Páginas

Celibato de los Sacerdotes. Escritura, tradición, teología – 3º Parte

P. José Ramón Martínez Galdeano S.J.

Las razones del Celibato

El Papa Pablo VI las resume bien en su Encíclica “El celibato sacerdotal” (S.C.) de 1967.

1. Ejemplo de Cristo, modelo primero del sacerdote, cuyo alimento era la voluntad del Padre, que era la salvación de los hombres por su pasión y así los hombres tuvieran vida abundante. Cristo restituye la dignidad del matrimonio (Mt. 19,2-8), lo honra (Jn 2,1-11), lo hace sacramento (Ef 5,32); pero “Mediador de un Testamento más excelente (Heb 8,6), ha abierto también un camino nuevo, en el que la criatura humana, adhiriéndose total y directamente al Señor y preocupada solamente de Él y de sus cosas (1 Cor 7,33-35) manifiesta de modo más claro y completo la realidad, profundamente innovadora, del Nuevo Testamento” (S.C. 20). Para Jesús lo definitivo es su Padre, la relación con Él establece unión de su misión, sacerdocio y virginidad. Y esto se refleja en sus ministros (P.O. 16)

2. Jesús propuso el celibato por el Reino de los Cielos. Desde muy pronto (vírgenes y vida religiosa) el Espíritu inspira esta entrega total a Dios con el voto de virginidad (S.C. 24)

3. Es un signo que manifiesta el amor virginal de Cristo a la Iglesia y la fecundidad de esa unión (S.C. 26)

4. Da la idoneidad para oír la Palabra de Dios y la oración (S.C. 27)

5. El sacerdote es la voz de la Iglesia intercedido por los hombres (S.C. 28). Debe estar lo más cerca de Él (S.C. 29)

6. “SI el grano de trigo…” es signo del sacrificio de Cristo por la redención del mundo en su vida pública (frente a tantos pecados de la injuria) (S.C. 30)

7. Es un signo para los fieles que lo ven como tal (S.C. 31)

8. Le da mayor eficacia apostólica (S.C. 32)

9. Es signo eficaz del anhelo del Pueblo de Dios por el Reino celestial (S.C. 33)

No hay comentarios:

Publicar un comentario