Teología fundamental. 43. El Credo. La Jerarquía de la Iglesia: La Comunión de los Santos



P. Ignacio Garro, jesuita †

5. EL CREDO

Continuación

5.21.3. EL TRIPLE ESTADO DE LA IGLESIA 

5.21.3.1. Fin de la Iglesia 

Podemos distinguir tres estados en la Iglesia: la Iglesia militante, la triunfante y la purgante, que comprende respectivamente los fieles de la tierra, del cielo y del purgatorio. 

La Iglesia del cielo se llama triunfante, porque en ella ya se triunfa; la de la tierra, militante, porque en ella aún se combate y la del purgatorio, purgante, porque en ella purgan las almas las penas debidas por sus pecados.

Los condenados no forman parte de la Iglesia, pues ni ésta tiene poder sobre ellos, ni ellos pueden obtener el fin que la Iglesia se propone: la salvación.

Es de fe que entre estas diferentes partes de la Iglesia hay una comunicación de bienes, que se llama comunión de los santos. 

Comunión aquí significa comunicación. Se llama de los santos, porque los miembros del cielo ya están en posesión de Dios, los del purgatorio están en camino seguro de esa posesión; y los de la tierra han sido santificados con el bautismo y son llamados a la santidad necesaria para llegar a ella.

Esta comunicación de bienes puede verificarse, porque todos los fieles de los tres estados de la Iglesia somos miembros de un mismo cuerpo Místico, cuya cabeza es Cristo. 

Los miembros de un cuerpo son solidarios y se deben ayudar el uno al otro. Dice San Pablo: "Así como tenemos varios miembros en un solo cuerpo, y todos los miembros no tienen la misma función; así nosotros que somos muchos no formamos sino un cuerpo en Cristo" (Rom. 12, 4 v 5). Y ponía personalmente en práctica su doctrina cuando escribía a los Romanos: -Áyudadrne con nuestras oraciones cerca de Dios" (Rom. 15, 30).


5.21.3.2 Comunicación de bienes en la Iglesia 

Los bienes que se comunican son: a) los méritos infinitos de Cristo; b) los méritos superabundantes de María Santísima y de los santos; c) el fruto de la Misa y de los sacramentos; d) las oraciones y buenas obras de los fieles. Estos bienes se llaman el tesoro espiritual de la Iglesia. 

Los méritos de María Santísima y de los santos se llaman superabundantes porque metecieron rnás de lo que necesitaban para salvarse; y de esa superabundancia podemos participar nosotros. 

Es posible que se nos comuniquen méritos ajenos, porque en toda obra buena hay dos partes: una parte personal, que corresponde exclusivamente al que la hace; y otra de que puede disponer en favor de los demás. Y ésta es la que se nos aplica. 


5.21.3.3 Modo como se comunican 

"Comunión de los Santos. -¿Cómo te lo diría?- ¿Ves lo que son las transfusiones de sangre para el cuerpo? Pues así viene a ser la comunión de los Santos para el alma- Josemaría Escrivá de Balaguer, Camino, n. 544).

Esta comunicación de bienes se hace de la siguiente manera: 

1°. Entre la Iglesia triunfante y la de la tierra, en cuanto los santos piden a Dios por nosotros y nos alcanzan gracia y favores; y nosotros les damos culto y nos encomendamos a su protección. 

2°. Entre nosotros y la Iglesia purgante, en cuanto nosotros ofrecemos sufragios y limosnas por las benditas ánimas; y ellas se convierten en poderosos intercesores nuestros al llegar al cielo. 

3°. Entre los mismos fieles de la tierra, en cuanto podemos ayudarnos unos a otros; y en cuanto todos los fieles participan del fruto de la Misa, buenas obras y oraciones de toda la Iglesia. 

Por eso aconseja el Apóstol Santiago: "Orad unos por otros, para que seáis salvos; pues vale mucho la oración perseverante del justo" (5, 16). 


5.21.3.4 Quiénes participan de estos bienes 

Participan de ellos todos los que pertenecen a la Iglesia Católica. 

  • Los que están en gracia participan abundantemente ya que la gracia es la que nos hace miembros vivos del Cuerpo de Cristo. Esta participación se hace según las leyes de justicia y de la misericordia divina, en una proporción que nos es desconocida. Tratándose de los fieles de la tierra, ordinariamente Dios ha de tener en cuenta su gracia y su fervor; y respecto a las benditas ánimas,. los méritos que alcanzaron en esta vida. 
  • Los que están en pecado mortal pierden la mayor parte de estos bienes. Sin embargo, por ser miembros del cuerpo de la Iglesia, participan de algo, especialmente en cuanto reciben gracias para su conversión. 
  • Los que no son miembros de la Iglesia, los infieles, herejes, apóstatas, cismáticos y excomulgados no participan de dichos bienes. 


"El que deja de luchar causa un mal a la Iglesia, a su empresa sobrenatural, a sus hermanos, a todas las almas. 

-Examínate: ¿no puedes poner más vibración de amor a Dios, en tu pelea espiritual? 

-Yo rezo por ti... y por todos. Haz tú lo mismo" (Josemaría Escrivá de Balaguer, Forja, 107). 





Damos gracias a Dios por la vida del P. Ignacio Garro, S.J. quien nos brindó toda su colaboración. Seguiremos publicando los materiales que nos compartió para dicho fin.

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Domingo XV Tiempo Ordinario. Ciclo B – La primera misión de los doce


 

P. Adolfo Franco, jesuita.

Lectura del santo evangelio según san Marcos (6, 7-13):

En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto.

Y añadió: «Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. Y si un lugar no os recibe ni os escucha, al marcharos sacudíos el polvo de los pies, para probar su culpa.»

Ellos salieron a predicar la conversión, echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.

Palabra del Señor


Jesús enseña a sus apóstoles que deben transmitir paz y salvación cuando son enviados al prójimo

Jesucristo se rodeó de doce Apóstoles, para que después de El siguieran la obra de salvación y la predicación del Evangelio. Y aun antes de dejar este mundo, hizo que estos doce elegidos tuvieran una práctica apostólica. Y para que puedan hacer bien esta experiencia apostólica, les da unas instrucciones bastante exigentes. De esto trata el Evangelio de este domingo.

La primera indicación del Señor es que no lleven nada (casi nada) para el camino: "... ni pan, ni alforja, ni dinero..." Es decir hay que ser libre de todos los condicionamientos que pueden atarnos, cuando se predica el Evangelio. El apóstol, primero debe liberarse totalmente, para que su único fin sea predicar el Evangelio que es de Dios, más que del predicador. Esto quiere decir pobreza, confianza en Dios, libertad y desprendimiento. Todo esto junto se puede entender en este mensaje. El estar libres de las ataduras que condicionan el mensaje, lo practicaron los profetas y los predicadores: desde Elías (Dios lo tuvo que alimentar milagrosamente, porque él no tenía nada, era absolutamente pobre), hasta Juan Bautista (lleva la pobreza hasta el extremo en su forma de vivir en el desierto). Y sobre todos el mismo Jesús, que no tenía ni casa ni dónde reclinar su cabeza, menos incluso que los pájaros y que las zorras. La pobreza es un gran instrumento apostólico; cuando es una pobreza que nace del corazón, y no simplemente impuesta por las circunstancias. Esta pobreza produce la libertad de espíritu.

Esta libertad del hombre enviado a evangelizar es necesaria, y no siempre los predicadores somos fieles a este mandato. Claro que la sociedad en que vivimos es mucho más compleja que la sociedad campesina y simple, en que vivieron Jesús y los apóstoles. Pero a veces es verdad que queremos añadir algunos elementos de fuerza exteriores al mensaje, superficiales (dinero, influencia, poder, presión, violencia) para hacer eficaz la predicación.

Otra indicación importante es el contenido del mensaje mismo que se debe transmitir. El Evangelista San Mateo, en el pasaje paralelo explicita más que San Marcos el contenido del mensaje que deben transmitir los apóstoles en esta misión (Cf. Mt 10, 7 y 13). Jesús les dice que el mensaje es anunciar la inminencia del Reino de Dios, y que trasmitan la paz. Ese debe ser el contenido fundamental de toda predicación, sea cual sea la forma en que se realice. 

Hablar de la cercanía del Reino de Dios es hablar sobre todo de Dios mismo, de su centralidad en la vida del hombre, de la primacía de Dios sobre todo lo demás, sobre cualquier otro interés. De la necesidad de buscarlo y adorarlo. De la importancia de someter nuestra conducta, y nuestra conciencia a lo que Dios ha enseñando: eso es hacer cercano el Reino de Dios. Hablar de la cercanía del Reino de Dios es hablar de que Dios está en nuestro corazón, y que desea que le permitamos invadirnos (El no lo hará sin que nuestra libertad le abra la puerta). Y trasmitir la paz es orientar el impulso de la predicación a la salvación, a la esperanza: dar paz y trasmitir paz, fundada precisamente en la aceptación del Reino de Dios. Aunque el Reino de Dios es lo más exigente, no se le puede trasmitir enarbolando amenazas y castigos. Hay que dar la paz: no una paz sin fundamento, sino la paz de la verdad y de la esperanza fundada en la Salvación de Jesucristo.

Está claro que el que habla del Reino de Dios debe hacerlo por experiencia propia: debe haber permitido que Dios sea el centro de su vida. El evangelizador debe haber sido evangelizado. Se trata de que las palabras que salen de nuestra boca sean un mensaje que nos brote del corazón, si no serán palabras que se las llevará el viento antes de que le lleguen a nuestro oyente. 

Y para comunicar la paz, hay que estar inundado por la paz. ¿Cómo se puede transmitir la paz con violencia? Y esa violencia se manifiesta de muchas maneras: se manifiesta en nuestra impaciencia por lograr el fruto pronto y que lo veamos, se manifiesta en la forma impositiva de hablar, hablar como quien pelea para dejar noqueado al oyente; a veces se puede manifestar en nuestra violencia oratoria de la que sale más impaciencia que paz. 

La paz es lo que todos deseamos en lo más profundo de nosotros. Tener la serenidad del espíritu, con una certeza de que hemos asentado nuestra vida en algo sólido, no en algo deleznable. Y esta seguridad y esta serenidad sólo la podemos obtener estando arraigados en Jesucristo nuestro Salvador, o sea, habiendo aceptado el Reino de Dios.



Voz de audio: José Alberto Torres Jiménez.
Ministerio de Liturgia de la Parroquia San Pedro, Lima. 
Agradecemos a José Alberto por su colaboración.
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Agradecemos al P. Adolfo Franco, S.J. por su colaboración.

Para otras reflexiones del P. Adolfo acceda AQUÍ.





Textos claves del Nuevo Testamento - 14. "...en espíritu y en verdad..."


 

P. Fernando Martínez Galdeano, jesuita  

La persona humana es un ser muy limitado y complejo, cuerpo, alma y espíritu: “Que el Dios de la paz os haga llevar la vida que corresponde a auténticos creyentes; que todo nuestro ser —espíritu, alma y cuerpo— se conserve irreprochable para la venida de nuestro Señor Jesucristo” (ITes 5,23).

Pero lo esencial aquí es que el espíritu del creyente es habitado por el Espíritu de Dios que lo renueva y se une a él para formar un sólo espíritu: “Es el mismo Espíritu que se une al nuestro para dar testimonio de que somos hijos de Dios” (Rm 8,16); “Dios es espíritu, y los que le adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad” (Jn 4,24); “Yo te aseguro que nadie puede entrar en el reino de Dios, si no nace del agua y del Espíritu” (Jn 3,5).




Agradecemos al P. Fernando Martínez SJ por su colaboración.

Para acceder a los otros temas AQUÍ.




Novena en honor a Nuestra Señora del Carmen


 

FUENTE: PORTAL CARMELITANO


DÍA PRIMERO

LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA EN LA ANUNCIACIÓN DEL SEÑOR

Salutación

Virgen del Carmen, queremos, a lo largo de estas jornadas, andar el camino de la plegaria y de la reflexión hacia una meta: La de conocerte más y amarte mejor. Ilumínanos, Señora de la Luz, para redescubrirte cada día en el misterio de Cristo y de la Iglesia. Haz que, a través de la experiencia espiritual del Carmelo, te contemplemos como Virgen orante que nos enseña a acoger, meditar, vivir y proclamar la Palabra de Dios, y como Madre espiritual que acompaña el desarrollo de nuestra existencia hasta la plenitud en Cristo. Así sea.

Momento Evangélico

Escribe S. Lucas:

“El ángel Grabiel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazareth, a una Virgen, desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; las Virgen se llamaba María. El ángel entrando a su presencia dijo: Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo; bendita tú entre las mujeres.”

*María es la llena de gracia desde el principio: desde su concepción inmaculada. Dios otorga a su Madre el don gratuito de la santidad esencial con miras a su cooperación a la obra redentora. Pero la Virgen, a su vez, se afana por conseguir la santidad personal con su correspondencia. María vive una santidad rebosante y creciente. Compañera generosa del Cristo Redentor, se convierte en la Madre de la Divina Gracia. Asunta ya a los cielos, continúa obteniéndonos los dones de la salvación eterna.

*Nosotros nacidos en pecado. Pero por la regeneración del agua y del Espíritu Santo, hemos muerto al pecado, naciendo a la vida de la gracia.

Desde el bautismo nuestro quehacer cristiano estriba en desarrollar ese germen sobrenatural, para vivir en plenitud nuestra filiación divina, la inhabitación trinitaria y nuestra configuración con Cristo.

*Pío XII nos recuerda que la devoción del Escapulario “produce abundantes frutos de santificación”. Hemos de llevar, pues, la librea mariana como un signo de nuestra llamada a la santidad.

Invocaciones

ROSA DEL CARMELO, perfúmanos en el alma y cuerpo, para que seamos buen olor de Cristo en medio de nuestros hermanos. (Ave María)

ESTRELLA DEL MAR, conduce nuestra barquilla en la noche oscura del destierro hasta las playas luminosas de la Patria. (Ave María)

REINA DEL CIELO, que un día, junto a ti, gocemos en la eternidad y proclamemos la grandeza del Señor, porque el Poderoso hizo en ti maravillas. (Ave María)

(PÍDASE LA GRACIA QUE SE DESEA ALCANZAR)

Plegaria Universal

Pidamos, hermanos, a Dios, fuente de toda santidad, que escuche nuestras súplicas por intercesión de santa María, Madre de la Divina Gracia, y digámosle confiadamente:

Por el don de María, la llena de gracia, te alabamos, Señor.

Para que la Iglesia, a la Cristo amó como a su esposa, entregándose a sí mismo por ella para santificarle, cumpla con el designio de su Divino Fundador.

Por el don de María, la llena de gracia, te alabamos, Señor

Para que todos los cristianos respondan generosamente a su vocación a la santidad en la Iglesia,

Por el don de María, la llena de gracia, te alabamos, Señor.

Para que los pastores de la grey de Cristo, desempeñen santamente su ministerio, a imagen del Sumo y Eterno Sacerdote,

Por el don de María, la llena de gracia, te alabamos, Señor.

Para que los consagrados a Dios, con los consejos evangélicos de castidad, pobreza y obediencia, siguiendo mas de cerca de Cristo, alcancen la caridad perfecta,

Por el don de María, la llena de gracia, te alabamos, Señor.

Para que los esposos cristianos se mantengan mutuamente en la gracia a lo largo de la vida, mediante la fidelidad en el amor.

Por el don de María, la llena de gracia, te alabamos, Señor.

(AÑADAMOS, EN SILENCIO, NUESTRAS INTENCIONES PERSONALES)

Oración

Te suplicamos, Señor, que nos asista con su intercesión poderosa la Santísima Virgen María y Reina del Carmelo, para que, guiados por su ejemplo y protección, lleguemos hasta la cima del monte de la perfección que es Cristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén



DÍA SEGUNDO

LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA, MUJER CREYENTE

Salutación

Virgen del Carmen, queremos, a lo largo de estas jornadas, andar el camino de la plegaria y de la reflexión hacia una meta: La de conocerte más y amarte mejor. Ilumínanos, Señora de la Luz, para redescubrirte cada día en el misterio de Cristo y de la Iglesia. Haz que, a través de la experiencia espiritual del Carmelo, te contemplemos como Virgen orante que nos enseña a acoger, meditar, vivir y proclamar la Palabra de Dios, y como Madre espiritual que acompaña el desarrollo de nuestra existencia hasta la plenitud en Cristo. Así sea.

Momento Evangélico

Escribe S. Lucas:

“En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel, oyó el saludo de María saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito:¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!... ¡Dichosa tú que has creído! Porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.”

*Isabel llama a su prima dicho por la fe. María es la mujer de fe en la hora de la Encarnación, cuando con su “Sí” incondicional se convierte en Madre de Dios.

María corona su fe en la prueba suprema del Calvario. Allí cree contra toda evidencia. María es modelo de una fe viva, oscura, contrastante, consecuente y apostólica.

*Nuestra vida cristiana es una vida cristiana de fe con exigencias de permanente crecimiento. Nos hemos de esforzar, pues, día a día en alcanzar la talla del creyente perfecto, sobre todo con las obras del amor. Cristo espera, además, que seamos testigos de esa nuestra fe ante el mundo ateo y descreído de hoy.

*Por el Escapulario estamos unidos con el Carmelo, una familia espiritual que camina por la fe desnuda hacia la unión divina, de la mano de María y de San Juan de la Cruz.

Invocaciones

ROSA DEL CARMELO, perfúmanos en el alma y cuerpo, para que seamos buen olor de Cristo en medio de nuestros hermanos.(Ave María)

ESTRELLA DEL MAR, conduce nuestra barquilla en la noche oscura del destierro hasta las playas luminosas de la Patria. (Ave María)

REINA DEL CIELO, que un día, junto a ti, gocemos en la eternidad y proclamemos la grandeza del Señor, porque el Poderoso hizo en ti maravillas. (Ave María)

(PÍDASE LA GRACIA QUE SE DESEA ALCANZAR)

Plegaria Universal

Oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre, de quien hemos recibido la fe mediante la Iglesia y digámosle con profunda humildad

Por intercesión de la Madre de los creyentes, aumenta nuestra fe.

Para que el pueblo de Dios conserve firme el sentido de la fe, que el Espíritu de la verdad suscita y mantiene en él.

Por intercesión de la Madre de los creyentes, aumenta nuestra fe.

Para que el mundo actual peregrino en la noche cerrada, encuentre al Dios que ha perdido.

Por intercesión de la Madre de los creyentes, aumenta nuestra fe.

Para que los cristianos “fugitivos” y “marginados” recuperen el don de la fe que recibieron en el bautismo,

Por intercesión de la Madre de los creyentes, aumenta nuestra fe.

Parta que todos nosotros demos testimonio de nuestra fe, sin avergonzarnos de Cristo ni del Evangelio,

Por intercesión de la Madre de los creyentes, aumenta nuestra fe.

Para que cuantos amamos a María, la imitemos en la fe, pronunciando ante Dios el “Sí” incondicional de nuestra obediencia,

Por intercesión de la Madre de los creyentes, aumenta nuestra fe.

Para que nuestros difuntos descorridos los velos de la fe, puedan contemplar a Dios cara a cara en la eternidad,

Por intercesión de la Madre de los creyentes, aumenta nuestra fe.

(AÑADAMOS, EN SILENCIO, NUESTRAS INTENCIONES PERSONALES)

Oración

Te suplicamos, Señor, que nos asista con su intercesión poderosa la Santísima Virgen María y Reina del Carmelo, para que, guiados por su ejemplo y protección, lleguemos hasta la cima del monte de la perfección que es Cristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén



DÍA TERCERO

LA BIENAVENTURADA MARÍA, LA VIRGEN DE CANA

Salutación

Virgen del Carmen, queremos, a lo largo de estas jornadas, andar el camino de la plegaria y de la reflexión hacia una meta: La de conocerte más y amarte mejor. Ilumínanos, Señora de la Luz, para redescubrirte cada día en el misterio de Cristo y de la Iglesia. Haz que, a través de la experiencia espiritual del Carmelo, te contemplemos como Virgen orante que nos enseña a acoger, meditar, vivir y proclamar la Palabra de Dios, y como Madre espiritual que acompaña el desarrollo de nuestra existencia hasta la plenitud en Cristo. Así sea

Momento Evangélico

Escribe S. Lucas:

“Había una boda en Cana de Galilea y la Madre de Jesús estaba allí; Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda. Faltó vino y la Madre de Jesús le dijo: No les queda vino. Jesús contestó: Mujer, déjame, todavía no ha llegado mi hora, Su Madre dijo a los sirvientes: Haced lo que El os diga... En Galilea Jesús comenzó sus signos”.

*María aparece en esta escena evangélica ayudando a unos recién casados que durante el banquete nupcial están al borde del ridículo por la falta de vino.

María acude discretamente a Jesús pidiéndole remedio, aun a costa de un milagro. Y consigue de Cristo el “signo”, después de una aparente negativa. El gesto de María nos habla de un corazón rebosante de amor fraterno. Ha sido la caridad, hecha delicadeza, la que ha puesto en labios de la Madre la súplica que desata la omnipotencia del Hijo.

*Parece impertinente recordar que el amor fraterno es el mandamiento nuevo de Cristo. Pero hay que repetirlo con oportunidad o sin ella, pues a menudo olvidamos en la practica lo que hemos de saber en teoría. Cristo había dado pruebas incontrastables de amor a los hombres con su encarnación, con su vida, con su mensaje, con su pasión y muerte y tenía derecho a exigirnos a los hombres el amor de los unos para con los otros. Así nos lo mandó reiteradamente en su testamento.

Los cristianos hemos de ir superando nuestro egoísmo, para llegar a la sublime meta de la caridad fraterna; un amor que ha de estar entretejido, como el de María, de comprensión, delicadeza y servicio.

*Se ha llamado al Escapulario “signo de hermandad”. Vivamos, pues, lo que el vestido de María simboliza. Que cuantos llevamos la librea de carmelita tengamos una sola alma y un solo corazón.

Invocaciones

ROSA DEL CARMELO, perfúmanos en el alma y cuerpo, para que seamos buen olor de Cristo en medio de nuestros hermanos.(Ave María)

ESTRELLA DEL MAR, conduce nuestra barquilla en la noche oscura del destierro hasta las playas luminosas de la Patria. (Ave María)

REINA DEL CIELO, que un día, junto a ti, gocemos en la eternidad y proclamemos la grandeza del Señor, porque el Poderoso hizo en ti maravillas. (Ave María)

(PÍDASE LA GRACIA QUE SE DESEA ALCANZAR)

Plegaria Universal

Elevemos nuestra oración al Dios Amor en manos de María, la Madre del amor Hermoso, y pidámosle por las necesidades de todos los hombres, nuestros hermanos, diciendo con fe:

Que interceda por nosotros la Reina del Carmelo

Para que la Iglesia, se alce en el mundo de hoy como signo radiante de amor de Dios y a los hombres con su predicación y con sus obras,

Que interceda por nosotros la Reina del Carmelo

Para que todos los gobernantes de las naciones trabajen sin descanso por la implantación de una paz estable entre los pueblos.

Que interceda por nosotros la Reina del Carmelo

Para que todos los cristianos, unidos siempre en la caridad, busquen la verdad por el camino del diálogo,

Que interceda por nosotros la Reina del Carmelo

Para que cuantos se han consagrado al apostolado de la caridad en la vida religiosa no desmayen en su entrega a los demás,

Que interceda por nosotros la Reina del Carmelo

Para que todos los hijos de María aprendamos de nuestra Madre, a pensar en las necesidades del hermano, como hizo en las bodas de Cana de Galilea,

Que interceda por nosotros la Reina del Carmelo

Para que nuestros difuntos, entren a formar parte en la gran familia de los bienaventurados.

Que interceda por nosotros la Reina del Carmelo

(AÑADAMOS, EN SILENCIO, NUESTRAS INTENCIONES PERSONALES)

Oración

Te suplicamos, Señor, que nos asista con su intercesión poderosa la Santísima Virgen María y Reina del Carmelo, para que, guiados por su ejemplo y protección, lleguemos hasta la cima del monte de la perfección que es Cristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén



DÍA CUARTO

LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA, MADRE Y MAESTRA ESPIRITUAL

Salutación

Virgen del Carmen, queremos, a lo largo de estas jornadas, andar el camino de la plegaria y de la reflexión hacia una meta: La de conocerte más y amarte mejor. Ilumínanos, Señora de la Luz, para redescubrirte cada día en el misterio de Cristo y de la Iglesia. Haz que, a través de la experiencia espiritual del Carmelo, te contemplemos como Virgen orante que nos enseña a acoger, meditar, vivir y proclamar la Palabra de Dios, y como Madre espiritual que acompaña el desarrollo de nuestra existencia hasta la plenitud en Cristo. Así sea

Momento Evangélico

Escribe S. Lucas:

“En aquel tiempo, los pastores se decían unos a otros: “Vamos derecho a Belén, a ver eso que ha pasado y que nos ha comunicado el Señor”.

Fueron corriendo y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que les habían dicho de aquel niño. Todos los que lo oían se admiraban de lo que les decían los pastores.

Y María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.

*Contemplamos hoy a María, como Madre y Maestra de oración. Ella ha sido la gran orante. Ella conservando las palabras del Señor, y meditándolas en su corazón, nos revela su trato amistoso con Dios el la intimidad. María, en su oración, ante todo, se afana por adorar y alabar a Dios. La Virgen es guía segura en los difíciles caminos de la oración.

*El hombre necesita orar. Como mendigo que es de Dios, debe acudir a Él en busca de ayuda para su menesterosidad.

Como criatura, ha de reconocer el dominio del Creador con la adoración y la alabanza. Hijos de una sociedad secularizada, autosuficiente y extrovertida, sentimos las dificultades y aun el cansancio de la oración. Pero hemos de luchar frente al ambiente negativo que trata de sofocar nuestra vida de orantes. Hoy más que nunca los cristianos hemos de recordar la consigna del Señor: Es preciso orar siempre, sin desfallecer.

*El Escapulario expresa una profunda sintonía con María y nos recuerda que debemos continuar aquí en la tierra el amor de Jesús hacia su Madre. Orar es “recibir a Dios en nuestros corazones, llevarlo dentro de nuestro corazón, alimentarlo y hacerlo crecer en nosotros de tal modo que Él nazca de nosotros y viva con nosotros como el Dios con nosotros” (Tito Brandsma. Y también, nos ha invitado Pío XII a “ver en el Escapulario que vestimos día y noche, significa con elocuente simbolismo, la oración”. No perdamos nunca de vista que esa librea mariana nos vincula a una Orden que tiene como carisma el mantener un alto espíritu de oración.

Invocaciones

ROSA DEL CARMELO, perfúmanos en el alma y cuerpo, para que seamos buen olor de Cristo en medio de nuestros hermanos.(Ave María)

ESTRELLA DEL MAR, conduce nuestra barquilla en la noche oscura del destierro hasta las playas luminosas de la Patria. (Ave María)

REINA DEL CIELO, que un día, junto a ti, gocemos en la eternidad y proclamemos la grandeza del Señor, porque el Poderoso hizo en ti maravillas. (Ave María)

(PÍDASE LA GRACIA QUE SE DESEA ALCANZAR)

Plegaria Universal

Oremos, hermanos, a Dios, nuestro Padre, por medio de Jesucristo y en el Espíritu Santo, y digámosle con confianza de hijos:

Por intercesión, de Mará nuestra Madre, atiende nuestras súplicas

Para que Cristo, maestro de oración para sus discípulos, enseñe también a orar a los cristianos de hoy,

Por intercesión, de Mará nuestra Madre, atiende nuestras súplicas

Para que todos los hombres, encuentren el camino que lleva al trato de amistad con el Dios Amor,

Por intercesión, de Mará nuestra Madre, atiende nuestras súplicas

Para que cuantos pertenecen a la familia del Carmelo, sean testigos de la intimidad divina ante los hombres, sus hermanos,

Por intercesión, de Mará nuestra Madre, atiende nuestras súplicas

Para que nuestra oración compasiva, ayude a los fieles difuntos a purificarse definitivamente de sus manchas, a fin de que puedan entrar en el gozo de su Señor,

Por intercesión, de Mará nuestra Madre, atiende nuestras súplicas

(AÑADAMOS, EN SILENCIO, NUESTRAS INTENCIONES PERSONALES)

Oración

Te suplicamos, Señor, que nos asista con su intercesión poderosa la Santísima Virgen María y Reina del Carmelo, para que, guiados por su ejemplo y protección, lleguemos hasta la cima del monte de la perfección que es Cristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén



DÍA QUINTO

SANTA MARÍA DE NAZARETH

Salutación

Virgen del Carmen, queremos, a lo largo de estas jornadas, andar el camino de la plegaria y de la reflexión hacia una meta: La de conocerte más y amarte mejor. Ilumínanos, Señora de la Luz, para redescubrirte cada día en el misterio de Cristo y de la Iglesia. Haz que, a través de la experiencia espiritual del Carmelo, te contemplemos como Virgen orante que nos enseña a acoger, meditar, vivir y proclamar la Palabra de Dios, y como Madre espiritual que acompaña el desarrollo de nuestra existencia hasta la plenitud en Cristo. Así sea

Momento Evangélico

Escribe S. Mateo:

“Fue Jesús a su ciudad y se puso ha enseñar en la sinagoga. La gente decía, admirada: ¿De dónde saca éste esa sabiduría y esos milagros?¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su Madre María?

*Lo nazarenos tienen a Jesús por hijo del carpintero, según consigna de San Mateo, y por carpintero, conforme a la versión más primitiva da San Marcos. Por consiguiente, María era esposa de un carpintero y Madre de un carpintero. Esposa y madre de trabajador. Y trabajadora ella misma. Que cerca nos recuerda aquella María que realiza los quehaceres de casa, guisar, coser, lavar, zurcir, barrer... Aunque utilicen otros títulos más grandes para saludar a nuestra Señora, nosotros la proclamamos hoy “Santa María del trabajo”.

*Dios que es la actividad esencial, hizo al hombre para trabajar como el pájaro para volar. Y Cristo redimió el trabajo y nos redimió con su trabajo, el trabajo desde entonces es medio para configurarnos con un Cristo que quiso hacerse obrero.

*El Escapulario es en su origen una prenda monacal íntimamente relacionada con el trabajo. Que veamos pues en él como una apremiante invitación a trabajar, como trabajaron Cristo y María.

Qué bonito sería que antes de emprender nuestra tarea diaria, besáramos con amor el Escapulario, para ofrecer a Dios nuestra actividad por manos de María.

Invocaciones

ROSA DEL CARMELO, perfúmanos en el alma y cuerpo, para que seamos buen olor de Cristo en medio de nuestros hermanos.(Ave María)

ESTRELLA DEL MAR, conduce nuestra barquilla en la noche oscura del destierro hasta las playas luminosas de la Patria. (Ave María)

REINA DEL CIELO, que un día, junto a ti, gocemos en la eternidad y proclamemos la grandeza del Señor, porque el Poderoso hizo en ti maravillas. (Ave María)

(PÍDASE LA GRACIA QUE SE DESEA ALCANZAR)

Plegaria Universal

Pidamos a Dios Todopoderoso, que dio a los hombres la ley universal del trabajo, asociándolo a su obra, y digámosle con palabras salidas del corazón:

Que María, Madre de Jesús trabajador, interceda por nosotros

Para que la Iglesia Madre y Maestra, oriente siempre con la luz del Evangelio los problemas del mundo laboral.

Que María, Madre de Jesús trabajador, interceda por nosotros

Para que los gobernantes de los pueblos promuevan incansablemente la justicia social, teniendo en cuenta las necesidades materiales y exigencias morales, espirituales y religiosos de las clases trabajadoras,

Que María, Madre de Jesús trabajador, interceda por nosotros

Para que los trabajadores tomen conciencia de la dignidad del quehacer humano, expresión de la propia persona, y cumpla lealmente con sus obligaciones,

Que María, Madre de Jesús trabajador, interceda por nosotros

Para que nosotros los cristianos trabajemos no sólo a imitación de Jesús, sino como miembros de Cristo artesano,

Que María, Madre de Jesús trabajador, interceda por nosotros

Para que todas las mujeres imiten a María, y sean acogidas y tratadas con dignidad y respeto en sus centros de trabajo,

Que María, Madre de Jesús trabajador, interceda por nosotros

Para que nuestros difuntos, que pasaron por el mundo trabajando, reciban ya el salario del descanso eterno

Que María, Madre de Jesús trabajador, interceda por nosotros

(AÑADAMOS, EN SILENCIO, NUESTRAS INTENCIONES PERSONALES)

Oración

Te suplicamos, Señor, que nos asista con su intercesión poderosa la Santísima Virgen María y Reina del Carmelo, para que, guiados por su ejemplo y protección, lleguemos hasta la cima del monte de la perfección que es Cristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén



DÍA SEXTO

SANTA MARÍA REINA Y MADRE DE MISERICORDIA

Salutación

Virgen del Carmen, queremos, a lo largo de estas jornadas, andar el camino de la plegaria y de la reflexión hacia una meta: La de conocerte más y amarte mejor. Ilumínanos, Señora de la Luz, para redescubrirte cada día en el misterio de Cristo y de la Iglesia. Haz que, a través de la experiencia espiritual del Carmelo, te contemplemos como Virgen orante que nos enseña a acoger, meditar, vivir y proclamar la Palabra de Dios, y como Madre espiritual que acompaña el desarrollo de nuestra existencia hasta la plenitud en Cristo. Así sea

Momento Evangélico

Escribe S. Lucas:

“Y María dijo: Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi Salvador, por que ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, por que el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo. Y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.

El hace proezas con su brazo: Dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, a favor de Abraham y su descendencia por siempre”.

*Estas vibrantes palabras de María, que alaba por dos veces a Dios misericordioso, nos revela que habiendo experimentado de manera singular la misericordia de Dios, “ruega sin cesar” por la salvación del pueblo que se acoge confiado a ella en medio de las tribulaciones y peligros.

Ella nos dio a Jesucristo, misericordia visible del Dios rico en misericordia, y ahora ella como Madre de Jesús, en los cielos presenta las necesidades de los fieles a su Hijo, como le rogó en vida por los esposos de Cana.

*Invocar a María como Madre de Misericordia, es desear vivamente la misericordia de Dios. Es acudir confiados a nuestra Madre, que atenta siempre a las plegarias de sus hijos, ruega sin cesar a Jesucristo, para que Él enriquezca con su gracia nuestra pobreza, y fortalezca con su poder nuestra debilidad y es también el de poder acoger y vivir como ella la invitación de su Hijo: “Sed, misericordiosos, como vuestro Padre es Misericordioso”.

*Llevar el Escapulario, es reconocer a María, como nuestra “Reina y Madre de misericordia”, y experimentar su protección. Entonces nuestra pequeñez se llena de su grandeza y misericordia y no tenemos miedo de presentarnos ante Ella porque la vemos muy cercana a nosotros, alcanzándonos siempre la misericordia de Dios.

Invocaciones

ROSA DEL CARMELO, perfúmanos en el alma y cuerpo, para que seamos buen olor de Cristo en medio de nuestros hermanos.(Ave María)

ESTRELLA DEL MAR, conduce nuestra barquilla en la noche oscura del destierro hasta las playas luminosas de la Patria. (Ave María)

REINA DEL CIELO, que un día, junto a ti, gocemos en la eternidad y proclamemos la grandeza del Señor, porque el Poderoso hizo en ti maravillas. (Ave María)

(PÍDASE LA GRACIA QUE SE DESEA ALCANZAR)

Plegaria Universal

Oremos, hermanos, a nuestro Padre, que por medio de María nos dio a Jesucristo, misericordia visible del Dios rico en misericordia, y digámosle con confianza:

Por María, Madre de Misericordia, escúchanos, Señor

Padre, que experimentando tu clemencia en la tierra, merezcamos alcanzar tu gloria en el cielo, junto a Jesús y a María,

Por María, Madre de Misericordia, escúchanos, Señor

Padre Santo, inclina los oídos de tu piedad, a tus hijos que, agobiados por el pecado, vuelven sus ojos a ti, e invocan tu clemencia,

Por María, Madre de Misericordia, escúchanos, Señor

Al acoger gozosos, Padre, tu perdón, concédenos proclamar siempre tu misericordia, como hizo la Bienaventurada Virgen,

Por María, Madre de Misericordia, escúchanos, Señor

Padre bueno, concédenos a cuantos honramos a la Virgen, Madre de Misericordia, que, mostrándonos misericordiosos hacia los hermanos, merezcamos alcanzar de ti perdón e indulgencia.

Por María, Madre de Misericordia, escúchanos, Señor

Padre te pedimos por nuestros hermanos difuntos, para que alcancen de tu misericordia el perdón de sus pecados y gocen ya de la alegría de contemplar tu rostro.

Por María, Madre de Misericordia, escúchanos, Señor

(AÑADAMOS, EN SILENCIO, NUESTRAS INTENCIONES PERSONALES)

Oración

Te suplicamos, Señor, que nos asista con su intercesión poderosa la Santísima Virgen María y Reina del Carmelo, para que, guiados por su ejemplo y protección, lleguemos hasta la cima del monte de la perfección que es Cristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén



DÍA SÉPTIMO

SANTA MARÍA, DISCÍPULA DEL SEÑOR

Salutación

Virgen del Carmen, queremos, a lo largo de estas jornadas, andar el camino de la plegaria y de la reflexión hacia una meta: La de conocerte más y amarte mejor. Ilumínanos, Señora de la Luz, para redescubrirte cada día en el misterio de Cristo y de la Iglesia. Haz que, a través de la experiencia espiritual del Carmelo, te contemplemos como Virgen orante que nos enseña a acoger, meditar, vivir y proclamar la Palabra de Dios, y como Madre espiritual que acompaña el desarrollo de nuestra existencia hasta la plenitud en Cristo. Así sea

Momento Evangélico

Escribe S. Lucas:

“Y vinieron a ver a Jesús, su Madre y sus hermanos, pero con el gentío no lograban llegar has Él. Entonces le avisaron: Tu Madre y tus hermanos están afuera y quieren verte. Él les contestó: Mi madre y mis hermanos son éstos: los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen en por obra”.

*En este pasaje evangélico la respuesta de Cristo nos resulta misteriosa y hasta desconcertante. Parece como si en ella pospusiese a su Madre y diese preferencia a los oyentes y cumplidores de la Palabra de Dios.

Pero la verdad es que nadie como María ha escuchado y puesto en obra la Palabra de Dios. Por ello es la Madre de Dios en sentido total. En la anunciación, María acoge la Palabra de Dios transmitida por el Ángel, con fe y obediencia. Y será entonces cuando el Verbo se haga carne en sus entrañas virginales.

*La Iglesia nos abre los tesoros de la Biblia, sobre todo en la celebración de la Palabra, que precede a la Eucaristía. La misma Iglesia nos recomienda la asidua lectura personal de la Palabra de Dios, para alcanzar el sublime conocimiento de Cristo. Hemos de hacer por consiguiente, de la Palabra Divina alimento frecuente de nuestra fe cristiana.

*Llevamos el Escapulario, signo del silencio humilde que nos acerca al Evangelio; expresión de una mirada mutua, de María a nosotros, y de nosotros a Ella; compromiso de guardar la Palabra de Dios y meditarla en nuestro corazón.

Invocaciones

ROSA DEL CARMELO, perfúmanos en el alma y cuerpo, para que seamos buen olor de Cristo en medio de nuestros hermanos.(Ave María)

ESTRELLA DEL MAR, conduce nuestra barquilla en la noche oscura del destierro hasta las playas luminosas de la Patria. (Ave María)

REINA DEL CIELO, que un día, junto a ti, gocemos en la eternidad y proclamemos la grandeza del Señor, porque el Poderoso hizo en ti maravillas. (Ave María)

(PÍDASE LA GRACIA QUE SE DESEA ALCANZAR)

Plegaria Universal

Oremos, hermanos, a Dios que antiguamente habló por los profetas y ahora, en la etapa final, nos ha hablado por el Hijo y digámosle llenos de confianza:

Por la Madre del Verbo encarnado, escúchanos, Señor

Para que la Iglesia, iluminada por el Espíritu Santo, se esfuerce en comprender cada día mejor la Escritura, a fin de transmitir a sus hijos el mensaje salvador con eficacia,

Por la Madre del Verbo encarnado, escúchanos, Señor

Para que los sacerdotes y cuantos se dediquen al ministerio de la Palabra sepan comunicar a los fieles los tesoros de la divina Revelación,

Por la Madre del Verbo encarnado, escúchanos, Señor

Para que el culto a la Palabra de Dios cree entre los cristianos un clima ecuménico que lleve a la unidad de la Iglesia,

Por la Madre del Verbo encarnado, escúchanos, Señor

Para que la Palabra de Dios sea para nosotros apoyo de la fe, alimento del alma y fuente límpida y perenne de vida espiritual,

Por la Madre del Verbo encarnado, escúchanos, Señor

Para que los que tenemos a María como Madre, acojamos, como ella, la Palabra de Dios con fe y obediencia,

Por la Madre del Verbo encarnado, escúchanos, Señor

Para que los fieles difuntos que creyeron en la Palabra de Cristo, no perezcan, sino que tengan vida eterna,

Por la Madre del Verbo encarnado, escúchanos, Señor

(AÑADAMOS, EN SILENCIO, NUESTRAS INTENCIONES PERSONALES)

Oración

Te suplicamos, Señor, que nos asista con su intercesión poderosa la Santísima Virgen María y Reina del Carmelo, para que, guiados por su ejemplo y protección, lleguemos hasta la cima del monte de la perfección que es Cristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén


DÍA OCTAVO

LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA, DEL MONTE CARMELO

Salutación

Virgen del Carmen, queremos, a lo largo de estas jornadas, andar el camino de la plegaria y de la reflexión hacia una meta: La de conocerte más y amarte mejor. Ilumínanos, Señora de la Luz, para redescubrirte cada día en el misterio de Cristo y de la Iglesia. Haz que, a través de la experiencia espiritual del Carmelo, te contemplemos como Virgen orante que nos enseña a acoger, meditar, vivir y proclamar la Palabra de Dios, y como Madre espiritual que acompaña el desarrollo de nuestra existencia hasta la plenitud en Cristo. Así sea

Momento Evangélico

Escribe S. Juan:

“Junto a la cruz de Jesús estaban su Madre, la hermana de su Madre, María de Cleofás, y María la Magdalena. Jesús, al ver a su Madre y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su Madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo. Luego dijo al discípulo: Ahí tienes a tu Madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa”.

*Cristo, moribundo, provee a la próxima soledad de su Madre, encomendándola a los cuidados filiales del discípulo amado. María será en adelanta la Madre de Juan. Y Juan será el hijo de María. Pero las palabras de Cristo agonizante tiene en sentido más universal. La Iglesia se ve representada en la persona de Juan y recibe como suyo el testamento: Ahí tienes a tu Madre. A su vez el Carmelo se contempla prefigurado en Juan, recibiendo así a María como Madre espiritual de la Orden.

*Los miembros de la Familia carmelita sabemos que el marianismo es una nota esencial de nuestra vocación. Hemos nacido espiritualmente de la Virgen. Ella, como hacen las buenas madres con sus hijos, nos ha alimentado, nos ha vestido, nos ha amparado en las horas de peligro.

Se ha afirmado que el Carmelo es “todo de María”, mariano por su origen, mariano por su historia, mariano por su tradición, mariano por su espiritualidad, mariano por su apostolado, mariano por su Escapulario...Y así lo vivieron: Santa Teresa de Jesús, con su cariño tierno y misionero hacia la Madre; San Juan del Cruz y su mirada permanente al misterio de María para aprender a dejarse guiar por el Espíritu, y tantos hermanos y hermanas, han seguido haciendo alianza con la Madre a través de los tiempos.

* El Escapulario se convierte en signo de alianza y de comunión recíproca entre María y los fieles (Juan Pablo II) El Escapulario, por su sencillez, nos habla de las cosas de cada día, pero, con una rica expresividad que lo convierte en patrimonio de los pobres de la tierra, habla de alianza con todos los pueblos y de la comunión de hermandad entre nosotros. El Escapulario, es una parábola de comunión, porque es regalo de una Mujer que besa cada día nuestra herida y nos acerca de forma entrañable, en su ser de mujer, la ternura de Dios Trinidad.

Invocaciones

ROSA DEL CARMELO, perfúmanos en el alma y cuerpo, para que seamos buen olor de Cristo en medio de nuestros hermanos.(Ave María)

ESTRELLA DEL MAR, conduce nuestra barquilla en la noche oscura del destierro hasta las playas luminosas de la Patria. (Ave María)

REINA DEL CIELO, que un día, junto a ti, gocemos en la eternidad y proclamemos la grandeza del Señor, porque el Poderoso hizo en ti maravillas. (Ave María)

(PÍDASE LA GRACIA QUE SE DESEA ALCANZAR)

Plegaria Universal

Invoquemos, hermanos, a Dios, nuestro Padre, que nos ha dado a María por Madre y digámosle con profunda gratitud:

Por el don de María, su Madre, el Carmelo te aclama, Señor.

Para que la Iglesia, a imitación de la Madre del Señor, por la virtud del Espíritu Santo, conserve virginalmente una fe íntegra, una esperanza sólida y una caridad sincera,

Por el don de María, su Madre, el Carmelo te aclama, Señor.

Para que todos los hombres experimenten la mano protectora de María, su Madre en los momentos de dificultad, de tentación y de caída,

Por el don de María, su Madre, el Carmelo te aclama, Señor.

Para que la familia del Carmelo mantenga siempre viva la vocación mariana en su ser y en su obrar,

Por el don de María, su Madre, el Carmelo te aclama, Señor.

Para que cuantos llevan el Escapulario, vivan la consagración a María en él simbolizada y trabajen por su salvación con respeto y sinceridad, desechando falsas confianzas,

Por el don de María, su Madre, el Carmelo te aclama, Señor.

Para que nuestros hermanos difuntos, logren cuanto antes gozar de la compañía de su Madre en el lugar del consuelo, de la luz y de la paz,

Por el don de María, su Madre, el Carmelo te aclama, Señor.

(AÑADAMOS, EN SILENCIO, NUESTRAS INTENCIONES PERSONALES)

Oración

Te suplicamos, Señor, que nos asista con su intercesión poderosa la Santísima Virgen María y Reina del Carmelo, para que, guiados por su ejemplo y protección, lleguemos hasta la cima del monte de la perfección que es Cristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén


DÍA NOVENO

LA VIRGEN MARÍA FRENTE AL MISTERIO DEL DOLOR

Salutación

Virgen del Carmen, queremos, a lo largo de estas jornadas, andar el camino de la plegaria y de la reflexión hacia una meta: La de conocerte más y amarte mejor. Ilumínanos, Señora de la Luz, para redescubrirte cada día en el misterio de Cristo y de la Iglesia. Haz que, a través de la experiencia espiritual del Carmelo, te contemplemos como Virgen orante que nos enseña a acoger, meditar, vivir y proclamar la Palabra de Dios, y como Madre espiritual que acompaña el desarrollo de nuestra existencia hasta la plenitud en Cristo. Así sea

Momento Evangélico

Escribe S. Lucas:

“Cuando entraban (en el templo) con el Niño Jesús sus padres, Simeón los bendijo diciendo a María: Mira: éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. y a ti una espada te traspasará el alma”.

*La profecía del anciano Simeón, recogida en este pasaje de San Lucas, tendrá puntual cumplimiento a lo largo de la vida de nuestra Señora. Espada será el destierro a Egipto, la pobreza de Nazareth, la pérdida de Jesús en el Templo, la separación del Hijo durante su evangelización... Pero la espada del vaticinio desgarrará sobre todo las entrañas maternales de María en la pasión y muerte de su Hijo. María, junto a la cruz de Cristo, se convierte en la Dolorosa, en la Reina de los mártires.

*Dios no ha creado el dolor, ni el hombre fue creado para el sufrimiento. Fue el pecado original el que introdujo en la familia humana el dolor con su larga caravana de torturas físicas y sufrimientos morales. Cristo asumió voluntariamente el dolor, haciéndolo instrumento de redención. Desde entonces el enigma del sufrimiento se descifra, siquiera parcialmente; y el hombre tiene el privilegio de poder completar lo que falta a los padecimientos de Cristo, sufriendo por su Cuerpo que es la Iglesia. El dolor antinatural, se cambia así en sobrenatural: corredentor.

*Nos recuerda Pío XII que por el Escapulario estamos consagrados al Corazón de María: un Corazón traspasado por la espada del sufrimiento. Este vestido mariano nos vincula, a la familia del Carmelo. En ella, sus más relevantes figuras han buscado siempre el “padecer”, sabiendo como sabían aquello que: “En la cruz está la Vida y el consuelo y que ella sola es el camino para el cielo”.

Invocaciones

ROSA DEL CARMELO, perfúmanos en el alma y cuerpo, para que seamos buen olor de Cristo en medio de nuestros hermanos.(Ave María)

ESTRELLA DEL MAR, conduce nuestra barquilla en la noche oscura del destierro hasta las playas luminosas de la Patria. (Ave María)

REINA DEL CIELO, que un día, junto a ti, gocemos en la eternidad y proclamemos la grandeza del Señor, porque el Poderoso hizo en ti maravillas. (Ave María)

(PÍDASE LA GRACIA QUE SE DESEA ALCANZAR)

Plegaria Universal

Oremos, hermanos, a Dios Padre, que no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó a la pasión y muerte, y digámosle con el más vivo reconocimiento:

Por los dolores de tu Madre, te lo pedimos, Señor.

Para que la Iglesia, esposa de Cristo Crucificado, peregrinando entre persecuciones, anuncie valerosamente la cruz del Señor hasta que vuelva,

Por los dolores de tu Madre, te lo pedimos, Señor.

Para que los que sufren en el mundo la guerra, el hambre las discriminaciones raciales...encuentren consuelo en María, su Madre,

Por los dolores de tu Madre, te lo pedimos, Señor.

Para que los perseguidos por la fe cristiana iluminen sus penalidades con el resplandor de la cruz de Cristo,

Por los dolores de tu Madre, te lo pedimos, Señor.

Para que nuestros enfermos se sientan aliviados en sus dolores por la que es Salud de los enfermos y Consoladora de los afligidos,

Por los dolores de tu Madre, te lo pedimos, Señor.

Para que nosotros, los cristianos, sepamos asumir el sufrimiento asociándolo al suplicio redentor de Jesús Crucificado,

Por los dolores de tu Madre, te lo pedimos, Señor.

Para que cuantos murieron con el Escapulario y sufren las penas del purgatorio, entren ya de la Gloria de Cristo,

Por los dolores de tu Madre, te lo pedimos, Señor.

(AÑADAMOS, EN SILENCIO, NUESTRAS INTENCIONES PERSONALES)

Oración

Te suplicamos, Señor, que nos asista con su intercesión poderosa la Santísima Virgen María y Reina del Carmelo, para que, guiados por su ejemplo y protección, lleguemos hasta la cima del monte de la perfección que es Cristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén



CONCLUSIÓN

Muchos hombres y mujeres se han hecho santos cultivando día a día el amor a la Virgen. “Un espléndido ejemplo de esta espiritualidad mariana, que modela interior mente a las personas y las configura a Cristo, primogénito entre muchos hermanos, son los testimonios de santidad y de sabiduría de tantos santos y santas del Carmelo, todos creciendo a la sombra y bajo la tutela de la Madre”(Juan Pablo II.

La devoción auténtica a la Virgen no les ha llevado a un sentimentalismo estéril y transitorio, sino que ha brotado de la fe y se ha expresado en el amor filial y en el deseo de imitarla en sus virtudes.

Nosotros hemos querido, en estos días, mirar el rostro de la Virgen, para descubrir en ese rostro a Jesús, amar a Jesús y seguir a Jesús. Un ejercicio tan sencillo como es la “novena”, nueve días de camino y de encuentro comunitario, nos ha permitido mirar y admirar a la Madre, y aprender a mirar el mundo con el cariño y el amor que Dios lo mira.

Que María haga de nosotros hombres y mujeres de hoy, que vivamos el momento presente, con las luces y sombras de hoy, con valentía y con lucidez, sin avergonzarnos de ser amigos de Jesús. Que haga de nosotros personas creativas y con la esperanza siempre puesta en el corazón, capaces de servir con lo mejor que tenemos, como contemplábamos en estos días en María.

Y como veíamos en estos días el Escapulario es don de la Madre del Carmelo y una tarea, de ser santos, ser testigos de la luz de Cristo. Vayamos con María, gozosos al encuentro de nuestros hermanos, siendo testigos visibles del amor de Cristo en medio de ellos.


 

TOMADO DE:

https://www.portalcarmelitano.org/devociones/128-devociones-novenas/309-virgen-del-carmen-novena-en-honor-a-nuestra-senora.html

Ofrecimiento Diario - Orando con el Papa Francisco en el mes de JULIO 2021: Amistad Social

  

 



RED MUNDIAL DE ORACIÓN DEL PAPA
APOSTOLADO DE LA ORACIÓN

INTENCIONES DEL PAPA PARA EL MES DE JULIO




OFRECIMIENTO DIARIO

Padre Bueno, sé que estás conmigo.
Aquí estoy en este nuevo día.
Pon una vez más mi corazón
junto al Corazón de tu Hijo Jesús,
que se entrega por mí y que viene a mí en la Eucaristía.
Que tu Espíritu Santo me haga su amigo y apóstol, 
disponible a su misión de compasión.
Pongo en tus manos mis alegrías y esperanzas,
mis trabajos y sufrimientos, todo lo que soy y tengo,
en comunión con mis hermanos y hermanas de esta red mundial de oración.
Con María te ofrezco mi jornada por la misión de la Iglesia y por la intención de Oración del Papa para este mes:

«Recemos para que, en situaciones sociales, económicas y políticas conflictivas, seamos arquitectos de diálogo y de amistad, valientes y apasionados.»

AMÉN





ORACIÓN

Señor Jesús, hijo del Padre, que llamaste “tus amigos”

a los primeros Doce, amando sus fragilidades,

sin tenerles en cuenta sus traiciones y torpezas.

Venimos a Ti, con el deseo de responder con fidelidad

a esa amistad que hoy nos ofreces;

también en medio de nuestras debilidades y miedos.

Fortalécenos con tu Espíritu Santo, como a Felipe y a Pedro,

para que nos decidamos por Ti, por tu amistad,

por tu proyecto de fraternidad y amistad social;

aprendiendo a vivir en armonía unos con otros,

abiertos al diálogo y valorando nuestras diferencias.

Amen.


Padre Nuestro…

Ave María...

Gloria...

Amén




VIDEO DEL PAPA





LUEGO DEL OFRECIMIENTO DIARIO
RECEMOS DURANTE LA MAÑANA, EL DÍA Y POR LA NOCHE


ENLACES AQUÍ

DESCARGUE EN PDF LAS ORACIONES






INTENCIÓN DEL MES

El Papa pide rezar en julio por la construcción del diálogo y la amistad social

El Santo Padre, a través de El Video del Papa, centra su mirada en el diálogo como “camino para mirar la realidad de una manera nueva, para vivir con pasión los desafíos de la construcción del bien común” y pide frenar la polarización que nos divide. Por ello, invita a rezar para que en nuestras sociedades ya “no queden espacios de enemistad y de guerra”.


Ciudad del Vaticano

Ha sido publicado hoy El Video del Papa con la intención de oración que Francisco confía a toda la Iglesia Católica a través de la Red Mundial de Oración del Papa. En este mes de julio, el Santo Padre hace un llamado a convertirnos en “arquitectos del diálogo” y en “arquitectos de la amistad” para solucionar los conflictos y las causas de divisiones que existen en la sociedad y entre las personas.

"Solo a través del diálogo es posible huir de las polarizaciones constantes y de la enemistad social que destruye tantas relaciones", afirma el Pontífice.

En este contexto, Francisco pide rezar para construir el bien común con hombres y mujeres que se tienden la mano el uno al otro, y en especial, siempre del lado de los más pobres y vulnerables.

Dialogar en un mundo polarizado

Aunque en general se puede decir que, a nivel mundial, el número de muertes en guerras viene disminuyendo desde 1946, los conflictos y la violencia a nivel de sociedad siguen más vigentes que nunca. Y aunque a veces no se manifieste de formas físicas, se puede observar una polarización creciente que llega a contaminar muchas relaciones.

Ya lo advertía el Papa en el 2016: “Vemos, por ejemplo, cómo rápidamente el que está a nuestro lado ya no sólo posee el estado de desconocido o inmigrante o refugiado, sino que se convierte en una amenaza; posee el estado de enemigo”. Desde entonces el Pontífice veía con preocupación cómo la polarización y la enemistad era también un “virus” que invadía nuestras formas de pensar, de sentir y de actuar. 

En el mundo de hoy, destaca Francisco, “una parte de la política, la sociedad y los medios se empeñan en crear enemigos para derrotarlos en un juego de poder”. Por eso, hace falta “construir la amistad social tan necesaria para la buena convivencia”, una amistad que nos puede servir como puente para seguir creando una cultura del encuentro, que nos acerca, sobre todo, hacia los que están en las periferias, lo más pobres y vulnerables. 

Dialogar para construir el bien común

En su última encíclica, Fratelli tutti (2020), el Papa dedicó el capítulo sexto al “Diálogo y amistad social”: “El auténtico diálogo social supone la capacidad de respetar el punto de vista del otro aceptando la posibilidad de que encierre algunas convicciones o intereses legítimos” (FT 203). En su intención de julio refuerza esta idea reivindicando el diálogo como la gran oportunidad “para mirar la realidad de una manera nueva, para vivir con pasión los desafíos de la construcción del bien común”.

Tender al diálogo significa romper con la lógica de la polarización para dar lugar al respeto, sin querer destruir al otro. En las diferencias puede haber riqueza, pero si no hay diálogo podemos dejar que se transformen en hostilidad, amenaza y violencia. “Venimos de tierras lejanas, tenemos diferentes costumbres, color de piel, idiomas y condición social; pensamos distinto e incluso celebramos la fe con ritos diversos. Y nada de esto nos hace enemigos, al contrario, es una de nuestras mayores riquezas”, dijo también Francisco hace unos años.

Hombres y mujeres arquitectos de diálogo y de amistad

En este contexto, el padre Frédéric Fornos, SJ, Director Internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, observó que esta intención pone de relieve el énfasis del Santo Padre en que “podamos hacer renacer entre todos un deseo mundial de hermandad” (FT8):

“El diálogo, el auténtico diálogo que no cae en monólogos paralelos, tiene que ser nuestra primera opción para solucionar los conflictos sociales, económicos y políticos. Todos los estudios académicos internacionales enseñan que la polarización ha crecido mucho en los últimos años, hasta en las democracias más firmes. Por eso, ser arquitectos de amistad y de reconciliación – lo que Francisco nos pide – es aún más urgente en el mundo de hoy, donde – como recordó Benedicto XVI en su carta encíclica Caritas in veritate – la sociedad cada vez más globalizada nos hace más cercanos, pero no más hermanos. Esto no depende de nuestras únicas fuerzas por eso es necesario rezar por esta intención. Pedimos a Jesucristo ayudarnos en este camino, Él es el camino para la verdadera amistad social”

Tomado de:
https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2021-06/video-del-papa-intencion-julio-2021-rezar-por-amistad-social.html



ACTITUDES

Valorar y acoger la diferencia:
“El auténtico diálogo social supone la capacidad de respetar el punto de vista del otro” Papa
Francisco (Fratelli Tutti, 203). Intenta establecer momentos de diálogo sincero para valorar y
acoger las diferencias de los demás. Busca ser puente entre distintas opiniones o
situaciones conflictivas de tu vida cotidiana.

Dialogar con sinceridad y caridad:
Francisco nos dice que “acercarse, expresarse, escucharse, mirarse, conocerse, tratar de
comprenderse, buscar puntos de contacto, todo eso se resume en el verbo “dialogar”.
(Fratelli Tutti 198). Busca espacios de encuentro sincero con tus hermanos y hermanas de
comunidad, trabajo y grupos sociales.

Incluir y apostar por los procesos:
“Las circunstancias en las que vivimos no cambiarán de inmediato. Sin embargo, podremos
mirar la realidad de una manera nueva, podremos vivir con renovada pasión los desafíos en
la construcción del bien común.” Papa Francisco (3/4/19 Comisión para América Latina).
¿De qué manera puedes construir el bien común en tu comunidad? ¿Cómo acompañas y
apuestas por los procesos de cambio, crecimiento y discernimiento?

Sentir con el otro:
Francisco nos dice que la amabilidad “facilita la búsqueda de consensos y abre caminos
donde la exasperación destruye todos los puentes.” Papa Francisco (Fratelli Tutti, 224).
¿Eres amable y capaz de sentir empatía con las personas que te rodean? Reflexiona sobre
maneras concretas de generar una cultura del encuentro con tus hermanos y hermanas.
.


Fuente: ClickToPray






RECURSOS EN LA RED

A. Cada Primer Viernes en Youtube, se pude buscar "El Video del Papa".

B. "Click To Pray" es una aplicación para teléfonos inteligentes (iOS y Android) en donde puedes unirte cada día a la red Mundial de Oración del Papa. Descarga ClickToPray [App Store] [Google Play]

C. Para comunicarnos:
apostolado.oración.peru@gmail.com





Domingo XIV Tiempo Ordinario. Ciclo B – Un profeta no es bien recibido en su tierra


Escuchar AUDIO o descargar en MP3


P. Adolfo Franco, jesuita

Lectura del santo evangelio según san Marcos (6, 1 - 6)

En aquel tiempo, fue Jesús a su pueblo en compañía de sus discípulos.

Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada: «¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es ésa que le han enseñado? ¿Y esos milagros de sus manos? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y Simón? Y sus hermanas ¿no viven con nosotros aquí?»

Y esto les resultaba escandaloso.

Jesús les decía: «No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa.»

No pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y se extrañó de su falta de fe. Y recorría los pueblos de alrededor enseñando.

Palabra del Señor


Jesús será signo de contradicción, como lo anunció el anciano Simeón cuando Jesús fue presentado en el templo

Este párrafo de San Marcos narra más que un episodio, manifiesta una situación constante en la vida del Señor y es la resistencia de tantos ante su persona y su predicación; y con frecuencia no sólo el rechazo sino la hostilidad abierta. Aquí es rechazado en su propia tierra, por los suyos. Los rechazos de Jesús son continuos en toda su vida. Ya había anunciado lo mismo el Evangelista San Juan, cuando escribió en los primeros versículos de su Evangelio: "vino a los suyos, y los suyos no lo recibieron" (Jn. 1, 11).

Toda la historia de Jesús, desde su nacimiento hasta su muerte, y después incluso hasta nuestros días, se podría describir como un drama que se entabla entre el rechazo y la aceptación: algunos lo aceptan, muchos lo rechazan. Ya desde que los magos se presentaron a Herodes, sucedió esto mismo: los extraños, los magos venidos del Oriente, lo aceptan; Herodes, su connacional lo rechaza hasta la muerte. Cuando predique, algunos de sus propios parientes le dirán endemoniado, otros rechazarán el que pueda perdonar, las autoridades religiosas le dirán que continuamente está violando los mandamientos de Dios. Incluso ante los milagros más patentes, los sabios reaccionarán en contra, para no aceptar lo evidente, e inventarán una explicación absurda de los milagros: que los realiza por el poder del demonio.

Y es que en verdad no era fácil aceptar a Jesús: su Encarnación lo acercó a nosotros hasta hacerlo uno de los nuestros, pero para muchos quizá se puso demasiado cerca. Parecería que a los hombres nos asusta el que Dios esté tan cerca. El hecho mismo de ponerse a nuestro nivel se convierte en dificultad: ¿cómo aceptar que un hombre, como cualquiera, que comía y caminaba, que no tenía poder aparentemente, iba a ser aceptado como Hijo de Dios? Eso constituye una fuerte dificultad.

Pero no es eso sólo: es también muy difícil lo que predica ¿cómo aceptar su doctrina? Cuando predica la humildad, cuando pone la bienaventuranza en la pobreza, cuando dice que hay que amar a los enemigos, y que los últimos serán los primeros. Y tantas otras "originalidades" de su doctrina, que producían a veces sorpresa, muchas veces rechazo y hasta indignación. No era fácil aceptar un Salvador que viene sin poder, que nace en un lugar sin importancia, que busca a gente sin cultura y sin influencias. Fue sobre todo chocante que realizara la salvación de la humanidad en el fracaso de la cruz.

Hoy día sucede lo mismo que durante la vida de Jesús: muchos lo rechazan, porque intelectualmente su doctrina, y todo lo que lo rodea, es contradictorio con las altas elucubraciones de mentes que se creen superiores: ¡qué ironía que la razón humana, quiera ponerse por encima de la Sabiduría de Dios y que fracase tan estrepitosamente ante la sublime VERDAD!. 

Lo rechazan los cómodos, que piensan que el destino de la vida es el goce, y confunden la calidad de la vida del ser humano con el placer: como si el hombre no tuviera algo más que sentidos corporales. 

Lo rechazan los orgullosos, que se han convertido a sí mismos en regla suprema del saber, en regla suprema para juzgar el bien y el mal: y hace falta ser miopes para medir toda la realidad con la medida pequeña del propio ser tan pequeño, y tan pobre. Evidentemente que tenemos que ver todo desde nuestro pequeño punto de vista, y no hay otro punto de referencia: pero conociéndonos tan limitados (si es que de veras nos conocemos), al menos podríamos sospechar que nuestro punto de vista es incapaz de alcanzar lo supremo y lo infinito. 

Y lo rechazan finalmente los cobardes, que prefieren no enfrentarse al problema, y que han hecho de su vida un camino de continua evasión: sólo tienen tiempo para lo frívolo y lo superficial.

Nos cuesta aceptar a Jesús a todos nosotros. ¿Y por qué? Por una razón sencilla: que El quiere todo de nosotros; si le damos entrada El querrá entrar totalmente en nuestra vida. Aceptar a Jesús es convertirlo en lo supremo y en el Todo. Querrá que todo nuestro amor sea El, que toda nuestra vida sea El. El no aceptará ser el primero, quiere ser el único. No un objeto más en nuestra colección de objetos; nos dice: no pueden servir a Dios y al dinero. La donación que Dios nos pide encuentra resistencias en nuestro corazón.

Y sin embargo en aceptarlo está nuestra salvación, y hasta que no lo aceptemos estaremos insatisfechos e incompletos. Como lo decía san Agustín: "nos hiciste, Señor, para ti; e inquieto está nuestro corazón hasta que descanse en ti".



Voz de audio: José Alberto Torres Jiménez.
Ministerio de Liturgia de la Parroquia San Pedro, Lima. 
Agradecemos a José Alberto por su colaboración.
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Agradecemos al P. Adolfo Franco, S.J. por su colaboración.

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