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Los escritos de San Pablo: Las Cartas de la cautividad - A Filemón



P. Ignacio Garro, S.J.
SEMINARIO ARQUIDIOCESANO DE AREQUIPA

Continuación


7.4. LA CARTA A FILEMÓN

7.4.1. Destinatario

El destinatario de esta carta, la más breve de San Pablo, es un cristiano de la ciudad de Colosas, convertido probablemente por Pablo. Film v. 19, y hecho después colaborador del Apóstol, v. 1.


7.4.2. Ocasión y finalidad

Filemón tenia un esclavo, llamado Onésimo. Éste había huido a Roma, después de haber robado a su amo o haberle ocasionado algún perjuicio (Film 11. 18). No sabemos cómo se encontró allá con Pablo. El trato con el Apóstol lo convirtió al cristianismo. Pablo - como él mismo afirma en, Flm 13 - hubiera deseado tenerlo consigo, pero no quiso hacerlo sin el consentimiento de su amo. Por ello, aprovechando el viaje de Tíquico a Colosas le envío con él, (Col 4, 7-9), y escribió esta breve carta para facilitarle a Onésimo el regreso y hacer que su amo lo acogiera con bondad y le perdonara las penas que solían imponerse a los esclavos fugitivos.


7.4.3. Contenido

A. EXORDIO: 1-7: Saludo: 1 – 3, acción de gracias por la fe y caridad de Filemón, 4 - 7.
B. EXHORTACION: Pablo ruega a Filemón que reciba a Onésimo, su hijo, engendrado entre cadenas, como a un hermano; mas todavía, como a él mismo.  Él se compromete a pagar sus deudas: Flm 8-21.
C. EPILOGO: Pablo le pide hospedaje, pues espera ir pronto v. 22. Saluda y bendice, vv. 23 - 25: 22-25.


7.4.4. El mensaje central de la carta

Esta carta nos está indicando cuál es el fundamento para una convivencia mas justa y fraternal: el cambio interior del hombre, la conversión. Es evidente que el solo cambio interior no basta. También se requiere una transformación de las estructuras. Pero éstas varían de acuerdo con las situaciones diferentes en que se encuentra la sociedad y el hombre. Las mediaciones históricas concretas para el cambio de las estructuras dependen de la sabiduría y experiencia de los hombres. Pablo habla de acuerdo con las estructuras sociales entonces vigentes. Reconoce el derecho de propiedad de Filemón sobre su esclavo, pero - y este es el mensaje central de la carta - le pide un cambio total de actitud frente a él: que no lo trate como siervo, sino como hermano. Pone así la base para un cambio profundo - no solo superficial - de las estructuras sociales: declara que delante de Dios y de su Iglesia se acaban todas las distinciones; que la igualdad y fraternidad deben regir las relaciones humanas.
"La idea de la esclavitud repugna al moderno pensamiento cristiano, pero recuérdese que esta postura es un desarrollo y refinamiento de principios invocados por Pablo, que en sus días debió de experimentar la inutilidad de un intento de suprimir aquel sistema... La solución de Pablo consistió en interiorizar y transformar la estructura social. Urgió a Filemón que recibiera de nuevo a Onésimo como "un hermano", pues hallaba incomprensible que un cristiano fuera "poseedor" de otro cristiano, especialmente teniendo en cuenta: Gal 3, 27-28 y Col 3, 11. Esta exigencia se hace "en nombre del amor". Pero hubieron de pasar siglos antes de que los principios paulinos fueran llevados a la práctica incluso en el Occidente cristiano.  En Filemón aparece una postura de Pablo ante la esclavitud..." (J. FITZMEYER, Carta a Filemón.  En: Comentario bíblico "S. Jerónimo". vol. IV, (Madrid, 1972) 204-205.



Agradecemos al P. Ignacio Garro, S.J. por su colaboración.


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