuestras casas: ilumínalas con tu presencia;
nuestras alegrías: santifícalas con tu amor;
nuestras preocupaciones: acógelas en tu bondad;
nuestras dolencias: remédialas con tu misericordia;
nuestro trabajo: fecúndalo con tu bendición.
Señor de los Milagros, te imploramos la firmeza en la fe, la fidelidad a
tu Iglesia, el don de la paz y la gloria eterna. Madre del Perpetuo Socorro,
recibe esta plegaria y preséntala a tu divino Hijo.
Amén.
Oración al Señor de los Milagros
Dame el día de hoy fe para seguir adelante,
Dame grandeza de espíritu para perdonar,
Dame paciencia para comprender y esperar,
Dame voluntad para no caer,
Dame fuerza para levantarme si caído estoy,
Dame amor para dar,
Dame lo que necesito y no lo que quiero,
Dame elocuencia para decir lo que debo decir,
Déjame saber qué es lo que Tú quieres de mí,
Déjame tu paz para que la comparta con quien no la tenga.
Por último, anda conmigo y déjame saber que así es.
Oración al Señor de los Milagros
Señor Cristo de los Milagros,
intercede ante tu Padre a favor de las necesidades.
Bendice nuestro trabajo, nuestro hogar y
danos valor para enfrentarnos a nuestros problemas.
Líbranos de todos los males de cuerpo y alma,
Aumenta nuestra fe y enciende nuestra caridad.
Danos esperanza en las luchas de la vida,
otórganos la paz interior y exterior.
Amén.
Oración al Señor de los Milagros
Señor Dios, piadoso y de bondad infinita,
de nuestros corazones brota el clamor por tus bendiciones,
haz que nuestros rostros, desfigurados por la falta de paz,
hoy se tornen tranquilos al participar, gozosa y devotamente
en la Unción Consagratoria de la imagen de tu Hijo Jesucristo,
Nuestro Señor de los “Milagros”.
Jesús, que llevas la Cruz a cuestas por nosotros,
haz que la sed de amor de tu pueblo se mitigue
en el cántaro de la unidad fraterna y
que nuestra presencia agradecida hoy cabe a ti,
sea el “milagro” de la luz en nuestro camino
hacia la casa del Padre.
...
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